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MUNDIARIO

Eso de estar de rodríguez, como yo...

A veces, y sólo a veces, estando casado te dejan solo por muchos motivos y entonces.... entonces estás de rodríguez y descubres... buf, lo que descubres...

Eso de estar de rodríguez, como yo...
Cocinar, una tarea que no es tan complicada.
Cocinar, una tarea que no es tan complicada.

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Manuel Guisande

Manuel Guisande

El autor, MANUEL GUISANDE, es escritor de literatura infantil, periodista y guionista de cortometrajes. Escribe en MUNDIARIO y es autor de la serie de cuentos Rodribico. Cuenta con el Premio de Comunicación de la Xunta de Galicia 2000, Premio Codorniz de Plata de la Academia de Humor y el Premio Isaac Díaz Pardo de la Asociación Galega de Editores, junto con el ilustrador Xosé Tomás. Mantiene el blog de humor Al fondo a la derecha. Trabajó como redactor en La Voz de Galicia durante 25 años. @mundiario

A veces, y sólo a veces, estando casado te dejan solo por muchos motivos y entonces.... entonces estás de rodríguez y descubres... buf, lo que descubres...

 

Estos días estoy de rodríguez, que para mi mujer, como es de Estados Unidos, de la tribu sioux, será estar de Mackein o más bien de Gerónimo, supongo, que en esto no me meto, no vaya a ser que se líen las cosas y me corte la cabellera, que se empieza por un no sé qué que no te entendí y lo terminas entendiendo todo, pero de esa manera, ya sabes.

El caso es que cuando te quedas de rodríguez descubres muchas cosas; como, por ejemplo, que la casa, pues oye, es bastante grande y que en el salón... si lo aprovechas un poco, como en la gimnasia, en la modalidad de suelo, si te empatas, das unas volteretas por el aire y en medio del vacío saludas con una mano o con las dos y caes con un picado carpado... impresionante.

Además, cuando estás de rodríguez confirmas lo que hace mucho tiempo venías sospechando, que dándole al interruptor que hay en la pared se apaga la luz esa que los niños por lo visto no saben cómo hacer. ¿Y cómo sé que es así? Pues porque fui adonde está la clavija y, para asegurarme, le di para un lado, la encendí, le di para el otro, se apagó y, cuando ya iba por la comprobación 4.789... no me quedó la menor dudad, en efecto, se puede apagar, no falla.

Sin embargo, a mí lo que más me sorprende en esto de quedarse de rodríguez es cuando te llama tu mujer por teléfono para decirte que en la nevera ha dejado comida. Si te soy sincero, fue oír eso cuando, la verdad, estuve a punto de darle las gracias por haberla dejado en el frigo y no en un platillo en el suelo junto a otro con agua, y entonces dudé de si estoy de rodríguez o de Lucas. ¿Que quién es Lucas?, mi perro.