El Ficcionario descubre una forma inaudita de tirar del carro

Grabado publicado en 1876 que representa el linchamiento de Hipatia, tras ser bajada de su carro. AKG ALBUM
Grabado publicado en 1876 que representa el linchamiento de Hipatia, tras ser tirada de su carro. /AKG ALBUM

Durante el transcurso de un reciente programa televisivo, el astorgano Luis Jiménez desplazó un carro de golf de 400 kilos con su pene, que previamente había sido enganchado al vehículo mediante una cuerda.

El Ficcionario descubre una forma inaudita de tirar del carro

Esta nueva pieza del Ficcionario reúne diversas entradas que tratan de cosas tan distintas como la vida y muerte de Hipatia, la explotación infantil, el juego del golf, el peñón de Gibraltar y el sorprendente uso del pene como instrumento de tracción.

penetracción. 1. Acción de arrastrar un vehículo con el pene. Tal es la singular destreza desarrollada por Luis, el cabeza de familia de "Los Jiménez" (una familia conocida como "los forzudos de Astorga"), quien durante el transcurso del programa televisivo Got Talent, emitido a finales del pasado febrero, hizo subir a los miembros del jurado a un carro de golf de 400 kilos para desplazarlo unos metros con su pene, que previamente había sido enganchado al vehículo mediante una cuerda. Siendo un hecho que, por lo inaudito, merece ser contado, todavía queda muy lejos, no obstante, de la memorable hazaña de su propio récord, establecido en un arrastre anterior de 1300 kg realizado con el mismo procedimiento. 2. Acción de tirar del pene para arrastrarlo (generalmente, junto con su usuario) hacia algún sitio. Funciona como un sustitutivo -más contundente y expeditivo- del célebre "tirón de orejas".

penike. Moneda en que en la década de los 90 pagaba a los niños que tenía empleados una conocida multinacional de zapatillas y ropa deportiva. Esta poderosa empresa fue denunciada por primera vez en 1991 por emplear mano de obra infantil en fábricas de países orientales. Las demanda descansaba en las acusaciones de abuso de carga horaria, exposición a sustancias químicas tóxicas, salario minúsculo (proporcional al tamaño del obrero, no a su rendimiento) y maltrato físico. Pero fue en junio de 1996, a raíz de un artículo publicado en la revista Life en el que se denunciaba a la compañía estadounidense por emplear a niños, en algunos casos menores de seis años, para coser balones de fútbol en Pakistán, cuando el escándalo de la explotación infantil adquirió dimensión internacional. A pesar de la polémica, y como prueba evidente del grado de concienciación de los consumidores al respecto, las ventas de Nike aumentaron aquel año un 35,9% y superaron por primera vez la barrera de los 6.000 millones de dólares (4.589,2 millones de euros). Definitivamente, algún día los consumidores tendremos que empezar a mirar más allá de las modas impuestas y de la aséptica e instrumental relación calidad-precio.

Penivética. Por su nombre, la cordillera más nívea de todas.

pensarmiento. Cada uno de los tallos que se le ocurren a la vid. Suelen expresarse en racimos de oraciones denominadas parrafos -si aparecen por escrito- o parrafadas -si se van desgranando a viva voz.

peñínsula. Denominación que recibía la Península Ibérica antes de que España, por el tratado de Utrecht de 1713, se viera obligada a ceder a los británicos el peñón de Gibraltar. Herido el orgullo patrio, nada nos pareció mejor entonces, para compensar tamaña afrenta territorial, que suprimir la eñe y exaltar mejor así la prominente orografía e indiscutible capacidad de nuestro miembro viril, llenándose la piel de toro de una nueva especie faunística: el macho ibérico. Extinta la especie y desactivado el mito, ¿recuperaremos algún día la denominación original? Sólo cuando el Reino Unido lo sea de la Gran Bretana.

pepsimismo. Actitud filosófica de los que piensan que en el mundo se impone la Coca-Cola sobre la Pepsi, deseando que fuera lo contrario.

perciviendo. Advirtiendo la existencia de un color o figura mediante la vista. En cambio, de otras cualidades como olores, ruidos, sabores, etc., sería absurdo decir que las estoy perciviendo por muy sensiblemente que las esté captando (y diría mejor que las estoy percioliendo, percioyendo, etc.).

perdizión. Acción de extraviarse una perdiz. Quizá porque antes la hayan mareado.

peregreenar. (angl.) En el juego del golf, e impulsada por el palo a base de golpes, recorrer la bola el camino hasta el lugar donde se encuentra el hoyo señalizado por una bandera. Si entra milagrosamente en el agujero, dicha acción se refiere en la jerga como "golpe Lourdes" o también "golpe Fátima". Adviértase que el golf es el único deporte en que está bien visto conseguir el objetivo a base de golpes (eso sí, sin pasarse; cuantos menos, mejor).

perezer. Morir, dejar de existir Pérez.

perfeztamente. Modo efeztivo de responder a la pregunta sobre cómo se encuentra uno en la ciudad marroquí de Fez (a pesar de haberse encontrado algunos defeztos).

perhipatético. Seguidor de las doctrinas de Aristóteles en la interpretación de Hipatia, una filósofa neoplatónica griega que destacó en los campos de la matemática y la astronomía. Hesiquio, un alumno suyo, testimonió que Hipatia era adorada y reverenciada en Alejandría: "Vestida con el manto de los filósofos, abriéndose paso en medio de la ciudad, explicaba públicamente los escritos de Platón o de Aristóteles, o de cualquier filósofo, a todos los que quisieran escuchar". Su casa se convirtió en un centro de enseñanza donde acudían estudiantes de todas partes del mundo romano atraídos por su fama. Por otro lado, su forma de vivir como mujer independiente y cultivada contradecía por completo el ideal de mujer cristiana de la época, lo que terminó por resultar insoportable para los seguidores más fanáticos del obispo Cirilo, que se sentían amenazados por su temple y sabiduría. De modo que en el año 415, una turba de cristianos exaltados alentada por un tal Pedro la asesinó con extrema crueldad. Así lo relata el historiador Sócrates Escolástico, coetáneo suyo: "Y vigilándola mientras regresaba a casa en su carro, la bajaron de él, la arrastraron y se la llevaron a la iglesia llamada Cesáreo, donde la desnudaron completamente y la asesinaron [golpeándola o cortándola] con tejas [o conchas]. Después de despedazarla, se llevaron sus miembros destrozados a un lugar llamado Cinarón y los quemaron". La muerte de Hipatia, convertida en "mártir de la ciencia" por la Ilustración, simbolizó el fin del pensamiento clásico ante el auge imparable del cristianismo. En el intrincado camino del conocimiento, la fe ciega apeó provisionalmente del carro a la razón. @mundiario

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