Te ha cogido el tren: tú eres, de los dos, la que quiere, pero no por eso huyas

Chica llorando
Una chica llorando.

Ahora es él quien no te quiere ver. Así es. Y tú... ¿qué haces? Huyes, dándote igual todo. Sólo por no correr el riesgo de cruzaros por la calle.

Te ha cogido el tren: tú eres, de los dos, la que quiere, pero no por eso huyas

Ahora es él quien no te quiere ver. Así es. Y tú... ¿qué haces? Huyes, dándote igual todo. Sólo por no correr el riesgo de cruzaros por la calle.

Querida amiga, te ha cogido el tren.

Después de batir el récord de litros de vómito de Barajas, aún sabiendo que las turbulencias son tu perdición, ahora te ves sentada en el mismo retrete dónde hace no tanto yo te sujetaba el pelo. Todo por ir a verlo, ¿te acuerdas?

 Ahora es él quien no te quiere ver a ti. Así es. Y tú huyes, dándote igual si tu estómago vuelve a tomar vida propia, sólo por el hecho de no correr el riesgo de verlo por la calle y que tu corazón se encoja hasta el punto de volverse pequeñito.

Todo esto hace que yo, que lo veo desde lejos, me enfade. Resulta que ahora tú tienes que irte todo lo lejos posible porque él no quiere verte. Yo te apoyo, te animo a que, al verlo, levantes la cabeza todo lo que puedas, incluso te animo a que camines con garbo, muy a lo Maléfica, como si realmente supieras todo lo que vales.

Él también es mi amigo, y lo quiero, pero está haciendo algo que “los que no quieren” de la pareja suelen hacer. Me explico, dos personas que tienen una relación (cual sea) y uno de ellos quiere algo más, mientras que el otro no, esos son “los que no quieren”. Para ellos parece muy fácil cerrar la puerta con llave y tirarla al mar, por si acaso. En cambio, “los que quieren” lloran y, cuando nadie los ve, patalean incluso. Tú, querida amiga, llorabas antes porque él estaba “exiliado” y, ahora, sigues llorando porque ha decidido que no te quiere lo suficiente como para ir de la mano. Y digo yo: tanto llorar por una persona… ¿no será perjudicial para salud? Nadie se merece tus lágrimas, acuérdate de lo que digo cuando vuelvas a ver esa cabezota tuya dentro del retrete del mismo aeropuerto.

Cualquier tipo de relación, sea de amistad, noviazgo, familiar…, necesita que ambas personas hagan un esfuerzo para que ese hilo que los une no se rompa. Una vez que está roto es difícil recomponerlo, sobretodo después de tantas lágrimas. Por una parte, aplaudo tu valentía de dejar todo atrás, incluido tu Ipod lleno de música rosa, para poder dar un paso adelante. Por otra parte, odio que tengas que hacerlo. Sabes que soy muy rencorosa, no se lo voy a poder perdonar nunca.

Sólo puedo confirmar mi teoría de que todos, por naturaleza, somos egoístas, sin importarnos que la otra persona en cuestión esté bien o esté, como es tu caso, hecha mar de lágrimas, hasta el punto de tener que marcharte porque cualquier mínimo detalle hace que no te veas capaz de controlar tu lacrimal. 

Normalmente me da un placer incalculable decir “te lo dije”, en este caso no. Lo das todo por una persona y eres feliz, pero en un momento dado quieres más, y te aparta, por el egoísmo innato de todos nosotros, ya sabes. Es más fácil para él, no te lo tomes como nada personal. 

Realmente espero que sepas cuánto te quiero y que no hay que ser pareja de nadie para tener quién te apoye.

Sé de lo que hablo, aunque nadie lo sepa, yo antes también iba caminando por la vida con una venda llena de corazoncitos en los ojos. @reipardorguez

Te ha cogido el tren: tú eres, de los dos, la que quiere, pero no por eso huyas
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