Helena Cosano: "Para ser escritora llevo casi tres años de excedencia como diplomática"

Helena Cosano. / Mundiario
Helena Cosano. / Mundiario

La escritora y colaboradora de MUNDIARIO promociona su última obra, 'Almas brujas', reeditada con aportaciones artísticas de Laura Muñoz Hermida, Arturo Villarrubia y Francisca Blázquez.

Helena Cosano: "Para ser escritora llevo casi tres años de excedencia como diplomática"

La escritora española Helena Cosano sigue promocionando su nueva obra, 'Almas brujas'. Tras agotarse la primera edición del libro -no ilustrada-, ha visto la luz la edición ilustrada de la obra, que incorpora fotografías de Laura Muñoz Hermida, dibujos de Arturo Villarrubia y pinturas de Francisca Blázquez. Helena Cosano pasará sus navidades en Túnez, un país musulmán, sin olvidar que para la mayoría de la gente son días familiares entrañables, "mágicos para los niños", pero que también pueden resultar "estresantes", porque "hay mucha presión social para comprar, consumir, comer, gastar, cocinar u organizar…" La también diplomática y colaboradora de MUNDIARIO lo tiene claro: "¡Hay que estar centrado y mantener la serenidad!".

- ¿Dónde transcurrieron sus navidades más felices o memorables? 

- Este año las voy a pasar por segunda vez en Túnez. Es curioso celebrar una tradición eminentemente cristiana en un entorno musulmán: ¡tiene su encanto! Pero mis Navidades más memorables fueron en Bali. Viví allí unos meses, en una casita perdida entre los arrozales, en la zona de Ubud, escribiendo una novela y practicando yoga. Comprendí que el modelo de vida occidental está enfermo, produce personas estresadas, desquiciadas e infelices. Nuestra cultura se fundamenta en la falsa creencia implícita de que el mundo fue creado para nosotros y solo para nosotros, que la Tierra nos pertenece y que todo lo que contiene son “recursos” que el ser humano puede usar y de los que tiene derecho a abusar.  Es un error. Y lleva al desastre. Para todo lo que nos rodea. Y para nosotros, como especie. Y, sobre todo, me llamó la atención el “espíritu navideño” que cultivan allí todo el año, con regalos y ofrendas rituales.

¿Qué recomienda regalar?

No hay reglas, hay que adaptarse al destinatario... Yo suelo preferir los regalos “para toda la vida”; si pudiera, regalaría joyas de exclusivos diseños y piedras preciosas. Pero como no puedo hacerlo, regalo libros.

- ¿Qué libros recomendaría a los lectores de MUNDiARIO? 

- ¡Me temo que soy juez y parte en este asunto! Recomendaría los míos, en especial los dos últimos (además, ¡acabo de descubrir que están rebajados si se compran por Amazon!): 'Cándida Diplomática' (Algaida, 2011) y 'Almas brujas' (Pigmalión, 2013). El primero es divertido y mágico, el segundo más profundo y misterioso.

- 'Cándida diplomática' tuvo buena acogida de crítica y lectores. ¿Estuvo a la altura de sus expectativas?

Sí, en particular me sorprendieron gratamente mis compañeros de la carrera diplomática, que acogieron muy bien el libro. La peculiaridad de esa  novela es que se puede leer a muchos niveles, como una cebolla, y por ello pudo llegar a públicos muy diferentes. A un primer nivel, al ser divertida podía gustarle a toda persona que quisiera pasar un rato agradable, sin romperse la cabeza ni pensar demasiado. Cuenta leyendas esteparias en paisajes mágicos, y puede interesar tanto a los amantes de los viajes lejanos como a quien sienta curiosidad por “la otra cara” de la vida diplomática, por lo que a menudo se esconde detrás del supuesto glamour… Y, a niveles más profundos, es un análisis de la locura y del comportamiento de todo extranjero aislado en un mundo hostil.

