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MUNDIARIO

¿La gripe española es comparable con la Covid-19?

La pandemia de la mal llamada gripe española, dado que no se originó en España, se produjo entre los años 1918 y 1919, fue descrita como el mayor holocausto médico de la historia; en la segunda ola llegó a matar, solo en Londres, 4.500 personas por semana.

¿La gripe española es comparable con la Covid-19?
Así "ridiculizaban" las decisiones gubernamentales. / Caras y Caretas
Así "ridiculizaban" las decisiones gubernamentales. / Caras y Caretas

A la destructiva y feroz pandemia de la Influenza de 1918, causada por un brote del virus Influenza A del subtipo H1N1 y de origen aviar, se la conoce como gripe española. A pesar de haber sido una de las Infecciones Respiratorias Agudas (IRA) más mortales en la historia de la humanidad, por muchos comportamientos hostiles, parece no haber dejado datos en la memoria colectiva, en esa que es a largo plazo y de tipo episódica.

Quizás, esa falta de recuerdos y de cómo era el comportamiento a adoptar, sea por la escisión que provoca en la economía de todos los países, especialmente en los más vulnerables. Tomar acciones de prevención y de contención extremas, poco ordinarias, aunque sean efectivas, indefectiblemente llevará a grandes pérdidas económicas, y esta es, quizás, la razón fundamental que explica porqué las autoridades son tan reacias a adoptarlas; y digo quizás, porque también están aquellos que no leen los hechos de la historia y simplemente los ignoran, quitándole con su accionar irresponsable valor a su vida y a la de sus pares.   

Pese a su nombre, la gripe española, no se originó en España, sino que a diferencia de los países en conflicto, durante la Primera Guerra Mundial (1914 a 1918), este país no necesitaba ocultar información y no había ningún tipo de censura, por lo que en la retina colectiva daba la sensación de que eran los más afectados. Las hipótesis sobre el origen son varias, e indican que pudo iniciarse en China, Europa o EE.UU. y que las condiciones de la guerra contribuyeron a que fuera más mortífera.

<p>Hitos de la Influenza, por el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades de los EEUU.</p>

El virus de la Gripe o Influenza pertenece a los Orthomyxoviridae, una familia de virus de ARN que incluyen a varios géneros del  virus de la Influenza, como los A, B y C, ​ y que infectan a diferentes animales. Todos los virus de la gripe contienen Hemaglutinina (H) y Neuraminidasa (N), pero esta estructura proteica difiere entre una cepa y otra, debido a la alta y rápida capacidad de mutación genética en el genoma viral.

La pandemia de la gripe española fue la más grave de la edad contemporánea; duró 2 años (1918 a 1919) y se desarrolló en 3 oleadas, infectando a 500 millones de personas en el mundo. Como la mayoría de los países no disponían de un sistema sanitario con la capacidad de recoger datos estadísticos fidedignos, donde muchos de los muertos no fueron contabilizados, se realizaron nuevas valoraciones (un ejemplo es Argentina, donde se contabilizaron 14.997 muertes, cuando se estima que hubo unas 30 mil; en un principio Argentina ignoró los efectos de esta pandemia por considerarla que era producto del hambre y de la guerra que estaban padeciendo varios países europeos por esos tiempos, mientras que en nuestro país nos considerábamos inmunes por ser productores de materias primas de alta calidad); las estimaciones actuales han establecido entre 50 y 100 millones de muertos, lo que arroja un tasa de letalidad estimada entre el 10 y el 20%; su tasa de morbilidad pudo llegar a estar entre la mitad y los dos tercios de la población mundial, mientras que la tasa de mortalidad varía entre un 3 % y 6 %, donde muchos expertos coinciden en el 5% -frente al 1% de una gripe tradicional-. No obstante había muchas variaciones entre una población y otra; por ejemplo, los pueblos indígenas del Pacífico o el Ártico llegaron a perder hasta el 90 % de su población.

<p>Camas con pacientes en un hospital de emergencia en Camp Funston, Kansas, en medio de la epidemia de influenza. La gripe golpeó mientras Estados Unidos estaba en guerra, y fue transportada a través del Atlántico en barcos de tropas.</p>

<p>La fotografía pertenece al Museo Nacional de Salud y Medicina.</p>

Camas con pacientes en un hospital de emergencia en Camp Funston. La gripe golpeó mientras Estados Unidos estaba en guerra, y fue transportada a través del Atlántico en barcos de tropas.

Muertes en la segunda oleada

En Europa en el otoño boreal de 1918, donde, por citar un ejemplo, en Londres, en octubre del mismo año, murieron 4.500 personas por semana. En Argentina, la primera oleada generó una mortalidad relativamente baja, en las regiones más afectadas ocasionó 2.237 muertes; sin embargo, este número no era habitual, ya que en 1917 la mortalidad por gripe había sido de 319 casos; con este panorama, la sociedad argentina lo tomaba un poco en broma (o en joda) y no con la seriedad del caso. La segunda oleada, la del invierno de 1919, provocó 12.760 muertes y la primera percepción optimista sobre la "grippe" (así se la llamó burlonamente) desapareció en tan sólo seis días, y el pánico comenzó a apoderarse tanto del Estado nacional como de la sociedad (lo pueden confirmar en las publicaciones de la revista Caras y Caretas).

