Guía de actividades para aprovechar la cotidianidad del hogar con los niños

Una familia cocinando junta. Pexels.
Una familia cocinando junta. / Pexels.

El hogar es el primer espacio con que cuentan los niños para aprender las principales habilidades de integración social y aprendizaje de tipo sensorial.

Guía de actividades para aprovechar la cotidianidad del hogar con los niños

El hogar es el primer espacio con que cuentan los niños para aprender las principales habilidades de integración social y aprendizaje de tipo sensorial.

Lo cotidiano es lo que está ahí, todos los días, lo que hacemos como rutina. Un niño desde que nace empieza con una vida que le enseña lo que es el mundo, entonces conoce que tiene padres, tiene una casa y descubre el mundo a través de los ojos y la voz de los mismos. Para el niño todo empieza a ser conocimiento, el ladrido de un perro, la voz de los padres, los olores del patio, de la calle, en fin, de todo lo que nos rodea.

Como un primer contacto del niño con su hogar, bríndele un “tour” por el mismo para que lo vaya reconociendo, coméntele que esa es su casa y dígale: “Aquí está la cocina”, es el lugar donde te preparo los alimentos. Acérquelo a la licuadora, si es posible que la toque y mencione: “este aparato que estás tocando se llama licuadora y sirve para moler tus alimentos”, después con mucho cuidado acérquelo a la estufa (estando apagada) y señale que es donde calienta los alimentos que come. Posteriormente abra el refrigerador y dígale “siente el frío, este aparato sirve para enfriar las cosas”.

Una vez que terminaron el recorrido por la cocina, llévelo a la sala y de manera semejante explíquele para que sirven los diferentes muebles que hay ahí. Haga lo mismo con el comedor, las recámaras y el baño.  Cuando lleguen al patio, coméntele que es un espacio abierto que hace aire y que sienta el sol, el viento o la lluvia.


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> Estimulación olfativa

Este tipo de estimulación es muy importante porque el aroma de diversos objetos le va a dar una referencia al niño de su entorno y va a poder manifestar ya sea agrado o desagrado por los diferentes olores que absorba.  Por ejemplo, puede aprovechar la cocina que es rica en aromas para que el empiece a familiarizarse con lo que come y distinga diferente olor de comida. Enséñele cada uno de los olores de las frutas, verduras, guisados y observe los gestos que hace en cada uno de ellos: de esta manera nos podemos dar cuenta cuál son de su agrado y cuáles no.

Por ejemplo, también puede aprovechar los hábitos de higiene general para motivar el olfato, coméntele: “Ahora te estoy lavando las manos. ¿Te gusta el olor del jabón?”.  Cuando lo bañe, de igual manera dele a oler el shampoo y el jabón, enfatizando el aroma de cada uno de ellos.

> Estimulación táctil

Con la estimulación táctil podemos brindar al niño un conocimiento acerca de las diferentes texturas que rodean su entorno, para lo cual es importante que empiece por sus propios padres, que les toque la cara, posteriormente que conozca su propia casa, que toque las paredes, los muebles, para que se dé una idea del entorno que le rodea. Llévelo a su cuarto y haga que lo recorra con las manos, dígale que ese espacio le pertenece.  Es importante que dentro del cuarto del niño existan objetos de diferentes texturas para que él pueda tocar como peluches, objetos de fummy, de terciopelo, pelotas, juguetes con sonidos, colgantes, juguetes de luces etc.

> Estimulación auditiva

La estimulación auditiva es sumamente importante porque a través de lo que escuchamos, nos percatamos de lo que acontece en nuestro entorno. Es importante que el niño escuche todos los ruidos comunes de su entorno y explicarle qué son esos ruidos para que se familiarice con ellos.

Un aspecto muy importante de la estimulación auditiva es que va muy ligada al afecto, por tanto, es importante que continuamente le esté platicando al niño, léale cuentos en voz alta, cántele canciones para que aparte de propiciar un acercamiento mucho más afectivo hacia él, lo estimule a través de lo auditivo.

Un padre y un niño en la cocina. / Pexels.

Un padre y un niño en la cocina. / Pexels. 

> Estimulación visual

Existe un dicho que dice que los ojos son las ventanas del mundo, nada tan cierto como ello. Si el niño tiene una buena visión aproveche para mostrarle todo lo que le rodea, muéstrele los colores y las formas.  También es necesario como una actividad diaria que todo lo que el niño vaya a comer se lo muestre primero, al igual que los envases para que él vaya relacionando y reconociendo al mismo tiempo.

> Estimulación gustativa

El sabor es otro de los estímulos importantes para conocer lo que nos rodea, por ello, en la medida de lo posible es pertinente darle probaditas de diferentes comidas, para que vayan identificando sabores distintos. La importancia de este ejercicio radica en, aparte de reconocimientos de sabores, el hecho de que los niños muestren agrado o desagrado ante una situación y esto le dará una pauta a la mamá o papá acerca de lo que le gusta y le desagrada.

Este ejercicio lo puede hacer en casa, con la comida que tenga y forme parte de las actividades cotidianas del hogar. La estimulación gustativa es importante porque propicia en los niños un conocimiento en torno a los diferentes sabores que existen y la manera en que pueden apoyarlos es brindando pequeñas porciones que los niños pueden degustar y que son muy importantes para ellos. @mundiario

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