¿Por qué dormimos y no se termina el cansancio?

Cansancio y sus causas. / Pixabay.

¿Son las once de la mañana y ya estás considerando ir a tomarte una siesta al baño o cerrar la puerta de la oficina y dormir sobre dos sillas? No entiendes qué pasa porque dormiste siete horas, y para tu edad eso debería ser suficiente.

De hecho son ya varias semanas con el mismo ciclo, cabecear antes de la refacción, morir de sueño luego del almuerzo, bostezar desde las dos, ver doble en el camino a casa y caer en coma al llegar, pero despertarte igual de cansado.

¿Qué está sucediendo?

Hay cinco razones por las que el cansancio parece nunca terminar y ni siquiera imaginamos:

1.-  Exceso en la ingesta de carbohidratos: Los carbohidratos nos vuelven lentos pues aumentan la secreción de serotonina en el cerebro, la cual es sumamente tranquilizante.

2-.  Dormir tarde y levantarse tarde durante el fin de semana: “Que descansen los muertos”, pues no, poseemos un reloj biológico que determina nuestras horas de sueño y de vigilia; desvelos e incluso levantarse más tarde alteran este reloj y aparece el cansancio.

3.-  Estrés: Convivir con este compañero de viaje produce cansancio, fechas y horarios límites, tensión y angustia dan pauta a que no respiremos bien, con lo cual no llevamos suficiente oxígeno a nuestro cuerpo durante todo el día y nuevamente aparece el cansancio.

4.-  Deshidratación: Si ya sientes sed, es tarde, el cuerpo solo avisa cuando ya hay deshidratación, la clave sería beber tantos líquidos que no lleguemos a ese punto. La falta de líquidos cambia el volumen de la sangre y aquí, otra vez, aparece el cansancio.

5.-  Vista cansada: Enfocar y re enfocar, torcer el cuerpo para ver bien la pantalla y lo difícil que resulta concentrarse sin ver bien, también genera cansancio extra. @mundiario