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Con "Cierre de cafés" se ridiculiza las decisiones del gobierno con el fin de evitar el contagio de la "grippe" española. Nos deja ver como la sociedad argentina menospreciaba la pandemia y se burlaba de ella.

<p>Estas pinturas muestran las sensaciones que había en aquella época y que ridiculizaban las decisiones gubernamentales para prevenir los efectos de la gripe española; eran los memes de aquellos tiempos en el semanario  

Pinturas que ridiculizaban las decisiones gubernamentales. Estas pinturas muestran las sensaciones que había en aquella época y que ridiculizaban las decisiones gubernamentales para prevenir los efectos de la gripe española; eran los memes de aquellos tiempos en el semanario "Caras y Caretas", en el cual también se menciona a la Canela, que entre tantos usos medicinales que se le atribuyen están los indicados contra el resfrío, bronquitis y gripe.  

La evidencia indica que estos hechos sucedieron porque el virus mutó y porque las personas no continuaron con las medidas higiénico-sanitarias dispuestas. Al dejar de lado todos los protocolos de seguridad, en pocas semanas, murieron millones de personas (según el Dr. Anton Erkoreka esta onda epidémica ocasionó 40 millones de muertes en el mundo).

También, la historia de la humanidad cuenta con otra gran pandemia de gripe, en el 1580, la que es muy difícil de comparar porque no contamos con información fidedigna. A esta gripe, los italianos, debido a una serie de fenómenos astrales que se observaron previo al brote, la llamaron "influencia planetaria"; de esta denominación surgió el nombre Influenza. 

Diferencias y semejanzas entre las pandemias

Algunos expertos coinciden en que estas dos pandemias, a pesar de que sus agentes infecciosos son virus muy diferentes, tienen algunas similitudes; llegar a determinar cuán mortífero será el SARS-CoV-2, el agente responsable de la Covid-19, nadie lo puede predecir, pero parece ser que los ecos del 18 comienzan a resonar más fuerte que nunca; y esto no es para preocuparse sino para ocuparse, siendo disciplinados en el cumplimiento de los protocolos.

A pesar de que ambos son patógenos diferentes, tienen la particularidad de que ingresan a nuestro organismo a través de las pequeñas gotas que expelemos de las vías respiratorias (por la tos, los estornudos y al hablar) o por fómites, siendo las vías de entrada los ojos, la nariz y la boca.

A su vez, el SARS-CoV-2 no representa un riesgo si se considera una distancia de dos o tres metros, pero su principal modo de transmisión se produce con el prolongado contacto social, como el que ocurre en los grupos familiares.

Según algunas expresiones de Anton Erkoreka, un historiador de la medicina y etnógrafo español, actual director del Museo Vasco de Historia de la Medicina y de las Ciencias, existen algunas similitudes entre la enfermedad que produjo el mayor holocausto médico de la historia  y la Covid-19.

Para Erkoreka las similitudes y diferencias están en el comportamiento de las dos epidemias; por una parte es de temer la velocidad con la que se han extendido y por el otro lado la virulencia con la que se han ensañado con determinados grupos etarios. La gripe española tuvo una notable mortalidad entre los pacientes de 20 a 40 años y en aquellos grupos de 65 años en adelante; el actual virus es un riesgo, principalmente, para los adultos mayores de 60 años y para aquellas personas con enfermedades previas, como patologías respiratorias, cardiovasculares, obesidad, diabetes, en inmunodeprimidos, etcétera. Sin embargo, hasta la fecha, no hay suficiente evidencia de que los niños sean un vector significativo de infección, como sí ocurría con la gripe de 1918, que produjo una alta mortalidad infantil en menores de 5 años.

<p>Curva que compara la Tasa de Mortalidad Especifica vs la Edad, producidas durante las epidemias de gripe, padecidas desde 1911 a 1917 (línea de rayas), y la epidemia de la gripe española de 1918 (línea continua). El pico central de la gripe española es muy singular o distintivo, ya que nos muestra la mortalidad de jóvenes y adultos.</p>

Curva que compara la tasa de mortalidad específica vs la edad, producidas durante las epidemias de gripe. Se refleja desde 1911 a 1917 (línea de rayas), y la pandemia de la gripe española de 1918 (línea continua). El pico central de la gripe española es muy singular o distintivo, ya que nos muestra la mortalidad de jóvenes y adultos.

El comportamiento al que hace referencia el Dr. Erkoreka indica, en mi análisis, que en los lugares donde tuvo una fuerte presencia la población tendrá anticuerpos y la tasa de mortalidad bajará, lo mismo ocurre con aquellos lugares que aplicaron los protocolos sin miramientos y con gran fortaleza de equipo.

