Una persona se comunica con una cuarta parte de la población mundial hablando chino y español

Uno de los objetivos estratégicos que se ha impuesto la política exterior española para este siglo XXI pasa por conseguir una mayor presencia en Asia Oriental y, muy especialmente, en China.
Una persona se comunica con una cuarta parte de la población mundial hablando chino y español

Hong Kong from the peak on a summer's nightEl ritmo de crecimiento de China es vertiginosoTrey Ratcliff vía Compfight

Inmaculada González Puy analizó la situación del español en China para el Instituto Cervantes. MUNDIARIO recoge su análisis íntegro:1

China es el país cuya presencia y protagonismo en la escena global más se ha incrementado en el siglo XX y ya uno de los agentes fundamentales del siglo XXI. El vertiginoso ritmo de crecimiento de China en los últimos treinta años ha convertido al gigante asiático en la segunda potencia mundial porPIB, siendo superada solo por Estados Unidos, al que algunas previsiones señalan que desbancará en 2020. Este protagonismo fundamentado en su peso económico es ratificado por su dimensión, su condición de potencia demográfica, política y militar y, cada vez más, por su peso cultural y educativo en la escena actual. Un dato relevante en el momento presente es que, entre sus 1.340 millones de habitantes, más de 500 millones tienen ya acceso a Internet y existe un extraordinario activismo en las redes sociales locales.

Nos parece aún lejana, pero sin embargo China está más cerca de lo que pensamos. Entre los siglos xvi y xix mantuvimos una relación fluida y continuada a través de Filipinas. Hubo intercambio de productos, trocamos mantones bordados y porcelana a cambio de la codiciada plata americana; llegaron viajeros y misioneros españoles y hasta se fraguó algún que otro descabellado plan de conquista del Imperio del Medio.

Los primeros sinólogos y conocedores españoles dejaron un testimonio de escritos sobre China —por cierto, escasamente reivindicado—, que incluyen las primeras traducciones directas de textos del mundo occidental. Entre esos pioneros mencionaríamos a Bernardino de Escalante, Martín de Rada, Gaspar de la Cruz, Juan Cobo —dominico que publicó en 1592 la que puede ser considerada la primera traducción de un libro chino a una lengua europea: la traducción al castellano del libro chino Espejo rico del claro corazón, colección de aforismos atribuida a Fan Liben que se utilizaría luego como libro de texto en las escuelas chinas para aprender a leer español—, Juan Bautista Román o Diego de Pantoja, por citar solo a algunos de ellos.

El fraile agustino Juan González de Mendoza, aun sin llegar nunca a pisar el país, publicó en Roma en 1585 un libro que resultó un gran éxito de ventas, reeditado en casi sesenta ocasiones en menos de un siglo y traducido a casi todas las lenguas occidentales. La curiosa obra se llama Historia de las cosas más notables, ritos y costumbres del gran Reino de la China, y contribuyó a difundir una imagen utópica y ampulosa de China entre los medios cultos europeos, ávidos de noticias sobre este mitificado reino, durante las últimas décadas del siglo xvi y durante las primeras décadas del siglo xvii.

Bien conocido es ya el guiño clarividente de Miguel de Cervantes al mencionar en la segunda parte del Quijote, en la dedicatoria al Conde de Lemos, cómo el gran emperador de China quería fundar un colegio de lengua castellana y «que el libro que se leyese fuese el de la historia de don Quijote»2. Recordemos que fue escrito en 1615, casi en el mismo año en que Pantoja partía de Pekín rumbo al sur, fracasada ya definitivamente la política de adaptación que promovían los jesuitas. Vemos por este ejemplo no aislado que China, a través de su cultura, su filosofía o literatura, interesó, inspiró o sedujo a autores que se expresan en español, desde el mismo Cervantes o Lope de Vega (Angélica en el Catay), Tomás de Iriarte (El huérfano de la China, una adaptación al español de la obra El huérfano Zhao3, del siglo xiii a través de la versión francesa de Voltaire), Blasco Ibáñez (quien visita China en La vuelta al mundo de un novelista), Octavio Paz (evocamos a sus traducciones de Wang Wei), o Jorge Luis Borges (el tema del mundo como sueño en El sueño de Bao-Yu, tomado precisamente delSueño en el pabellón rojo, la gran novela china del siglo xviii; a su vez, en su introducción al libro de ficción El invitado tigre, de P'u Sung-Ling, publicado por Siruela en 1985 como parte de una colección de lecturas fantásticas escogidas por el propio Borges, deja entrever su debilidad por una de las culturas más antiguas del mundo). La inspiración en el mundo chino continúa, por diferentes razones, en Rafael Alberti (con su Sonríe, China4), Jesús Ferrero (Belver Yin y Los reinos combatientes) o Juan Marsé (El embrujo de Shanghái).

