El Ficcionario nunca ha visto a un mono sonrojarse

Fragmento de La carta, de Jean-Honore Fragonard_opt
La carta, de Jean-Honoré Fragonard (fragmento). / Colección privada.

Entre todos los primates, sólo los humanos se ruborizan, si bien hasta ahora no sabemos con seguridad por qué tenemos esta capacidad tan colorista de anunciarle a los demás que estamos avergonzados.

El Ficcionario nunca ha visto a un mono sonrojarse

Una vez pudo terminar los rezos, el Ficcionario de esta semana se centró en lo que a juicio de Darwin constituía "la más humana de las expresiones", el rubor; aunque quienes le vieron aseguran que en ningún momento se puso rojo como un tomate. Quizá porque comió higos frescos.

reziclaje. Conjunto de técnicas que tienen por objeto recuperar la materia prima de los rezos que, por una u otra razón, vamos desechando, a fin de reintroducirla en el ciclo de la producción alimentaria del espíritu.

rezinto. Cualquier espacio cerrado utilizado para rezar, como la Explanada de las Mezquitas en la ciudad vieja de Jerusalén o la explanada de la Gran Mezquita en La Meca.

rezipiente. Especie de contenedor con compartimentos en el que Dios va depositando los ruegos y súplicas que recibe, echando a un lado los que acepta y a otro los que deniega.

reziprocidad. Circunstancia de rezar una persona por otra y ésta por aquella. El equivalente espiritual del "Hoy por ti, mañana por mí".

rezitar. Decir de memoria, en voz alta y con expresión más devota que artística, una colección de rezos, lo que constituye todo un rezital. Un repertorio básico de rezital cristiano estaría compuesto al menos por las siguientes oraciones: La señal de la cruz, el Padre Nuestro, el Gloria, el Avemaría y el Credo.

rezolución. Decisión que toma la autoridad divina respecto de las súplicas ceceantes. Como esta: "Por la zeñal + de la Zanta Cruz, de nueztroz + enemigoz líbranoz Zeñor, + Dioz nueztro. En el nombre del Padre, y del + Hijo, y del Ezpíritu Zanto. Amén". Pero las seseantes tampoco quieren salir perjudicadas, "Padre nuestro, que estás en el sielo...".

rezumen. Síntesis de un rezo. A veces se hace necesario, como cuando se trata de una horación (que, recordémoslo, es una plegaria que dura 60 minutos).

rhelación. 1. Vínculo interpersonal que se ha enfriado extremadamente. 2. Trato comercial sustentado en la compraventa de hielo. El comercio de hielo fabricado a partir de la nieve se popularizó en España en el siglo XVII, aunque su uso, reservado en principio a los nobles, ya aparece documentado en el s. XVI. Cuando en las montañas próximas nevaba, grupos de personas que vivían de la producción de hielo acudían para recoger la nieve en diferentes recipientes (sacos, cestas, etc.) y trasladarla a las neveras, generalmente unos pozos de dimensiones considerables excavados en el suelo cuyas paredes se revestían de mortero y se protegían con una cubierta. Allí se prensaba la nieve y se disponía en capas de diferente grosor (entre 30 y 50 cm) que se separaban con helechos o paja, a fin de facilitar su posterior extracción. En condiciones adecuadas, el hielo podía aguantar todo el año.   

rheliquia. Resto de algún santo (o de cosas que han estado en contacto con él) conservados en hielo.

rhesucitar. Devolver la vida a un mono Rhesus.

rhiel. Carril por el que se transporta la bilis desde el hígado hasta el estómago.

rhigor. Severidad excesiva al juzgar a los higos. Pese a no tener muy buena prensa, el higo aporta muchos beneficios a la salud: son tonificantes, remineralizantes y diuréticos; si además se consumen frescos, van (y vienen) bien contra el estreñimiento. Y a los que quieran adelgazar les convendrá saber que el higo es una fruta de valor calórico medio: 100 gramos contienen 80 calorías.

rhubor. Vergüenza habida: Los vasos sanguíneos de la piel se dilataron y, al permitir mayor afluencia de sangre, el rostro apareció sonrojado. Al estudiar las expresiones faciales de los simios y humanos, Darwin fue el primero en darse cuenta de que entre todos los primates, sólo los humanos se sonrojaban, si bien hasta ahora no se ha descubierto una explicación científica de por qué tenemos esta capacidad tan colorista de anunciarle a los demás que estamos avergonzados. El profesor Frans de Waal, biólogo de la Universidad de Emory en Atlanta, sugiere la hipótesis de que el sonrojo podría ser la señal mediante la cual comunicamos a los otros que somos conscientes de los efectos de nuestras acciones y que, como nos preocupa la cooperación con los demás, nos hacemos responsables de ellas. Es posible que entre nuestros ancestros esta respuesta social hiciera más atractiva a una pareja sonrojada que a otra de rostro monocromático, lo que permitió que se conservara como una ventaja adaptativa. En algunos casos, sin embargo, sonrojarse puede ser un problema. Algunas personas desarrollan tal miedo a ponerse coloradas en público sin motivo aparente que el sólo hecho de pensar en ello les amarga la existencia, llegando a padecer trastornos de ansiedad y hasta fobia social. La cirugía del rubor facial, una sencilla operación consistente en la extirpación o bloqueo de los ganglios del sistema nervioso simpático -situados en las axilas y responsables del enrojecimiento de la cara y el cuello-, se presenta entonces como una posible solución.

rhugoso. Dícese de Hugo, cuando su piel acumula arrugas y asperezas.

rhumor. 1. Habladuría que resalta el lado cómico o ridículo de las cosas. 2. Noticia propagada por un vendehúmos.

ruhral. Perteneciente al campo en la cuenca del Ruhr, la mayor región industrial de Europa. ¡Como para no sonrojarse!  @mundiario

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