Buscar

MUNDIARIO

En honor al 53 aniversario de la Universidad Nacional Federico Vilarreal

Un día como hoy, en el año 1963, se promulgó la ley de la fundación de la Universidad Nacional Federico Villarreal (UNFV), la segunda universidad pública del Perú.

En honor al 53 aniversario de la Universidad Nacional Federico Vilarreal
Sede de la UNFV. / diariocorreo.pe
Sede de la UNFV. / diariocorreo.pe

Firma

Renatto Bautista Rojas

Renatto Bautista Rojas

El autor, RENATTO BAUTISTA ROJAS, analista político y columnista de MUNDIARIO, entre otros medios, es licenciado en Ciencia Política por la Universidad Nacional Federico Villarreal (UNFV). Es Maestro en Gestión de Políticas Públicas por la Universidad Nacional Federico Villarreal (UNFV). Es autor de los libros Medios de comunicación y política en el siglo XXI. El poder tras bambalinas (2015) y A la luz de la sombra: De Bello Gallico (2018). @mundiario

Un día como hoy, en el año 1963, se promulgó la ley de la fundación de la Universidad Nacional Federico Villarreal (UNFV) – la segunda universidad pública del Perú.-

El cariño que le tengo a la UNFV, se debe, a que estudié mi pregrado y estudio mi postgrado en dicha Universidad. El epónimo de mi Universidad, se debe al ilustre matemático peruano Federico Villarreal (1850-1923), quien fuera rector de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y el primer peruano, en ser doctor en Ciencias Matemáticas. Lástima que haya estudiantes de la UNFV, que no sepan quién fue Federico Villarreal.

La UNFV es Universidad gracias al empuje y gestiones de los siguientes hombres: Javier Pulgar Vidal, Ramiro Prialé, Jesús Véliz Lizárraga, César Solís, Manuel Gutiérrez Aliaga, Luis Vega Fernández y Víctor Raúl Haya de la Torre. Éste último rechazo que la Universidad llevará su nombre y propuso como nombre el del matemático peruano Federico Villarreal, como este artículo es publicado en España, mi querida España, les digo que Haya de la Torre fue el líder fundador del primer partido de masas, el Apra, (par del PSOE)  y el único peruano que se le impuso mil vetos para no ser Presidente de la República. Cerrando el paréntesis y volviendo con la UNFV, manifiesto mi agradecimiento a estos personajes académicos y políticos que posibilitaron que hoy, miles de jóvenes peruanos estudien en dicha Universidad y tengan la oportunidad de ser profesionales.

En mi calidad de profesional y maestrísta de la UNFV, quiero manifestar las siguientes reflexiones en torno a la Universidad:

Primero, el actual Estatuto, fue aprobado por la Asamblea Estatutaria el 8 de enero del 2015. En las Disposiciones Complementarias y Transitorias, en el numeral 8, estaba bien escrito en castellano que primero serían las elecciones para elegir los 18 Decanos y la representación estudiantil (setiembre del año 2015), luego, serían las elecciones para elegir al Rector y sus dos Vicerrectores (setiembre del año 2016). Además, en el numeral 9, se indicaba que las autoridades electas antes de la promulgación de la Ley Universitaria, seguirían en sus cargos hasta el término de sus mandatos; es decir, fines del año 2016.

A partir de la aprobación del Estatuto de la UNFV, ¿por qué ningún miembro de los estamentos universitarios presento una apelación, sí creían que el Estatuto era ilegal y/o tenía un vicio? Nos gustaría saber las respuestas.

Además, la Superintendencia Nacional de Educación Superior Universitaria (SUNEDU) no realizo, en febrero del año 2015, ninguna observación sobre el Estatuto recién aprobado de la UNFV; es decir, los estamentos universitarios como la SUNEDU no dijeron ni un ápice sobre el Estatuto.

Reitero mi extrañeza que ningún miembro de los estamentos universitarios (en caso de estar en discrepancia parcial o total) hubiera presentado un Recurso de Apelación si consideraba que el Estatuto era ilegal. El Recurso de Apelación lo hubiera presentado ante el Consejo Universitario, en caso de ser denegado, lo hubiera presentando en algún órgano jurisdiccional, en caso de ser denegado, lo hubieran presentado ante el Consejo Directivo de la SUNEDU. La verdad, que los anti villarrealinos, esperaron el intervencionismo de la SUNEDU. Además, como toda institución estatal, la SUNEDU pudo haber intervenido de oficio, pero no lo hicieron. Todos los anti villarrealinos, esperaron el momento oportuno para atacar, además del apoyo de la mediocracia peruana.

