EE UU limita la presencia de sustancias químicas tóxicas en el agua potable

Agua. / RR SS
Dos tipos de esas sustancias, el PFOA y el PFOS, se limitarán a 4 partes por billón, el nivel más bajo que las pruebas pueden detectar con fiabilidad.

La Agencia de Protección del Medio Ambiente (EPA, por sus siglas en inglés) ha tomado medidas contundentes para abordar la presencia de perfluoroalquilos (PFAS) en el suministro de agua potable. Este miércoles, el organismo anunció la implementación de límites estrictos para varios tipos comunes de PFAS, conocidos como las "sustancias químicas para siempre", debido a su persistencia en el medio ambiente y su capacidad para acumularse en el tiempo, con graves riesgos para la salud humana.

Según el comunicado de la EPA, la exposición a los PFAS se ha vinculado a enfermedades graves como cáncer, daños en el hígado y el corazón, así como efectos inmunológicos y de desarrollo, especialmente en lactantes y niños.

La nueva normativa establece límites de 4 partes por billón para los tipos PFOA y PFOS, los más prevalentes, y de 10 partes por billón para otros tipos de PFAS.

El anuncio fue hecho por el administrador de la EPA, Michael Regan, en colaboración con la presidenta del Consejo de Calidad Medioambiental de la Casa Blanca, Brenda Mallory, en un acto celebrado en Fayetteville (Carolina del Norte). Este evento cobra especial relevancia en esta región, donde en 2017 se descubrió una fuerte contaminación de PFAS en el río Cape Fear, la principal fuente de agua potable para más de un millón de personas.

Un plazo de tres años

La EPA estima que entre el 6% y el 10% de los sistemas públicos de agua potable en el país deberán tomar medidas para cumplir con estos nuevos límites, con un plazo de tres años para completar los controles iniciales y cinco años para aplicar soluciones que reduzcan los niveles de PFAS. Sin embargo, algunas empresas de servicios públicos han expresado preocupación por el impacto económico, argumentando que las tarifas del agua podrían aumentar y que las empresas con dificultades financieras podrían enfrentar desafíos adicionales.

A pesar de las preocupaciones económicas, la EPA destaca que los beneficios de esta normativa son significativos, con la prevención estimada de miles de muertes y enfermedades graves. Se estima que el costo anual de implementar la norma será de alrededor de 1.500 millones de dólares, pero los beneficios para la salud pública a largo plazo superan con creces este costo.

Los PFAS son sustancias químicas utilizadas en una variedad de productos cotidianos, desde utensilios de cocina antiadherentes hasta ropa impermeable y productos contra incendios. Su impacto en la salud humana ha llevado a múltiples demandas contra empresas que los producen, con acuerdos multimillonarios alcanzados para compensar la contaminación causada por estas sustancias. @mundiario