La generosidad del fotógrafo Manuel López le dejará para siempre en la fotografía

Manuel López. / Xurxo Lobato
Manuel López. / Xurxo Lobato

Ahora que ha fallecido solo cabe recordar su actitud solidaria, cuyo último gesto fue donar su biblioteca para ayudar a las futuras generaciones de jóvenes en su afición por la fotografía.

La generosidad del fotógrafo Manuel López le dejará para siempre en la fotografía

Ahora que ha fallecido solo cabe recordar su actitud solidaria, cuyo último gesto fue donar su biblioteca para ayudar a las futuras generaciones de jóvenes en su afición por la fotografía.

La primera noticia que tuve de Manuel López fue cuando vi sus fotos en la revista Teima, en 1977. Enviaba sus fotos a la redacción desde la revista Cuadernos para el Diálogo. Fue la contribución generosa y desinteresada a un nuevo proyecto periodístico en Galicia, comprometido con la  información plural y con visión de País. Esta actitud define la actitud solidaria de Manolo a lo largo de su vida: su compromiso con la fotografía. Fue también un luchador por la democracia en las filas socialistas, en momentos en que todo el PSOE de Madrid cabía en un piso.

Nacido en Vilasantar (A Coruña), vivió en el barrio coruñés de Monte Alto. Aprendió fotografía en Alemania, donde llegó como inmigrante con su familia. Volvió a Galicia, no encontró trabajo y se fue a Madrid como fotógrafo en la redacción de Gaceta Ilustrada. Después continuó en Cuadernos para el Diálogo. Ya en democracia retrató la Transicion como redactor jefe de fotografía de El Periódico, en la edición Madrid. Consiguió retratar el golpe de Estado de Tejero en el Congreso, en febrero de 1981.

Una enfermedad profesional le impidió continuar ejerciendo el fotoperiodismo y fundó la revista Foto, referencia durante muchos años en la defensa del sector.

En su vida ha estado siempre presente Galicia, su patria, orgulloso de su condicion galaica. Participó como jurado en los premios  Ksado de fotografía. Tuve el honor de ser  comisario de la exposición antológica Manuel López, 1966-2006, que está viajando por Galicia y España, hasta hoy.

Muestra de  generosidad y compromiso, donó su biblioteca de más de 4.000 libros de fotografía a la Diputación Provincial de A Coruña. Se puede consultar en la Biblioteca Provincial, en la sección que lleva su nombre. Quería que los libros sirvieran a las nuevas generaciones, creando cantera, para generar interés en la imagen. Una manera de permanecer en su tierra. Y de estar aquí para siempre con nosotros.

Descanse en paz.

La generosidad del fotógrafo Manuel López le dejará para siempre en la fotografía
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