Me permito otro paréntesis, el Ministerio de Educación ha realizado pagos millonarios de publicidad estatal y consultorías a la mediocracia peruana, por dicha razón, éstos apoyan sacrosantamente a la Ley Universitaria y pontifican al Ministro Saavedra como si fuese una luminaria andante, cierro el paréntesis.

En los años que llevo en los claustros de la UNFV, he comprobado que puede existir discrepancia con las resoluciones aprobadas por los órganos de gobierno, pero jamás se presentan Recursos de Apelación. Pésimo, porque los catedráticos de Derecho como los aspirantes a abogado, lo pueden hacer, pero (como reitero) jamás lo hacen.

Puedo concluir que son especialistas en la crítica, pero no en la presentación de Recursos de Apelación. Creo que no los contraría en ningún juicio.

Segundo, en setiembre del año 2015, se realizaron las elecciones para elegir a los 18 decanos y a la representación estudiantil. Todos los sectores participaron democráticamente. Hubo claros ganadores, pero los sectores detractores anti villarrealinos, públicamente no se atrevieron a cuestionar la legitimidad ni la legalidad de dicho proceso electoral. Ni la SUNEDU objetó en el día, dicho proceso electoral, que tuvo la supervisión de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE). Como vuelvo a reiterar, los sectores anti villarrealinos no dijeron nada y sólo aprovecharon el momento indicado para atacar.

Tercero, a fines de diciembre del 2015, la SUNEDU emitió un comunicado donde esgrimía que a partir del 01 de enero del 2016 no reconocería las firmas de los rectores y vicerrectores que no hayan cesado en sus cargos por la promulgación de la actual Ley Universitaria. Esta circunstancia fue aprovechada por los anti villarrealinos para generar desestabilización. Además, en ningún artículo de la Ley Universitaria, se menciona que las autoridades electas antes de la promulgación de ésta, tenían que cesar antes del 01 de enero del 2016.

Mientras que en la UNMSM, la Sunedu reconoció a la Vicerrectora académica como Rectora interina, dicha situación no pasó en la UNFV, ni la entonces Vicerrectora académica ni el Vicerrector de Investigación fueron reconocidos como Rector interino. Increíble, una muestra más del doble rasero de la Sunedu.

La Asamblea Estatutaria designó un Rector interino, pero los anti villarrealinos no estaban satisfechos y maquinaron un plan para desprestigiar a grandes niveles la UNFV, claro, con el apoyo de la mediocracia peruana, que cómodamente recibe ingresos por la publicidad estatal (lo reitero).

Cuarto, ante la ilegal toma de los locales de las Facultad, lo reitero y en mayúsculas lo escribo,  ILEGAL (porque la toma por la fuerza de cualquier local, representa la violación al Estado de Derecho) toma de las Facultades por sectores anti villarrealinos que sólo pretendieron agudizar las contradicciones del sistema, de acuerdo a la teoría marxista.

Desde más de 10 años, existe un proyecto político en la UNFV, el cual trata, en generar la agudización de las contradicciones del sistema universitario, aprovechándose de los errores de las gestiones que se han sucedido, apelar a la lucha por la “calidad académica”,  la “reivindicación universitaria” y construir la dicotomía marxista del proletario (masa estudiantil) vs la burguesía (autoridades universitarias).

En pleno siglo XXI, con la caída del Muro de Berlín y el final del Imperio Soviético, existen personas que aún creen en la teoría de clases del marxismo y la extrapolan, a la realidad universitaria peruana, increíble, pero (lamentablemente) es cierto.

La ilegal toma de las 18 facultades generó la perdida de clases en pregrado por casi 40 días y el retraso de las clases de Postgrado; es decir, los anti villarrealinos más la burocracia dorada de la SUNEDU jugaron a la desestabilización de una Universidad Pública. Ellos creerán, que los perdedores son las autoridades universitarias y/o lo que ellos denominan el “círculo del poder, pero es falso porque el gran perdedor es la UNFV como institución universitaria. Los anti villarrealinos deben entender que los nombres de las personas (autoridades) pasan, pero las instituciones quedan en la historia.