- ¿Qué es una “Cándida diplomática”?

- ¡Es un oxímoron! Es muy difícil mantener el candor en un mundo tan duro. Sobre todo, para una mujer, en un entorno eminentemente tradicional y masculino. Aún así, a fuerza de voluntad… Por eso mi heroína se empeña en ver siempre “el mejor de los mundos posibles”, aunque a menudo las situaciones se vuelvan delirantes.

- ¿Una escritora diplomática o una diplomática escritora?  

- Una escritora diplomática. Siempre supe que escribiría, porque era lo que para mí daba sentido a la vida. Como todas las vocaciones, escribir era tan natural y necesario como respirar, pero tardé muchos años en considerarlo una profesión. Para mi entorno, “de la escritura no se vive”, era “un hobby”, una pérdida de tiempo noble o extravagante, pero en ningún caso un trabajo, mientras que ser diplomática parecía una profesión seria y respetable socialmente. Yo pensé que podrían ser no sólo compatibles sino complementarias, que mi profesión diplomática podría nutrir mi vocación literaria, con viajes, ideas,  encuentros, vivencias… ¡Es lo que estoy intentando!

- ¿Cuál de estas dos facetas prima sobre la otra?

- Desearía que fueran complementarias. Pero prima la de escritora: de hecho, llevo casi tres años en excedencia voluntaria fuera de la diplomacia para dedicarme plenamente a la literatura…

¿El mundo de la diplomacia es tan serio como parece?

- ¡Conozco a muchos diplomáticos con un excelso sentido del humor! Es difícil generalizar. Pero sí es un mundo de tradiciones, que suele “tomarse en serio” los rituales y las formas, los usos, el protocolo, la jerarquía y la antigüedad, sirve al Estado y debe respetar el sistema, obedecer instrucciones sin cuestionarlas, ser ambicioso de un determinado modo... Y eso, ya de por sí, puede resultar muy serio.

Hace poco apareció 'Almas brujas'. ¿Cómo presentaría esta nueva obra?

- 'Almas Brujas' es mi libro más íntimo y más oscuro. Desnuda con brutal sinceridad las obsesiones secretas, los deseos más turbios, los anhelos inconfesables o los sueños de huida. Mientras 'Cándida Diplomática' (editorial Algaida, 2011), mi obra anterior, era una novela de aventuras y humor, activa, solar, masculina, los cuentos de 'Almas brujas' viajan hacia el interior, hacia el mundo lunar de la intuiciones, los sentimientos que desafían a la razón, la "noche oscura del alma". En ese sentido, es un libro intensamente femenino, en un sentido taoísta o arquetípico, no como un rol social ni un género aprendido, sino como el eterno principio que rige las mareas, los ciclos, el nacimiento y la muerte, la fertilidad y la compasión, la receptividad o la intuición: la energía 'yin' del universo".

'Almas brujas' consta de tres partes, con una unidad estilística y temática. Los relatos de la primera parte, "Obsesiones", giran en torno al tema de la obsesión. La segunda parte, "Alas rotas", reúne textos más breves, líricos y sonoros. Y la tercera parte, "Sueños", está comprendida por cuentos simbólicos, que a veces podrían responder al concepto de "cuento filosófico" de la Ilustración. Las tres partes se funden en una atmósfera común, que la nueva edición ilustrada pone ahora de manifiesto.

- Agotada la primera edición, ahora la presenta en una nueva edición ilustrada. ¿En qué consiste este cambio? ¿Quiénes la ilustran?

Realmente, la edición ilustrada es otro libro, figura con un ISBN distinto, no es una simple reedición. La idea fue mía, y mi editor, Basilio Rodríguez Cañada, accedió con gran generosidad. Deseaba un libro especial para Navidad, que fuera, además de interesante por su contenido, hermoso como objeto. Quería un libro bello, “por dentro y por fuera”, decorativo, para leer pero también para mirar, para soñar… ¡Y para regalar por Navidad, claro! Son tres los ilustradores: Laura Muñoz Hermida, Arturo Villarrubia y Francisca Blázquez. A pesar de tener una personalidad artística muy definida, el resultado ha sido sorprendentemente armonioso y complementario.

