El Ficcionario alerta sobre el riesgo de peatonalizar las calles

Ovejas a su paso por la calle de Alcalá, en Madrid, con motivo de la XXI Fiesta de la Trashumancia_opt
Ovejas a su paso por la calle de Alcalá, en Madrid, con motivo de la XXI Fiesta de la Trashumancia. / Facebook

La expulsión del tráfico rodado del centro de las ciudades tiene indudables ventajas. Pero también algún insospechado inconveniente: incrementa la probabilidad de que los vecinos se conviertan en borregos.

El Ficcionario alerta sobre el riesgo de peatonalizar las calles

En ciudades como Madrid, la peatonalización de la Gran Vía no deja de suscitar controversia, extensible a otros muchos lugares de España. El Ficcionario de esta semana repara en una consecuencia imprevista de esta medida generalmente aplaudida: la pérdida de la individualidad del sujeto y su disolución en medio del rebaño.

parosismo. 1. Fuerte convulsión social que en las sociedades industrializadas provoca un alto índice de desempleo. 2. Exaltación violenta de una pareja de osos.

parrizida. Dicho de un peluquero: que alisa el pelo de aquellos clientes que lo tienen rizado. La conversión de ciudadanos en borregos (cuyo pelo rizado, como sabemos, recibe el nombre de lana) multiplicará extraordinariamente el número de parrizidios.

párrouco. Apelativo que recibía cierto cardenal español cuando sólo era un sacerdote. Antonio María Rouco Varela (Villalba, Lugo, 1936)​ fue arzobispo de Madrid entre 1994 y 2014 y presidió la Conferencia Episcopal Española durante cuatro legislaturas.

parrockya. Iglesia a la que asiduamente acude Rocky. No sabemos si coincidió con el párrouco.

parthurienta. En el paraíso de los musulmanes, hurí que está de parto. Y para referir la acción de parir de la que uno está harto, pharto.

partizión. División en trozos de una tiza. Las partiziones son frecuentes en las inmediaciones de las pizarras.

partycipar. (angl.). Tomar parte en una fiesta privada (también llamada partycular).

pasmosso. En Cataluña, mosso que produce pasmo en la esquadra.

patibulo. Persona que, yendo de un lado para otro, se sirve de sus piernas para propagar infundios. Con la llegada de las redes sociales, su protagonismo ha perdido peso (aunque, paradójicamente, al moverse menos, haya engordado). @mundiario

patrozinar. Ayudar una empresa económicamente a un equipo o deportista a cambio de utilizar con fines publicitarios un trozo de su indumentaria y, en su caso, otro del vehículo con el que compiten. La parte de la ayuda otorgada suele ser proporcional al tamaño del trozo de publicidad ofrecido.

patrhuya. Grupo de soldados o gente armada que ronda por las poblaciones recomendando a la gente que se aparte de las cosas malas o perjudiciales.

patrhullera. Vehículo que se utiliza para desarrollar tareas de vigilancia en las galerías de las minas de donde se extrae ese mineral fósil negro y brillante, muy rico en carbono, que se utiliza como combustible.

pausádicamente. Sin apresuramiento en su sadismo.

pavellón. Edificio en el que se celebran diferentes competiciones ornitológicas cuyo denominador común es la identificación de distintas especies de aves. Se trata de una práctica que en EE.UU. congrega a un gran número de aficionados. Las competiciones más extendidas son los maratones ornitológicos (consistentes en averiguar el nombre de 42 aves y 195 plumas propuestas) y los concursos fotográficos, aunque también han ido adquiriendo popularidad creciente los juegos on line relativos a la identificación de cantos de aves y conteo de bandos.

pávulo. Alimento típico de las cenas navideñas.

paxión. (cultismo). 1. Inclinación o preferencia muy viva por la paz. 2. Acción de padecer la paz queriendo la guerra.

pazión. Entre los gallegos, afición exagerada por los pazos.

pazto. Acuerdo entre varias partes enfrentadas para, al fin, suscribir la paz.

paysaje. (angl.). Extensión de terreno que se ve desde un sitio, previo pago. Los miradores pueden ser de dos tipos: gratuitos o de pago. Pero desde un mirador gratuito nunca podrás contemplar un auténtico paysaje.

pedreste. Que anda entre las piedras, dirección este.

pedyatra. A Edy siempre le gustaron los niños. Ahora que se dedica a la medycina infantil además puede ayudarlos.

pehatonal. Dicho de una zona urbana: reservada a los rebaños y vedada, parcial o completamente, al paso de vehículos motorizados. Las ciudades tienden cada vez más a restringir el tráfico rodado en sus calles más céntricas y aunque la expulsión de los automóviles tiene indudables ventajas (aceras más amplias para caminar y reducción de la contaminación acústica y atmosférica), también genera algún que otro inconveniente, como la mayor posibilidad de que los vecinos, al hacinarse, se conviertan en dóciles borregos.

El Ficcionario alerta sobre el riesgo de peatonalizar las calles
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