El Foro Gadis con las ONG: escuchar para sostener el bienestar social
Más de 200 entidades evidencian que la acción social empieza en la escucha activa.
El 6º Foro Gadis con las ONG, celebrado en el Centro de Extensión Universitaria e Divulgación Ambiental de Galicia (CEIDA), refuerza una idea que trasciende el propio evento: la responsabilidad social no se articula desde el discurso, sino desde la escucha sostenida en el tiempo. La compañía ha consolidado un espacio en el que las organizaciones comparten experiencias, detectan necesidades reales y construyen conocimiento colectivo desde la práctica.
Más de 200 entidades forman parte de esta red de colaboración, una estructura que se apoya en la continuidad y en la capilaridad territorial. En 2025, Gadisa impulsó más de 2.400 iniciativas sociales, deportivas y culturales, una cifra que refleja un modelo de implicación que va más allá de la acción puntual para convertirse en sistema.
Una de las claves del foro fue su capacidad para aterrizar el debate en realidades concretas. La mesa redonda reunió a tres organizaciones que trabajan con colectivos en situación de vulnerabilidad y que comparten un eje común: la alimentación como base de dignidad y salud.
Desde el Centro Integrado de Atención Social Padre Rubinos, su directora, Mónica Rioboo, defendió un enfoque de intervención integral, individualizado y orientado a la autonomía de las personas. En la misma línea, Pablo Sánchez, trabajador social de la Cocina Económica de A Coruña, puso cifras a una realidad estructural: más de 1.000 personas atendidas, muchas de ellas también a través de menús para llevar, lo que amplía el impacto más allá del comedor social y sitúa la alimentación saludable como una necesidad clave.
El centro Acouga, gestionado por ACCEM, aportó una mirada complementaria. Su responsable, Alberto Tabernero, incidió en la diversidad de perfiles en riesgo de exclusión y en la importancia del acompañamiento individualizado como herramienta para facilitar procesos reales de inclusión social.
El papel de los bancos de alimentos introduce una dimensión logística imprescindible dentro de este ecosistema. El Banco de Alimentos de Vigo distribuye diariamente 5.000 kilos de productos a 159 entidades, alcanzando a más de 22.000 personas. Una operativa sostenida por la implicación de 2.600 voluntarios, la denominada “marea azul”, cuya participación resulta determinante en campañas como Mayo Solidario.
Más allá de los datos, el voluntariado revela una dimensión menos visible pero esencial: el vínculo humano que se genera en estos espacios. La experiencia no se mide únicamente en términos de ayuda prestada, sino también en el impacto personal de quienes participan en ella.
El foro también abrió una línea de reflexión sobre el daño cerebral, una realidad que atraviesa todas las etapas de la vida y que exige respuestas específicas. Rocío García, directora de la Asociación de Daño Cerebral de Santiago, subrayó la importancia de la información, la prevención y el acompañamiento a las familias. Aspectos como la disfagia, que dificulta la alimentación, evidencian hasta qué punto la nutrición vuelve a situarse en el centro, esta vez desde una perspectiva clínica.
El valor del Foro Gadis con las ONG reside en su capacidad para articular una conversación sostenida entre empresa y tejido social. Funciona como un espacio de traducción donde las experiencias individuales adquieren dimensión colectiva y permiten entender mejor las necesidades reales de la sociedad.
En un contexto en el que la responsabilidad social corre el riesgo de diluirse en el relato, este tipo de iniciativas recupera su sentido original: escuchar, comprender y actuar. Porque el bienestar social no se construye desde grandes declaraciones, sino desde estructuras que funcionan todos los días. @mundiario