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Marlaska anuncia una elevación del 30% en las vallas de Ceuta y Melilla

La política migratoria de España con respecto a la crisis fronteriza en la zona limítrofe con Marruecos ha desencadenado una serie de incidencias diplomáticas y jurídicas que se extendieron a los tribunales del bloque comunitario.
Marlaska anuncia una elevación del 30% en las vallas de Ceuta y Melilla
El ministro del Interior de España, Fernando Grande-Marlaska.
El ministro del Interior de España, Fernando Grande-Marlaska.

La crisis migratoria en la frontera de España con el norte de África, específicamente con Marruecos, sigue arrojando incidencias. Y es que el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha anunciad este martes su intención de incrementar el control en el paso fronterizo mediante la elevación en un 30% de las vallas que separan a las ciudades Ceuta y Melilla del país norafricano. 

El anuncio lo hizo en su primera comparecencia ante la comisión parlamentaria que controla su departamento. Además, el ministro ha anunciado que procederá a retirar las concertinas. Este último anuncio, sin embargo, se hace después de que Marruecos haya mostrado su disposición a instalar este tipo de alambrada en su propio territorio.

Esto implica que podría producirse un acuerdo diplomático definitivo en el que ambas naciones, tanto España como Marruecos, acuerden erigir una división fronteriza con alambradas u otro tipo de estructura para evitar el paso ilegal de inmigrantes africanos a territorio español fuera de los pasos legales dispuestos por el sistema migratorio europeo.

No obstante, la frontera española de Ceuta y Melilla con Marruecos no posee actualmente un punto de control migratorio, lo que ha aupado la circulación desordenada, caótica e ilícita de ciudadanos provenientes de Costa de Marfil, Mali, Marruecos, Libia, entre otras naciones africanas a zona europea.

La prensa nacional registró que, en su intervención inicial, Grande-Marlaska no ha mencionado la sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (adscrito al TJUE) que avala las llamadas "devoluciones en caliente", pero un buen número de grupos parlamentarios le han pedido que se posicione sobre esta cuestión.

El funcionario no se ha pronunciado al respecto y ha evitado hacerlo hasta tanto no se formule la política oficial de Estado proveniente de las directrices del gobierno de Pedro Sánchez, dado lo reciente de la sentencia judicial y las implicaciones políticas que podría tener una opinión precipitada sobre ese asunto.

Pero el ministro sí ha insistido en que para combatir la inmigración ilegal seguirá siendo fundamental la política de cooperación con los países de origen y tránsito, lo cual, al parecer, ha sido entendido por el gobierno de Marruecos. @mundiario