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MUNDIARIO

El humor fotográfico del belga Luc Descheemaeker no puede ser más directo

Llega el humor fotográfico del belga Luc Descheemaeker. Sus imágenes, realizadas como películas de ficción, tienen el aspecto de caricaturas fotografiadas, con un toque surrealista.

El humor fotográfico del belga Luc Descheemaeker no puede ser más directo
Mickey Mouse, sospechoso entre delincuentes / Foto de Luc Descheemaeker.
Mickey Mouse, sospechoso entre delincuentes / Foto de Luc Descheemaeker.

La imagen, cándida y donde el humor está basado en la exageración, muestra a una pequeña niña que pinta, en una pared,  una figura tan grande que la sobrepasa.  Con esta obra,  el caricaturista, fotógrafo y director teatral de marionetas,  O Sekoer , seudónimo  de Luc  Descheemaeker,  de Bélgica,  obtuvo el Lente Oro en el Festival de Fotohumor de Knokke Heist en 1987.

Es una de sus obras que integran el destacado palmarés de Luc, que tanto en fotos como en caricaturas,  es impresionante, y que comenzó en 1979.  Sus temas son universales, con valores permanentes, y ha recibido aplausos en países tan dispares como Japón, Portugal, Bélgica, Colombia, España, Italia, Cuba, Bulgaria, Turquía, y otros.

Profesor de Arte del Instituto Saint Joseph, de la ciudad belga de Torhout, Luc también ha desarrollado un proyecto teatral de marionetas, con sus alumnos adolescentes, y ha empleado parte de su tempo libre en participar en las actividades de la  ONG  Fundación Damien, en Bangladesh, en la construcción de un hospital para leprosos y enfermos de tuberculosis.

A Luc lo conocí personalmente en 1997 en la ciudad gallega de Fene, cuando obtuvo el Premio Curuxa, en la categoría de fotografía, ( en su imagen aparecía Mickey Mouse junto a unos delincuentes detenidos en una comisaría) en las XII Jornadas de Humor, que antiguamente organizaba el Museo del Humor de esa localidad. En el 2000 me envió gentilmente un catálogo que incluía sus dibujos y fotos premiadas, con  la siguiente dedicatoria: “Espero que este libro pueda darte la alegría en los malos tiempos”.

Ahora, 16 años después, he tenido la emoción de reencontrarme con él, en la celebración del XV PortoCartoon, en Portugal, donde obtuvo mención de honor con uno de sus dibujos.

Hemos recordado aquel primer encuentro y retomado el tema de las fotos humorísticas. Ante ellas, el espectador titubea entre la realidad y la puesta en escena. Realizadas con sumo esmero, cual películas de ficción, el resultado es incuestionable, y tienen el aspecto de caricaturas fotografiadas. En la mayoría de ellas hay un toque surreal. Con sus fotos, el artista alcanza un equilibrio sutil entre el contenido y la forma,  destaca las emociones contradictorias del ser humano, y ejerce la crítica social.

El mensaje –dice Luc- de mis fotografías humorísticas es directo. El público debe verse en el espejo de la vida. Para su realización cuento con el apoyo de amigos y familiares. Mi humor busca que la gente sonría y ejercite su mente. El humor mejora a la humanidad.