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MUNDIARIO

La estatua más abrazada del mundo está en Compostela

En la Edad Media, algunos peregrinos arrancaban con los dientes las piedras preciosas de la esclavina del Apóstol.

La estatua más abrazada del mundo está en Compostela
La esclavina.
La esclavina.

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Juan Ramón Baliñas Bueno

Juan Ramón Baliñas Bueno

El autor, JUAN RAMÓN BALIÑAS, es colaborador y analista económico de MUNDIARIO, donde también escribe sobre el Camino de Santiago. @mundiario

Uno de los ritos más popular en la Catedral Compostelana es entrar por la parte derecha del deambulatorio y darle un abrazo a la estatua de Santiago que está en el Altar Mayor.

Se sube por detrás de las sillas del coro mientras se observa la nave central desde el Altar Mayor hasta el Pórtico de la Gloria, en lo alto de la escalera hay un pequeño altillo al que se suben los peregrinos, se está detrás de la imagen sentada de Santiago que preside el Altar Mayor, los peregri­nos apoyan las manos sobre los hombros de Santiago se le abraza oscilando la cabeza a ambos lados de su cara algunos besan la esclavina, es la estatua más abrazada del mundo, se le abraza, se le saluda a Santiago.

La esclavina actual es de plata, como la primitiva, pero sus piedras no son preciosas, son piedras sintéticas, sin valor, incrustas en soporte de plata aunque si se fijan bien, algunos ya han logrado arrancar algunas, con o sin dientes, los soportes de plata y las piedras.

La esclavina primitiva está en el Museo de la Catedral, es de plata, ha sido restaurada y aún conserva muchos de las piedras preciosas que tenía: rubíes, topacios, esmeraldas. Las que habían arrancado con un cuchillo, navaja o con los dientes durante la Edad Media, se repusieron.