El Ficcionario refleja luces que no dejan ver las estrellas

mojon-del-trigo-y-la-via-lactea-2_opt
La Vía Láctea desde el Observatorio Astronómico de Sierra Nevada (Granada). / Guido Montañés

La contemplación de las estrellas comienza a ser una quimera para cualquier habitante de ciudad y sólo continúa siendo un espectáculo grandioso en las zonas rurales y montañas suficientemente alejadas de los núcleos urbanos.  

El Ficcionario refleja luces que no dejan ver las estrellas

¿Tienen algo en común las abejas y la Vía Láctea? El Ficcionario es libre de comparar el modo en que las abejas polinizan las flores con la forma en que la visión de nuestra galaxia fertiliza la conciencia de quienes, absortos, se rinden a su majestuosidad sobre nuestras cabezas. Y ambas cosas están en peligro.

pluvicidad. Conjunto de medios que se emplean para divulgar la noticia de que va a llover: dónde, cuándo y cuánto. Los tiempos de sequía no son buenos para las agencias de pluvicidad.

poblemática. (catalanismo). Conjunto de dificultades, generalmente presupuestarias, por las que en Cataluña atraviesan els pobles, a las que durante el último año, con la que está cayendo, se han añadido otras relativas a la perturbación de la convivencia generadas por la activación unilateral del proceso independentista.

pobreedor. 1. Suministrador de determinados artículos o materiales que hace tiempo que no cobra y ya no tiene ni siquiera lo imprescindible para vivir. 2. Suministrador de pobres a los ricos para que, tratados como mercancía barata, puedan aprovecharse de ellos.

Pobrenza. La región más deprimida de Francia.

podologo. Médico especialista en extirpar las palabras sobrantes. Hay dos formas bastante efectivas de prevenir las palabras que están de más: una es cultivando el respeto y la mesura; la otra, aprendiendo a hacer resúmenes de las cosas.

poetarra. Poeta que ensalza los atentados cometidos en el pasado por cierta banda terrorista, ahora felizmente disuelta. Cuando lo hace mediante cartas, sus escritos se conocen como epistolas. Sea en verso, sea en prosa, un poetarra debería acudir de inmediato al podologo.

polibalencia. Capacidad que tienen las abejas para libar en diferentes circunstancias, mientras sean días de flores. Una consecuencia indirecta e involuntaria de este comportamiento es la polinización: cuando liban y chupan el néctar de las flores, las abejas se manchan de polen que introducirán en otra flor fertilizándola. Sin embargo, las poblaciones de abejas y otros insectos polinizadores, como mariposas y abejorros, están disminuyendo peligrosamente, por lo que la producción mundial de alimentos y la biodiversidad terrestre, que dependen en gran medida de que las flores sean fecundadas para que puedan dar frutos y semillas, también está amenazada. En este sentido, cabe esperar que la reciente prohibición por la Unión Europea del uso en espacios abiertos de tres insecticidas dañinos para las abejas detenga su muerte masiva.

polignomio. Conjunto de varios gnomos unidos por los signos más o menos. Más o menos.

polinomío. Miembro de la policía que no reconozco como propio. Para los independentistas catalanes, los agentes de la Guardia Civil y de la Policía Nacional son, sin duda, polinomíos. Y quizá también los mossos mientras esté vigente el art. 155 y su actuación sea dirigida por el Gobierno central.

poliuretrano. Producto plástico que se utiliza para reconstruir, en los casos en los que haya resultado dañado, el conducto por donde se expulsa la orina desde la vejiga al exterior.

poluzión. Contaminación lumínica que nos impide la visión del cielo nocturno. Hasta el punto de que algo tan vinculado a la historia de nuestra especie, como es la contemplación de las estrellas, comienza a ser una quimera para cualquier habitante de ciudad y sólo continúa siendo un espectáculo grandioso en las zonas rurales y montañas suficientemente alejadas de los núcleos urbanos. De hecho, cada vez hay más personas que no han visto la Vía Láctea, aproximadamente una tercera parte de la humanidad, entre la que se incluyen el 60% de los europeos y casi el 80% de los norteamericanos. La contaminación lumínica tiene como efecto más evidente el incremento del brillo del cielo nocturno debido a la reflexión y difusión de la luz artificial en las partículas que acumula el aire urbano y en los gases de la atmósfera, de forma que disminuye la visibilidad de los objetos celestes. Su intensidad se mide mediante la "escala de cielo oscuro de Bortle". En esta escala numérica que abarca de 1 a 9, 1 es el cielo ideal para un astrónomo, pues su fondo completamente oscuro permite ver una ingente cantidad de puntos y cúmulos luminosos. Sobre este trasfondo,la galaxia M33 es visible a simple vista y algunas regiones de la Vía Láctea, como las constelaciones de Escorpión y Sagitario, llegan a proyectar sombras en el suelo. A medida que nos aproximamos a los núcleos de población, la cantidad de fenómenos astronómicos que podemos apreciar, decrece. Los niveles 3 y 4 corresponden al cielo rural, donde la contaminación lumínica sólo afecta al horizonte y sobre nuestras cabezas todavía aparecen cientos de estrellas visibles de las que disfrutar. El nivel 6, donde el cielo ya luce anaranjado, se corresponde con las áreas exteriores de las grandes ciudades. Aquí la Vía Láctea sólo es visible en el cénit. Los niveles 8 y 9 nos sitúan bajo el cielo blanquecino del centro de una gran ciudad, desde donde apenas hay estrellas visibles y sólo cabe observar algunos planetas y cúmulos especialmente brillantes como las Pléyades. Este vídeo de Sriram Murali, Lost in light, nos ofrece un ilustrativo paseo por los diferentes niveles de iluminación del cielo: https://vimeo.com/178841667

Está comprobado que un alto nivel de poluzión produce efectos perjudiciales no sólo en el ciclo de vida de muchos animales, sino también en la psique humana, al privarnos de una de las experiencias más sobrecogedoras que siempre nos acompañó en la evolución de nuestra especie. La contemplación del cielo, aparte de su dimensión estética, nos conecta emocionalmente con el cosmos y su pérdida merma nuestra capacidad de asombro y nos impide relativizar nuestra posición en el Universo. Bien lo sabía Kant, que eligió como epitafio uno de sus más bellos textos: “Dos cosas llenan mi ánimo de creciente admiración y respeto a medida que pienso y profundizo en ellas: el cielo estrellado sobre mí y la ley moral dentro de mí".

polvereda. Cantidad de polvo que levanta el paso de animales o personas por un camino estrecho de tierra. Un relato mitológico situó el origen de la Vía Láctea en la inmensa polvereda que provocó una hilera de vacas al huir de sus depredadores, tan espesa que ni siquiera el azote del viento pudo dispersarla cuando la fijó para siempre a la bóveda del firmamento.

porbenir. Futuro del orbe. Que si fuera más oscuro, al menos nos permitiría ver mejor las estrellas.

El Ficcionario refleja luces que no dejan ver las estrellas
Comentarios