El Ficcionario registra cuatro nombres propios para personas muy especiales

Coronación de Ricardo I en la abadía de Westminster, Londres. Ilustración de una crónica del siglo XIII.
Coronación de Ricardo I en la abadía de Westminster, Londres. Ilustración de una crónica del siglo XIII.

Dado el efecto social que los nombres propios tienen en un mundo de aspiraciones individuales cada vez más diferenciadas no parece descabellado, como ya se hacía de antiguo, imponer nombres que reflejen alguna cualidad.

El Ficcionario registra cuatro nombres propios para personas muy especiales

Junto a la publicación de estos primeros nombres con copyright, el Ficcionario de esta semana trata de los diferentes modos de incorporar la robótica en las farmacias y de cómo, a diferencia de lo que sucedía antes, cada vez nos cuesta más saludar cortésmente a quien, sin conocerlo de nada, casualmente nos encontramos.

ribalizar. 1. Competir poniendo balizas. 2. Disputar dos balas un mismo objetivo.

Ricardio. Cordial apelativo por el que familiarmente era conocido Ricardo Corazón de León -oficialmente Ricardo I de Inglaterra-, según las crónicas que nos llegan de Soledad Media. Ya en vida fue considerado la personificación del caballero cristiano medieval y su figura se convirtió en leyenda después de su muerte. Ricardio nos parece el nombre más adecuado para alguien a quien no podemos separar de nuestro corazón.

riversible. (angl.). Dicho de un río: aquél cuya corriente cambia alternativamente de dirección, según la conveniencia e intereses de los peces gordos.

robóptica. Aplicación de la robótica destinada a fabricar lentes y otros instrumentos para mejorar la visión.

robotica. 1. Conjunto de técnicas utilizadas para el diseño y construcción de robots de farmacia. Un robot de farmacia es un sistema automático de almacenamiento y dispensación de medicamentos. Su empleo tiene dos importantes ventajas respecto del sistema tradicional. En primer lugar, al sustituir las estanterías o cajoneras tradicionales se reduce considerablemente el espacio de almacenaje. Por otro lado, en la medida en que el robot busca y suministra al farmacéutico el medicamento solicitado, éste puede centrarse en la atención al paciente y dedicar más tiempo al asesoramiento personalizado. 2. Ese mismo conjunto de técnicas enfocado a la fabricación de dispositivos que de manera automática, sin poner en riesgo la vida de los atracadores, sirva para robar farmacias.

Rocio. Nombre que conviene a la mujer que no trabaja y por la mañana se queda tan fresca. A diferencia del nombre común, que se aplica a entidades que pertenecen a una misma clase y cuyo significado expresa su naturaleza o sus cualidades, el nombre propio carece de rasgos semánticos inherentes y designa a un único ser (Juan, Madrid). Y aunque, dado que por definición son únicos y, por tanto, los nombres propios no contienen significado, teniendo en cuenta el efecto social que tienen los nombres en un mundo de aspiraciones individuales cada vez más diferenciadas, no parece descabellado, como ya se hacía de antiguo, imponer nombres que, al incluir dentro de sí un nombre común (como en este caso "ocio"), reflejen también esa cualidad.

rohedor. Ratón genéticamente diseñado para mordisquear la materia pestilente que se acumula en el alcantarillado de las grandes ciudades y reducir sus insoportables efluvios.

Rojhelio. Nombre del que se pone rojo al sol. Durante el verano se incrementa el número de rojhelios.

rompeholas. Persona que corta su relación con otra negándole el saludo. Negar el saludo a alguien conocido es un comportamiento que generalmente significa desprecio o deseo deliberado de ignorar su existencia. Lo hacemos con el traidor o con la persona que nos ha ofendido gravemente; tanto uno como otro, ya no son de fiar. Pero también dejamos de saludar al necio que a la segunda vez no corresponde o al paseante que exhibe una clara voluntad de aislamiento, como quien camina hierático con los cascos puestos y la mirada en un punto al frente que jamás se cruza con el que pasa al lado. Los antropólogos han propuesto sucesivas definiciones para caracterizar a nuestra especie: Homo sapiens ("que conoce"), Homo faber ("que fabrica y utiliza instrumentos"), Homo symbolicus ("que crea y maneja símbolos") u Homo pictor ("que representa realidades"), y siendo todas ellas acertadas, seguramente la condición que mejor nos define y singulariza es la de Homo loquens ("el hombre que habla"). Así pues, en la medida en que aquello que nos identifica como humanos es el habla, dejarla de emplearla con alguien -aunque sólo fuera para decir "Hola, ¿qué tal?" o "Buenos días"-, evidencia siempre una pretensión, más o menos justificada, de rebajar su condición y de dejar de reconocerlo como un igual. 

ronpecabezas. Ron de garrafón. Añadir agua en la botella que contiene esta bebida alcohólica suele ser la práctica más habitual -y la más inocua- a la hora de llevar a cabo este fraude. Mucho más peligrosa para la salud es la adulteración artificial consistente en añadir compuestos químicos de bajo coste, como el alcohol metílico o alcohol industrial. Como mínimo, resaca garantizada; cuando no exposición a peligrosa enfermedad.

ronpible. Botella de ron susceptible de hacerse añicos.

rovar. Delito típico de la posguerra española consistente en sustraer los huevos de un corral ajeno. Para ello no hacía falta más que tener hambre, aunque se fuera más cobarde que una gallina. Pero que no te encontrases por el camino con ningún cabo furibundo de la Guardia Civil, de aquellos que querían limpiar España de ladronzuelos, maleantes y vagos.

ruizseñor. Dícese del pájaro del Sr. Ruiz.

rovotizar. Aplicar máquinas automáticas al proceso de recogida y conteo de votos en unas elecciones.

Ruvén. Nombre que al pronunciarse -alargando a conveniencia la última sílaba- incorpora la orden de que acuda raudo el que así es llamado. De gran interés para las madres que en casa o el parque se pasan el día reclamando la presencia de sus hijos. @mundiario

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