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Un estudio demuestra que es posible producir electricidad con plantas

La investigación es contundente: cualquier planta verde, hojas, hierba o algas es capaz de transformarse en una fuente eléctrica ‘limpia’ y de transformar un rayo de luz en una corriente de electrones.

Un estudio demuestra que es posible producir electricidad con plantas
Electricidad a partir de las plantas. / RR SS.
Electricidad a partir de las plantas. / RR SS.

Ibed Méndez

Periodista.

Un estudio firmado por científicos de Israel ha confirmado que es posible producir electricidad a partir de las plantas. Luego de seis años de investigación, los expertos de la Universidad de Tel Aviv han presentado un informe con una conclusión contundente: cualquier planta verde, hojas, hierba o algas es capaz de transformarse en una fuente eléctrica ‘limpia’ y de transformar un rayo de luz en una corriente de electrones.

El análisis publicado en la revista científica británica Energy and Environmental Science, destaca que este fenómeno es posible porque las plantas tienen una capacidad de producción eléctrica ‘particularmente eficaz’ que está basada en el proceso de la fotosíntesis.


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En ese sentido, el director del estudio, profesor y director del laboratorio de energías renovables de la facultad de Ciencias de la Vida de la Universidad de Tel Aviv, Iftach Yacobye, ha explicado que el verdadero desafío es otro: extraer esta corriente de las plantas.

"Para hacer funcionar un aparato eléctrico, simplemente debemos conectarlo a una toma de corriente. En el caso de una planta, (aún) no sabemos dónde enchufarlo. Hemos buscado un nanoenchufe trabajando con microalgas", explica Yacobye, al tiempo que destaca que su experimento estuvo basando en inyectar una enzima que produce hidrógeno con la ayuda de un biorreactor.

El proceso funcionaba de la siguiente forma: los investigadores tomaron las células fotovoltaicas biológicas de la planta (que están formadas por una sustancia llamada clorofila), la incubaron y la plantaron en un punto estratégico de hidrogenación que es “equivalente a una máquina biológica que puede producir hidrógeno”.

“La inserción se realizó utilizando una tecnología conocida como cañón. Es un pequeño cañón de helio de alta presión que dispara nanopartículas de oro recubiertas con ADN, una tecnología que ya ha estado en el mercado durante 20 años”, detalla el autor del informe.

El largo experimento permitió confirmar la teoría de los expertos: al adherir alguna enzima en un sitio estratégico se puede obtener exclusividad en la corriente eléctrica.

“Cuando comenzó a producir hidrógeno, probamos que teníamos un enchufe para todo, aunque de tamaño nanotérmico. Si adjuntas una enzima que produce hidrógeno, obtienes hidrógeno, es el combustible más limpio que puede haber”, insiste Yacoby. “Es una plataforma eléctrica dentro de una célula vegetal viva”.

Por último, los científicos destacan que el prometedor descubrimiento abre la puerta a un nuevo campo de la agricultura que, a largo plazo, permitirá reducir la contaminación en sectores como el transporte y la industria pesada.

Aunque los autores israelís son honestos: para lograr esto hacen falta al menos 10 o 15 años. “Necesitamos una mejora de entre 5 y 10 veces para alcanzar una justificación económica para un proceso piloto”, concluyen. @mundiario