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La mayor compañía biotecnológica asegura que no habrá vacuna contra la Covid-19 hasta 2024

En plena recta final de la segunda década del siglo XXI, el objetivo de nuestra civilización es recuperar su activo más valioso; la estabilidad de su sistema de vida, que ha quedado evidenciado como no infalible.
La mayor compañía biotecnológica asegura que no habrá vacuna contra la Covid-19 hasta 2024
Un laboratorio de pruebas de vacunas del Instituto Serum de India, el mayor fabricante biotecnológico del mundo. / Bloomberg.
Un laboratorio de pruebas de vacunas del Instituto Serum de India, el mayor fabricante biotecnológico del mundo. / Bloomberg.

El paradigma de la posmodernidad ya no se centra en acelerar la expansión de la globalización económica y tecnológica, pues ahora hay una suerte de nueva posmodernidad, sino que está enfocada en emplear todas las herramientas que la humanidad tiene a su disposición para revertir el ciclo biológico que ha alterado la dinámica de su complejo funcionamiento.

La clave está en que el proceso de inmunización global no demore más de lo esperado, dado que el sistema de vida ha entrado en una fase de estancamiento que podría prolongarse si la economía continúa profundizando su ciclo negativo en un tiempo récord con respecto a recesiones anteriores producidas por el factor humano, mas no por un factor del azar de la naturaleza, en este caso, la pandemia de Covid-19.


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La comunidad científica internacional es el espacio de confrontación geopolítica en el cual las grandes potencias mundiales se disputan el control del nuevo mercado biotecnológico-sanitario que nacerá del que será el mayor programa humanitario a escala global; el de la distribución y aplicación de la vacuna contra el coronavirus. 

Hasta ahora, los pronósticos más alentadores hablan de que antes de fin de año habrá una vacuna aprobada, de las nueve que están en fase 3 actualmente. Y que en el primer cuatrimestre de 2021 y hacia mitad de ese año, millones de personas ya estarán vacunadas, según los recientes anuncios de Estados Unidos y Rusia, que poseen los antivirales en estado más avanzado de ensayos clínicos, aunque en este momento están en pausas de revisión técnica como la vacuna de AstraZeneca y la Universidad de Oxford, en el Reino Unido.

Esto implica que ambas potencias podrían ser clave en la distribución y coordinación de ese sistema de reparto, pero con intereses diametralmente opuestos, pues EE UU buscaría distribuir la vacuna con fines comerciales y financieros que le permitan obtener un colchón de capitales lo suficientemente sólido como para salir de la recesión, mientras que Rusia utilizaría la vacuna para ganar espacios diplomáticos en detrimento de la influencia norteamericana.

Por su parte, el director ejecutivo del mayor fabricante de vacunas del mundo advirtió que “recién a finales de 2024 habrá suficientes vacunas contra el Covid-19 disponibles para que todos en el mundo sean inoculados”. Adar Poonawalla, director ejecutivo del Serum Institute of India, explicó al periódico británico Financial Times que “las compañías farmacéuticas no estaban aumentando la capacidad de producción con la rapidez suficiente para vacunar a la población mundial en menos tiempo”.

El Instituto Serum de India es el mayor fabricante de vacunas y herramientas inmunobiológicas del mundo, que incluye antivirales contra el tétano, toxoide, difteria, sarampión, paperas, rubéola y hepatitis B. Se trata de una compañía biotecnológica que podría jugar un rol estelar en la distribución de las fórmulas y el desarrollo de patentes de las vacunas de AstraZeneca y China. De hecho, India ya es el segundo país con más casos de Covid-19 en todo el planeta tras superar a Brasil con 5 millones 118.253 contagios.

“Pasarán de cuatro a cinco años hasta que todos reciban la vacuna en este planeta”, aseguró Poonawalla, quien estimó que “si la inyección de Covid-19 es una vacuna de dos dosis, como el sarampión o el rotavirus, el mundo necesitará 15 mil millones de dosis”.

No obstante, la propia Organización Mundial de la Salud ha afirmado que con el 80% de la población global inmunizada, ya podría ponerse freno a la pandemia, pues 6.160 millones de personas vacunadas de 7.700 millones sería un volumen demográfico lo suficientemente amplio como para reactivar la movilidad normal del sistema de vida y de la economía en toda su dinámica de interrelación social cotidiana.

“Sé que el mundo quiere ser optimista al respecto pero no he oído de nadie que se acerque ni siquiera a ese nivel en este momento”, dijo. Esto se debe a que los parámetros científicos actuales se basan en aplicar un control epidemiológico eficaz para que no se produzca una vacunación sesgada y desordenada sin atender a los grupos de riesgo, que son el mayor factor de descontrol masivo para la población mundial debido al alto grado de transmisibilidad de la Covid-19 que portan, un factor que pone en peligro la estabilidad global de la humanidad en esta etapa crucial de la pandemia con casi 30 millones de casos y casi 1 millón de muertes en todo el planeta, según la base estadística de la Universidad Johns Hopkins (EE UU).

Serum Institute, ubicado en la ciudad de Pune, en el oeste de India, se asoció con cinco empresas farmacéuticas internacionales, incluidas AstraZeneca y Novavax, para desarrollar una vacuna contra la Covid-19 y se comprometió a producir 1.000 millones de dosis, de las cuales la mitad se distribuirán en la India, que es el segundo país más poblado del mundo.

Esas 1.000 millones de dosis podrían representar un acumulado de 30.000 millones de dólares solo para vacunar a la India, dado que al controlar la pandemia en los países más habitados, la OMS tendrá y adoptará los patrones de distribución necesarios para aplicar el antiviral en países con menos población y menor nivel de desarrollo.

Poonawalla, el director del Serum Institute, anunció que está en conversaciones con inversionistas para recaudar 600 millones de dólares a fin de “aumentar la capacidad de producción de la empresa y cumplir con su objetivo de producir mil millones de dosis”.

Entonces, ese financiamiento podría abarcar unas 20 millones de dosis adicionales para expandir el inventario y distribuirlo en los países pequeños del sudeste de Asia y del norte de África, que son los más perjudicados por la pandemia en el hemisferio oriental.

“Estamos haciendo un gran aumento y dilución de capital para tener suficiente capital para administrar las materias primas y el equipo que necesitamos en los próximos uno o dos años para operar a esta escala”, dijo.

Por lo tanto, Serum Institute of India se encuentra en una posición fundamental que podría canalizar los flujos de capitales mundiales movilizados hasta ahora por los Gobiernos y las corporaciones biotecnológicas en el ambicioso proyecto global de la vacuna. Las inversiones de potencias como EE UU, Rusia y China ya superan los 1.300 millones de dólares destinados al desarrollo de la panacea que volverá a instaurar progresivamente el estado de salud pública global como la nueva política de seguridad mundial.

La compañía farmacéutica fabrica 1.500 millones de dosis de vacunas al año (equivalente a unos 45.000 millones de dólares anuales en ganancias) para más de 170 países, la mayoría de los cuales son países en desarrollo, que buscan proteger a sus poblaciones contra enfermedades infecciosas como la influenza, el sarampión y la poliomielitis, que han golpeado a la humanidad desde el siglo XIV. En plena recta final de la primera década del siglo XXI, el objetivo de nuestra civilización es recuperar su activo más valioso; la estabilidad de su sistema de vida, que ha quedado evidenciado como no infalible. @mundiario