España vacuna al 70% de su población: ¿podemos hablar ya de inmunidad de grupo?

Hombre se coloca una dosis de vacuna / Pixabay
Un hombre recibiendo una dosis de la vacuna. / Pixabay
El dato supone un hito en la campaña de vacunación, pero los expertos ya han dejado claro que ante el avance de la variante delta este “número mágico” ahora es insuficiente. 
España vacuna al 70% de su población: ¿podemos hablar ya de inmunidad de grupo?

España cumple su objetivo: más del 70% de la población ha sido vacunada con la pauta completa frente al coronavirus. El Ministerio de Sanidad ha informado este martes que el 70,3% de los ciudadanos del país, lo que significa que un total de 33.376.693 personas ya cuenta con la protección completa que otorgan las vacunas. “Compromiso cumplido. Comparto con ustedes la emoción de alcanzar este hito. No hemos llegado a la meta final, pero hemos conseguido una amplísima cobertura vacunal que sitúa a España como referencia mundial”, ha celebrado la ministra de Sanidad, Carolina Darias. 

Pero, con este anhelado objetivo alcanzado, ¿podemos hablar ya de inmunidad de grupo? La respuesta es no. Por supuesto que el dato supone un hito en la campaña de vacunación española y también en la europea. Y por supuesto que cada inyección administrada debería celebrarse como un logro. Sin embargo, la realidad es que los expertos ya han dejado claro que este “número mágico”, marcado en el calendario de la pandemia desde el inicio, ya no es suficiente. 

¿Qué es la inmunidad de rebaño? 

Antes de hablar de porcentajes, merece la pena recordar qué es la inmunidad de grupo o de rebaño. De acuerdo con Antonio Gutiérrez Pizarraya, Investigador Doctor y Epidemiólogo, este término fue acuñado hace casi 100 años por W. C. Topley y G. S. Wilson, e inicialmente se planteó “como posible hipótesis para explicar por qué una infección bacteriana en ratones se diseminaba de forma diferente en función de la proporción de ejemplares inmunizados artificialmente para el experimento. Más despacio cuanto más individuos inmunizados”.

En palabras más sencillas: la inmunidad es como un cortafuegos. Una etapa en la que si bien el virus no ha desaparecido, en teoría tampoco sería capaz de alcanzar a las personas que ya han superado la infección o que han sido vacunadas. Así, el número de inmunizados (bien sea con vacunas o naturalmente) condiciona la cadena de contagios y, por ende, si una epidemia puede considerarse “controlada” o no.  

Ahora, en el caso del coronavirus, todo sigue siendo “en teoría”, ya que la evidencia actual ha demostrado que la reinfección es posible pese a estar vacunado. Y hay otro problema: las variantes del virus. En cualquier caso, la inmunización disminuye la carga viral, lo que a su vez frena la circulación del virus (o al menos la hace más complicada). 


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¿Por el 70% ya no suficiente?

Al inicio de la pandemia, con la poca información que se tenía sobre el SARS-CoV-2, se calculó que un 70% de la población debería estar inmunizada para alcanzar la anhelada inmunidad de grupo. Los gobiernos de todo el mundo se fijaron como meta este número para hacer frente a la emergencia sanitaria antes de iniciar sus respectivas campañas de vacunación, pero no es un secreto que desde entonces muchas cosas han cambiado. 

Ahora, la razón por la que ese 70% se ha quedado corto tiene nombre propio: delta. La variante detectada por primera vez en la India ha provocado que el virus sea más contagioso, y aunque esto no significa que las vacunas ya no funcionen, sí queda claro que la cadena de contagios (aunque sean leves) todavía no está controlada.  

Una investigación reciente de los Centros de Control de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos incluso ha alertado de que esta variante, predominante tanto en España como en muchos otros países, es tan contagiosa como la varicela. Y algo más: que los vacunados que se infectan pueden contagiar a otras personas.

“Cuando se hicieron los cálculos para saber cuándo se alcanzaría la inmunidad comunitaria, el virus no era tan transmisible. Al inicio de la pandemia, una persona contagiada podía infectar a otras 2-3 personas. Con la variante delta, ese índice de reproducción se ha incrementado bastante. La variante delta se propaga y transmite con facilidad. El 70% de población vacunada ya no es un objetivo de éxito, no es suficiente”, explica África González, catedrática de Inmunología del Centro de Investigaciones Biomédicas de la Universidad de Vigo. 

Entonces, ¿cuándo llegará la inmunidad de grupo? 

Expertos en Inmunología como el director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas de EE UU, Anthony Fauci, sostienen que para llegar a un umbral inmunitario, a partir del que en teoría la transmisión comunitaria del virus se interrumpiría, la inmunización colectiva debe alcanzar entre un 80% y un 90% (e incluso en un porcentaje mayor), debido al avance de las nuevas variantes.

Otros estudios sugieren que la inmunidad de rebaño podría no llegar a alcanzarse nunca, ya que para ello sería necesario que las vacunas se administrasen de manera uniforme, tanto dentro de las regiones o territorios de un país, como entre los diferentes países del mundo. 

"La inmunidad de rebaño se está calculando mal desde el primer momento, porque las vacunas que estamos utilizando no previenen la transmisión, solo previenen la enfermedad grave y el ingreso hospitalario", expone el inmunólogo Alfredo Corell. "Este concepto únicamente tiene sentido cuando la vacuna previene el contagio y la transmisión", subraya. 

 

Sobre el futuro próximo del coronavirus, el experto apunta que, más allá de la inmunidad de rebaño, "el escenario previsible es que (el coronavirus) se convierta en un virus endémico que cada vez sea más suave, y aunque siga asustándonos en algún momento con un número de fallecimientos alto, sea puntual".

Así, el objetivo hoy sigue siendo el mismo: vacunar a cuantas personas sea posible. Y, sí, celebrar cada nuevo hito en la campaña, pero sin obsesionarse con los porcentajes. 

"El objetivo es que el SARS-CoV-2 se convierta en un virus estacional que provoque una infección muy leve o asintomática. Lo que se pretende en un futuro es que sea como el resto de coronavirus respiratorios; asintomáticos o que provoquen cierta sintomatología en determinadas personas, como asmáticos. Pero hay que vacunar de forma masiva para lograrlo", resume María del Mar Tomás Carmona, médico microbióloga del Hospital de A Coruña, investigadora del Instituto de Investigación Biomédica de A Coruña (INIBIC), y portavoz de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC). @mundiario

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