El Ficcionario toma la medida al sentimiento, porque del sexo ya se tenía

Cuando miramos a la persona amada sube la temperatura de las mejillas, boca, manos, pecho y genitales entre uno y dos grados centígrados.
Cuando miramos a la persona amada nos sube la temperatura de las mejillas, boca, manos, pecho y genitales entre uno y dos grados. / Universidad de Granada

La invención de un aparato para medir la intensidad de los sentimientos, un ámbito hasta ahora considerado como inaccesible a cualquier pretensión de observación controlada, podría acabar con uno de los últimos reductos subjetivos de la mente.

El Ficcionario toma la medida al sentimiento, porque del sexo ya se tenía

La opinión más corriente suele considerar los órganos sexuales como la parte más íntima de nuestro ser. Una "intimidad" débilmente protegida, pues se pierde con tan sólo bajarse los pantalones, quedando entonces expuestas sus auténticas propiedades y dimensiones. El Ficcionario de esta semana muestra de qué manera también se ha comenzado a husmear en la conciencia, el verdadero refugio de la privacidad hasta ahora.

sentímetro. Instrumento y unidad de medida del sentimiento. Tradicionalmente, el territorio de la afectividad -compuesto por las emociones y pasiones, además del sentimiento- se ha considerado un ámbito subjetivo inaccesible a cualquier pretensión de observación y medición controlables. Pero he aquí que un grupo de investigadores de la Universidad de Granada ha comprobado experimentalmente que el sentimiento amoroso y la temperatura de ciertas zonas del cuerpo correlacionan positivamente: a mayor pasión, mayor ardor corporal (cosa que, por lo demás, ya se intuía). Su descubrimiento permite realizar afirmaciones objetivas del tipo siguiente: “A siente por B un amor de 38 sentígrados y por C sólo de 35”, lo que supone comenzar a socavar el reducto privado -y hasta ahora inexpugnable- de la conciencia. De este modo, ante la sospecha de que su pareja haya mudado su cariño, poniéndolo en otro, Marce Loso ya ha encargado un aparato. Por su parte, la empresa comercializadora ha anunciado que las próximas versiones del utensilio irán provistas de novedosas aplicaciones que cubrirán la diferente gama de sentimientos y emociones, tales como el odio, la alegría, la tristeza, el miedo, el asco, la ira y la indiferencia.

separacción. 1. Hecho de detenerse lo que se está haciendo. 2. Abandono de una determinada actividad. La separacción más deseada entre los trabajadores es la que se produce con la jubilación, mientras que la separacción completa es la que trae como consecuencia la dedicación plena a la vida contemplativa.

sephelio. Funeral caracterizado por que, tras la ceremonia religiosa, en lugar de enterrar o incinerar al difunto, su ataúd es atado a un globo de helio que lo eleva hasta el cielo.

sequestrar. Retener por la fuerza a un caballo para exigir dinero por su rescate. El sequestro más sonado fue protagonizado por Shergar, un purasangre de exquisito pedigrí que en 1981 se impuso en el famoso Derby de Epsom aventajando al segundo clasificado por diez cuerpos y batiendo el récord de la mítica carrera. Ese mismo año también ganó el Derby Irlandés y el King George VI, pruebas catalogadas de la máxima categoría. Tales fueron sus éxitos que fue nombrado Caballo del Año en Europa y su propietario, el Aga Khan, decidió retirarlo y emplearlo como semental en una yeguada irlandesa. Su valor económico alcanzó tal magnitud que fue dividido en acciones y los compradores conformaron una sociedad. Shergar llegó a valer 15 millones de dólares. Y esa fue su perdición. Dos años más tarde de su épica hazaña en Epsom, Shergar fue secuestrado a punta de pistola por un grupo de hombres que accedieron a las cuadras. Exigieron 3 millones de dólares por su liberación, pero los propietarios decidieron que no se pagaría ningún rescate. Nunca más se supo de él.

sequito. Conjunto de personas que, como honor, acompañan a un personaje en la capital de Ecuador.

Serbando. El pregonero del pueblo. Se hace saber a todos los vecinos.

serbicial. 1. Persona que siempre tiene su bici a disposición de los demás. 2. Dicho de un serbio: dispuesto a servir y complacer a otros.

serbilismo. Actitud de obligada obediencia a esa sustancia amarga, de color amarillo o verdoso, segregada por el hígado. El serbilismo se manifiesta generalmente con irritación y malhumor.

serbilletero. Utensilio en el que la gente pudiente y caprichosa coloca billetes para que los comensales invitados a su mesa puedan limpiarse la boca con ellos. O irse con ella sucia, si prefieren guardárselos en el bolsillo.

seryedad. Nueva propuesta de traducción de Sein und Zeit, la obra capital de Martin Heidegger (1889-1976), quizá el único filósofo en cuya obra no se encuentra ni una sola broma.

sesi. Persona que destaca por sus atributos sesuales, esto es, cerebrales.

sesología. Ciencia que se encarga del estudio de la masa de tejido nervioso contenida en el cráneo.

sesualidad. Circunstancia de tener más o menos seso (la media humana gira en torno a los 1.400 cc).

séxamo. Planta afrodisíaca originaria de la India.

sexear. No hablar de otra cosa más que de sexo.

sexgar. Cortar un órgano sexual al bies. La noticia de finales de junio no especificaba si el corte se produjo en vertical o en diagonal, pero lo cierto es que Karuna Sanusan, una camboyana de 24 años confesó haber amputado el pene a su marido y haberlo tirado bien lejos por la ventana cuando descubrió que la engañaba con otras.

sexión. Reunión para tratar asuntos sexuales. Las sexiones constan de clasex teóricas complementadas con clasex prácticas.

sextear. Dormir la siesta los órganos sexuales, después de haber soportado una dura sexión.

sexudo. Individuo de sexo muy grande. Ideal para quienes piensen que el tamaño sí importa. El hombre con el pene más grande del mundo es el mejicano de 54 años Roberto Esquivel Cabrera, cuyo miembro mide más de 48 cm de longitud. Se hace saber. @mundiario

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