Un kiki en la APP

Pareja practicando el sexo oral. / RR SS
Sexo.

El onanismo está muy desprestigiado en el mundo digital. Es paradójico en una WEB 2.0 que cada día sube 5.000.000 de videos porno para el autoservicio. Es decir, zurrar a la sardina, lo que se dice zurrar, debemos de tocar a cien por cada "ejercicio en compañía".

Un kiki en la APP

Aunque lo llamen amor se denigra a mero apareamiento. Oiga, que cada uno con su cuerpo hace lo que quiere, sin duda, soy el primero, pero ciertas cosas si no pertenecen a la intimidad de la persona, o de la pareja, nos quedamos en lo animal, en lo físico. Que sí, que tampoco está tan mal, ¿cómo negarlo?, lo físico es importante, pero en su sitio.

¿A dónde voy? Esta mañana me encontré -en la prensa tecnológica especializada- el lanzamiento de un sportwatch que incorpora sensores que monitorizan nuestra actividad física durante el apareamiento. Le llaman "modo amor". Nos dice la publicidad:  "con él descubrirás al fin todo el esfuerzo físico que supone realizar cierto tipo de ejercicios en compañía". Nos invitan a comprarlo e instalar la APP en el móvil, aplicación que se encargará de enviar los datos a la nube donde podrás acceder gratuitamente a ver tus historiales.

No es un fake news. La realidad supera la ficción. A parte del cachondeo me surgen varias preguntas: ¿Cómo que al fin descubriremos el esfuerzo? ¿Al fin? ¿Pero a alguien le importan las calorías quemadas en la coyunta? ¿Dónde estaba la urgencia de saberlo? Y una cosa más, ¿por qué nos deberían de importar los datos de ese "cierto tipo de ejercicios" solo cuando los hacemos en compañía? ¿Qué ocurre con la masturbación? El onanismo está muy desprestigiado en el mundo digital. Es paradójico en una WEB 2.0 que cada día sube 5.000.000 de videos porno para el autoservicio. Es decir, zurrar a la sardina, lo que se dice zurrar, debemos de tocar a cien por cada "ejercicio en compañía". ¿No ven el negocio? Se les va el volumen. Así no pillan cuota de mercado. ¿Y qué pasa con los tríos? ¿Y funciona si es orgía?

Modo amor: con él descubrirás al fin todo el esfuerzo físico que supone realizar cierto tipo de ejercicios en compañía

¿O será que el mercado es tan cínico que ven impúdico esto de hablar de cascársela, pero no la vergüenza e inmoralidad de monitorizar tus relaciones sexuales para que los dueños de la APP se queden con tus datos? Claro, eso no es inmoral: ellos proponen y tú aceptas las condiciones con un click. A partir de ahí no separan el grano del pajote. Lo que no te cuentan es que al final los que más joden son ellos, porque el dato, el big data, es el oro del siglo XXI. Millones de datos que les regalamos sin darnos cuenta del trasvase de poder que día a día realizamos. Datos que a veces cuesta mucho trabajo producir, incluso sudor, jadeos y gritos...

El mercado se queda en eso, en lo más simple, rentable y evidente. ¿Para cuándo un cacharro que mida la fuerza del amor, el número de versos que te inspire tu pareja, su capacidad para ponernos de buen humor, la sensación de felicidad, el tiempo que pasa sin que te des cuenta, la tristeza de su ausencia, la belleza divina de las miradas que se encuentran, la unción transplanetaria de dos cuerpos que se unen al mismo ritmo que las almas, la pasión y el vértigo infinito...

En fin, cosas veredes que farán hablar las piedras. Me queda una última duda sobre el reloj: ¿tendrá vibrador? @mundiario

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