El Supremo avala la decisión del juez Villagómez en una urbanización ilegal de O Grove
El Tribunal Supremo ha ratificado la ilegalidad de una urbanización construida en el lugar de Raeiros (O Grove), donde una empresa levantó 52 chalés que miran al mar de San Vicente.
El Supremo no hace más que ratificar una sentencia del año 2010 del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia, pronunciada por Alfonso Villagómez Cebrián y que habían recurrido los promotores de la urbanización, pero ya no da lugar a más recursos de casación, por lo que el fallo es inapelable.
La empresa Improin Galicia había solicitado en 1991 una licencia para construir un apartotel en una parcela en suelo rústico. La Xunta concedió "para la construcción de un apartotel en Balea, San Vicente do Mar". El BNG denunció que en realidad se habían construido 52 viviendas unifamiliares.
En 2007, la Dirección Xeral de Urbanismo ordenó la restitución de la propiedad a su estado original, al considerar que al obtener licencia para un servicio turístico no podía dividirse en distintas parcelas, las que ocupaba cada una de las viviendas. Improin alegó que en ningún momento se hizo división del suelo, y argumentó que cada propietario lo era de una participación del total de la superficie, como si de un garaje se tratara. El Tribunal Superior de Xustiza de Galicia, a través de Alfonso Villagómez Cebrián, ratificó que la urbanización era ilegal y que la parcela debía volver a su estado original. El Supremo avala a Alfonso Villagómez, ahora juez en Madrid y columnista de MUNDIARIO.