En esta crisis institucional, muchos se convirtieron (de la noche a la mañana)  en expertos sobre calidad académica, pero la cruda verdad, es que los anti villarrealinos (de todos los niveles) no se les conoce ningún artículo publicado, ni que decir de publicación de libros (es mucho pedirles). En síntesis, los anti villarrealinos no tienen la autoridad moral de hablar sobre la calidad académica porque ellos no son ningún tipo de luminaria andante.

En esta crisis institucional fuimos testigos del intervencionismo político, por ejemplo: La congresista Indira Huillca del Frente Amplio (lo equivalente de Podemos en España) se reunió sendas veces con los dirigentes estudiantiles que perpetraron la ilegal toma de los claustros universitario. No hay que olvidar, la nota periodística de Telesur (el canal de la dictadura venezolana). Increíble, en lugar de ocuparse de la crisis política en Venezuela, los asalariados de Maduro, vinieron a Lima, para hacer su nota periodística. En dicha nota, afirmaron tendenciosamente de la “corrupción universitaria”, por favor, con que catadura moral pueden hablarnos (a los peruanos) de corrupción cuando el régimen  de Maduro es un ejemplo contundente de cleptocracia en nuestra región, además, es un régimen que mete presos a sus opositores político, y hoy, cancelan el referéndum revocatorio. Un ejemplo del doble rasero de la izquierda gatopardista en Sudamérica.

No concluiré este artículo sin mencionar la vil destrucción del busto de Víctor Raúl Haya de la Torre. Es una lástima, que luego de 37 años de fallecido Haya de la Torre, los discípulos del marxismo lo sigan odiando y no le perdonen haber fundado un partido de masas, que les impidiera hacer su revolución armada y les quitara la hegemonía del espectro de la izquierda al centro político.

La colocación del busto de Haya de la Torre en el emblemático Local Central de la UNFV, se debe a un acuerdo del Consejo Universitario en la gestión rectoral del Dr. Orestes Rodríguez (vilmente asesinado por la horda genocida de Sendero Luminoso) como reconocimiento por sus gestiones para la fundación de la Universidad; es decir, ese busto debe seguir en ese mismo lugar porque es un acuerdo del máximo órgano de gobierno y en el Estado de Derecho (guste o no nos guste) se respetan las decisiones institucionales, los caprichos son para la casa, no para una institución pública.

Además, el robo de dicho busto, fue una cuestión política porque si hubiese sido un simple robo, los anti villarrealinos no hubieran colocado el busto del epónimo de la Universidad, que no tiene acuerdo de ningún órgano de gobierno. Por eso, sigue vigente el viejo adagio: “Que en tierra de ciegos, el tuerto es el rey.”

El robo del busto debe ser tomado como un robo a nuestra propia casa. Imagínate que en tu casa roben un cuadro familiar, lo mismo, ha sucedido con el busto de Haya de la Torre porque su genio político transciende las fronteras del Partido Aprista Peruano, lástima que los enanos mentales (guiados por su eterno odio) jamás entiendan que Haya de la Torre tienen un lugar ganado en la historia republicana.

Desde que ingrese a pregrado (2008), he escuchado esas tontas quejas que la UNFV le falta esto y no tiene lo otro, saben si alguien no se siente conforme, tiene las puertas abiertas para retirarse. En el Perú, a nadie se le obliga estudiar en una universidad pública. Las puertas para el disconforme, criticón y anti villarrealino siempre estarán abiertas porque la oferta universitaria (tanto pública como privada) es grande en el Perú. 

El presente artículo lo hago con la única finalidad, de invitarlos a reflexionar sobre la importancia que es construir una identidad universitaria.

La UNFV somos todos nosotros, que este 53° aniversario sea el momento propicio para recuperar el timón perdido por la intriga y la conspiración de los sectores anti villarrealinos.

No dejaré de hacer una última reflexión, a diferencia, de profesionales de otras Universidades, los villarrealinos debemos construir redes en nuestros trabajos, para posicionar laboralmente a más profesionales de los claustros de la UNFV. Es una lástima, que sigan existiendo “islas” de profesionales villarrealinos, que no convoquen en sus centros laborales a más profesionales de la UNFV. El aparato estatal no puede seguir siendo hegemonizado por dos o tres universidades, cuando la UNFV existe desde hace 53 años. Esta es la tarea y la oportunidad de mi generación, veremos si somos capaces de romper mezquindades y absurdos vetos porque los nombres pasan, las instituciones se inmortalizan en la historia.

¡Qué viva la UNFV! 

Sigamos adelante.