Galicia contabiliza la recogida de menos del 20% de los pellets perdidos en el mar
Han transcurrido dos meses desde que el buque Toconao, con bandera de Liberia, perdió seis contenedores frente a las costas de Portugal, uno de ellos cargado de pellets, lo que desencadenó una emergencia ambiental en Galicia y revivió el temor provocado por el desastre del Prestige. Cristóbal López, portavoz de Ecologistas en Acción, describe la situación actual como una "sopa aguada de pellets en el agua", con pequeñas cantidades que llegan a la costa diariamente.
Según datos proporcionados por la Xunta de Galicia a El País, hasta la fecha se han recuperado un total de 3.640 kilos de pellets, así como 16.222 kilos de plásticos de mayor tamaño. No obstante, esto solo significa el 19% de los 1.050 sacos de pellets perdidos en el mar. Aún persisten residuos dispersos en algunas playas, y algunos municipios lamentan la falta de comunicación y la supuesta mala gestión por parte de las autoridades autonómicas.
El operativo de limpieza, conformado por 10 brigadas y unos cien efectivos entre agentes ambientales y profesionales del Servicio de Guardacostas de Galicia, ha mermado su actividad ante la disminución de la incidencia de la marea de plásticos. Sin embargo, persisten críticas hacia la organización del gobierno regional, con denuncias de falta de comunicación y coordinación con los municipios afectados.
Las asignaturas pendientes
Aunque se han recuperado algunos sacos de pellets en el mar, aún queda por determinar el paradero del contenedor perdido y determinar si todavía contiene carga en su interior.
Mientras tanto, las investigaciones judiciales avanzan, con diligencias abiertas por posibles delitos contra el medio ambiente. La jueza encargó al Seprona un informe sobre la titularidad de la embarcación Toconao, las circunstancias en las que se produjo la pérdida de la carga, su contenido y su composición, además del alcance del vertido y la delimitación del área afectada. Además, admitió la personación, en calidad de acusación popular, de las partes denunciantes. Sin embargo, la campaña electoral en Galicia parece haber relegado el tema a un segundo plano, generando preocupación entre los ecologistas y las organizaciones ambientales.
La incertidumbre persiste en cuanto a los análisis químicos de los pellets recuperados, aunque estudios preliminares indican que los materiales no representan un peligro inmediato para la salud. No obstante, se esperan más investigaciones para evaluar el impacto a largo plazo en el ecosistema marino. @mundiario