España ante una jornada crítica de incendios: Ourense, Zamora y León en el epicentro de la emergencia
España afronta este miércoles una nueva jornada marcada por la lucha contra decenas de incendios forestales que afectan a siete comunidades autónomas. Entre ellos, destacan por su gravedad los que avanzan sin control en Ourense, Zamora y León, donde la combinación de altas temperaturas, vientos cambiantes y una sequía prolongada ha generado un escenario de riesgo extremo.
La situación obliga a mantener activos amplios dispositivos de emergencia y a extremar las medidas de prevención ante una amenaza que ya ha dejado un balance trágico.
Según datos ofrecidos por la ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, se mantienen 14 incendios forestales activos en siete comunidades autónomas. “Todos están bajo investigación, todavía es precipitado, prematuro tener la cuantificación de cuántos han sido provocados, pero sobre varios de ellos se tiene bastante intuición de que pueden haberlo sido por la virulencia y cómo han evolucionado”, ha dicho la también vicepresidenta tercera del Gobierno.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha alertado en redes sociales sobre la gravedad del escenario y ha instado a extremar la precaución. Además, ha agradecido el esfuerzo de brigadistas, bomberos, militares de la UME, voluntarios y personal de protección civil que trabajan a contrarreloj en todo el país.
El foco en Ourense, Zamora y León
Entre los incendios más preocupantes está el de Chandrexa de Queixa (Ourense), que ya ha arrasado más de 3.500 hectáreas y al que este miércoles se han incorporado refuerzos de la Unidad Militar de Emergencias. La provincia de Ourense sufre varios frentes activos, con más de 7.000 hectáreas afectadas en total.
En Castilla y León, la situación es especialmente grave en Molezuelas de la Carballeda, un incendio que afecta a las provincias de Zamora y León. Este fuego ha obligado a evacuar a más de 4.300 personas de 23 localidades y ha provocado la muerte de un voluntario que participaba en las tareas de extinción. Otro incendio activo en Puercas (Zamora) ha causado seis heridos, dos de ellos en estado crítico en la UCI, y ha forzado la evacuación de más de 450 personas.
La directora técnica de extinción, Mar Lejarraga, ha vaticinado este miércoles como “muy complicado” para las labores de control, debido a la inestabilidad meteorológica y a la existencia de múltiples puntos calientes que amenazan con reavivar las llamas.
Factores meteorológicos que agravan la crisis
Hasta el momento, los incendios han dejado dos víctimas mortales: un hombre de 50 años en Tres Cantos (Madrid) y otro de 35 años en Molezuelas de la Carballeda. Miles de personas han tenido que abandonar sus hogares; solo en León, más de 6.500 han sido realojadas en albergues, polideportivos y un cuartel militar. La cifra total de evacuados en el conjunto del país supera las 5.000 personas.
Las carreteras cortadas y los confinamientos preventivos añaden presión a las comunidades afectadas. En Zamora, varios municipios permanecen vacíos, y en León la prioridad de los equipos de extinción es proteger las poblaciones más próximas a los frentes activos.
La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) mantiene avisos por temperaturas extremas que alcanzarán hasta 42 grados centígrados en provincias como Cáceres, Badajoz, Córdoba o Sevilla. A pesar de que se prevé un ligero descenso térmico en los próximos días, la combinación de calor, baja humedad y vientos moderados a fuertes sigue siendo un caldo de cultivo para la propagación de los incendios.
En este contexto, la Aemet advierte de un riesgo extremo de incendios en gran parte del territorio, lo que obliga a las autoridades a pedir la máxima prudencia y a reforzar los planes de prevención.
La ola de incendios no se limita a Ourense, Zamora y León. También se registran fuegos activos en Cáceres, Asturias, Cataluña y Andalucía, algunos ya estabilizados, como el de Tarifa (Cádiz), pero otros aún en fase de control. En todos los casos, el trabajo constante de los equipos de extinción, muchas veces en turnos nocturnos y en condiciones extremas, resulta decisivo para frenar el avance de las llamas.
Más allá de la emergencia inmediata, esta nueva crisis vuelve a poner sobre la mesa el desafío estructural que suponen los incendios forestales en España. La combinación de factores climáticos, cambios en el uso del suelo, abandono rural y, en algunos casos, la acción humana deliberada, configuran un problema que requiere una estrategia de prevención más robusta y sostenida en el tiempo. @mundiario