Por citar un ejemplo, durante la gripe española, "en Madrid, en su primera fase, ocasionó la muerte de casi dos personas por cada 1.000 habitantes. En la segunda oleada producida durante el otoño, y donde el virus mutó, en varias provincias españolas de Castilla y León, que no habían sido afectadas en la primera fase, la letalidad se disparó y murieron entre el 15 % y el 20 % de los enfermos, mientras que en Madrid alcanzó al 3,5 % de los enfermos”, explicó Erkoreka.

Siguiendo los ejemplos anteriores, en el caso de que el virus reaparezca en la próxima temporada podría repetirse la situación de Madrid en la segunda ola de la gripe de 1918, porque buena parte de la población ya estaría inmunizada; aunque en este punto, aún, existen discrepancias: algunos científicos sostienen que es muy pronto para saber si la inmunidad otorgada por la Covid-19 es permanente o temporal, de hecho, ya existen algunos informes periodísticos que indican que la inmunidad adquirida tras el contagio es temporal, por 6 a 12 meses, o que los enfermos recuperados deben ser puestos inmediatamente en cuarentena para evitar una re-infección.

Además, los datos epidemiológicos nos indican que el número de personas que en promedio contagia un infectado con SARS-CoV-2 es de 2,2 personas; es decir, un 22,2% más alto que en el caso de la gripe española, que fue de 1,8 personas.

Entre otros datos, en 1918, las estimaciones indicaron que la gripe española infectó hasta dos tercios de la humanidad; si consideramos que gran parte de la población no tiene anticuerpos contra el nuevo coronavirus y que su capacidad de contagio es del 22,2% más alto, es posible estimar que, de no continuar con algunas medidas higiénico-sanitarias, podría llegar a contagiar más del 80% de la humanidad cuando la pandemia haya recorrido todo el camino.

También, si consideramos el Índice de letalidad, la gripe española mató entre el 10% y el 20% de las personas infectadas, mientras que la Covid-19 llega al 4,6%. El Índice de mortalidad de la gripe española fue entre el 3% y el 6% (otras estimaciones indican el 5%), mientras que el nuevo virus mata al 2% de los casos confirmados, una mortalidad similar a la que tuvo la gripe española pero sin haber recorrido todo su camino.

La cuarentena o el distanciamiento social: la mejor solución

Esta afirmación tiene sus bases en que en ambas epidemias la estrategia más valiosa para evitar la propagación del virus fue recluir a la población. Durante la Covid-19, la OMS recomendó hacerlo en China, quienes aplicaron un drástico y disciplinado protocolo que limitó los efectos de la infección. Por ejemplo, en 1918, el aislamiento establecido en San Luis (EE.UU.) hizo que la tasa de mortalidad fuera de 0,55 casos por cada 1.000 habitantes, mientras que en Filadelfia, que no adoptó las mismas medidas restrictivas, tuvieron 2,5 muertos por cada 1.000 habitantes.

Lo opuesto, es decir las aglomeraciones de personas, demostraron ser el caldo de cultivo ideal para que favorezca la difusión y la virulencia de la infección.

<p>En 1918, el auditorio municipal de Oakland fue convertido en un improvisado hospital.</p>

En 1918, el auditorio municipal de Oakland fue convertido en un improvisado hospital.

Conclusiones

Los especialistas han advertido que en la pandemia de 1918 las ciudades que actuaron decididamente para contener al virus, con acciones como prohibir las reuniones masivas, cerrar las escuelas, aislar a los enfermos y a los casos sospechosos, así como construir hospitales temporarios con el fin de evitar que colapse la atención de los pacientes, tuvieron resultados muy diferentes de aquellas que no tomaron medidas a tiempo, o no las sostuvieron durante un periodo prudencial.

Para finalizar digo que "Están los que no estudian la historia y los que la estudian; los primeros la reiteran y los otros son meros espectadores de sus doctos". Y ahora, solo deseo que tenga razón Georg Friedrich Hegel cuando decía que "la historia se repite dos veces: la primera como tragedia y la segunda como farsa".

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"Manifestación de las antorchas" en respuesta a las medidas impartidas por el gobierno argentino. El descontento y la incomodidad de la población fue presentado en el semanario "Caras y Caretas"; los habitúes de los cafés y los actores, el 1 de noviembre de 1918, transitan por las calles solitarias del centro de la ciudad y al pasar por la Asistencia Pública cacareaban “¡abajo la grippe, arriba el alcanfor!”.

@mundiario

Fuentes:

> Eroski Consumer

https://www.consumer.es/

> Cronología de la  influenza pandémica de 1918 

 https://espanol.cdc.gov/flu/pandemic-resources/1918-commemoration/pandemic-timeline-1918.htm

> Historia de una epidemia olvidada 

http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1607-050X2010000100012