¿El alma humana es tan compleja como suponemos? 

- Sí, el alma humana es a menudo terriblemente oscura, con muchas capas de las que no somos conscientes hasta que emergen. Me marcó mucho la lectura de Dostoyevski; pocos han sabido plasmar con tanta maestría como él las pasiones desordenadas y el alma turbia, extrema y mística. Creo que el arte lleva a cabo un proceso de transmutación, como una alquimia, que sublima las pasiones más bajas y los aspectos más viles del ser humano en una obra bella: al igual que, en la naturaleza, una oruga sufre una traumática metamorfosis que la transforma en mariposa, ganando en belleza y libertad.

- El título es enigmático. ¿Por qué 'Almas brujas'?

- Porque no trata de viajes por la geografía, sino interiores, hacia la esencia, hacia eso que llamamos “alma” sin saber muy bien a qué nos referimos. Y el alma es siempre misteriosa y mágica, llena de abismos, anhelos, poderes: todos tenemos un "alma bruja", sensible, mística, libre y llena de color. Con este libro, me gustaría que cada lector descubriera la suya y aprendiera a cuidarla, porque es esa esencia sagrada lo que nos da alas hacia la felicidad.

- Uno de los leit-motiv del libro, que le otorga unidad, es la imagen de la mariposa. ¿Qué evoca para usted? 

- La mariposa simboliza el alma humana. En muchas culturas, la mariposa es una metáfora del alma que ha adquirido cierto grado de consciencia: ya no es oruga ni nunca lo volverá a ser, ha vivido una metamorfosis irreversible. Y en su nuevo estado, rodeada de seres que aún se arrastran mientras ella necesita volar, aún desafiando leyes, está condenada a la soledad. Las mariposas son diferentes. No saben - ¡no pueden!- vivir como los demás, por mucho que se intenten camuflar. Las mariposas tienen alas como los pájaros, pero no tienen nido, no tienen un hogar al que regresar. Son frágiles, pues si tocas el polvo de sus alas, las destruyes. Son efímeras y lo saben, y por eso juegan con el tiempo. Y a veces logran trascenderlo. Logran la eternidad. A veces consiguen poderes sorprendentes, tanto que parecen sobrenaturales (comparables a los "siddhis" de ciertas vías espirituales). Por eso son seres "mágicos" y las llamo también "almas brujas", por su poder, generalmente benévolo, pero a veces oscuro. Eso es un brujo: una persona que logra liberarse, al menos en parte, de la esclavitud de la materia. Porque el alma no está sometida a las leyes del cuerpo, del espacio-tiempo. Y al liberarse de la materia, tiene acceso a lo que desde aquí parece "magia", "brujería", "milagros", donde pasado y futuro son siempre presentes, la vida y la muerte son simultáneas, y lo "posible" y lo "imposible" ya no significan lo mismo.

- ¿Qué encontrarán los lectores entre las páginas de 'Almas brujas'?
- Magia, pasiones, locura, arte, belleza formal y un mensaje de esperanza: Nuestra sociedad nos vende recetas que no funcionan. Muchas personas viven vidas ajenas, vidas que no están hechas a su medida, y se sienten profundamente insatisfechas y vacías, a menudo sin saber por qué. El tema del libro es principalmente este: ten valor, busca tu camino, libérate, conócete a ti mismo, conviértete en quien eres de verdad. Y al conocerte a ti mismo conocerás el mundo, y al ser auténticamente quien ya eres hallarás la felicidad.

 

Helena Cosano: "Para ser escritora llevo casi tres años de excedencia como diplomática"
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