Superando esa apariencia de lejanía, los persistentes clichés exóticos o la sensación de desconocimiento, nos corresponde ahora volver a China, si es que alguna vez nos acabamos de ir del todo. Nuestras instituciones y sociedades civiles se han reconocido en esa gran voluntad de acercamiento. Nos une, sobre todo, un importante lazo común: el hecho de que utilicemos dos de las lenguas más habladas en el planeta. Recordemos que, hablando chino y español, una persona se puede comunicar con más de una cuarta parte de la población mundial.

Uno de los objetivos estratégicos que se ha impuesto la política exterior española para este siglo XXI pasa por conseguir una mayor presencia en Asia Oriental y, muy especialmente, en China. Consciente de la necesidad de acercamiento, la administración española ha consolidado iniciativas encaminadas a optimizar el conocimiento entre ambas partes. En el marco de los sucesivos Planes de Acción Asia-Pacífico, se han creado plataformas permanentes para reforzar el diálogo, como el Instituto Cervantes de Pekín, la Biblioteca Miguel de Cervantes en Shanghái, la Consejería de Educación de la Embajada de España en Pekín, el consorcio adscrito al MAEC, Casa Asia, así como una serie de acciones y programas concretos que han favorecido el acercamiento, como el Año de España en China 2007-2008, el importante desembarco en la Feria Internacional del Libro de Pekín 2009 como país invitado de honor y, cómo no, nuestra presencia en la Expo Shanghái 2010, con el emblemático Pabellón Español, uno de los cinco que resultaron indultados.

Notas:

  • (1) Aunque la parte introductoria alude a la denominación general «China», el análisis del desarrollo del español después de 1949 se refiere especialmente a lo que se considera la República Popular de China y, sobre todo, a China continental. Se ha incluido también, a continuación del presente, otro capítulo a cargo de Luz María Fernández Calventos dedicado a Hong Kong, excolonia británica que desde 1997 fue integrada en la República Popular como Región Administrativa Especial, donde también se hace una breve alusión a la Región Administrativa Especial de Macao. Quedaría por analizar la situación en la isla de Taiwán, donde existe un importante y activo colectivo de profesores de español y una gran tradición de hispanismo, dado que muchos de los religiosos hispanoparlantes, después de 1949, tras la llegada de la Revolución comunista se instalaron progresivamente en la isla y ejercieron la docencia, realizando una importante labor de elaboración de materiales didácticos y diccionarios. Lamentablemente, no ha sido posible incluir el análisis detallado que el desarrollo del español allí merece, por la limitación en extensión de estas páginas, y confiamos en que en ediciones futuras pueda incluirse esa información.

  • (2) Puede consultarse una versión electrónica en la dirección http://cvc.cervantes.es/literatura/clasicos/quijote/edicion/parte2/dedicatoria_al_conde_de_lemos/default.htm.

  • (3) Existe una magnífica traducción al español de esa importante obra teatral:El huérfano del clan de los Zhao, a cargo de Alicia Relinque Eleta; véase la referencia bibliográfica completa al final del artículo.

  • (4) Rafael Alberti y María Teresa León visitan China en 1958, en plena eclosión de la campaña de las «Cien flores se abren».

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