¿Dónde debe estar situada una facultad de medicina?

Facultad de Medicina de Santiago. / USC
Facultad de Medicina de Santiago. / USC

En el caso de Santiago, ¿debe levantarse en el llamado Campus de excelencia internacional en ciencias de la vida, donde están los hospitales o 'volver' a la vieja Facultad de Medicina, rehabilitada?

¿Dónde debe estar situada una facultad de medicina?

Creo que la nueva Facultad de Medicina de Santiago, como estaba previsto, debe levantarse en el llamado Campus de excelencia internacional en ciencias de la vida, donde están los hospitales, centros de investigación y formación en los campos de la salud y asistencia social de forma interdisciplinaria. Y no como he leído que propone el rectorado de la la USC: volver a la vieja Facultad de Medicina de aulas, reformarla, rehabilitarla, en la zona monumental de Santiago, completamente alejada del hospital universitario, de los centros docentes y de investigación del campo de la salud y la asistencia social en las diversas carreras, estudios, especialidades.

Hace tiempo, cuando hice los estudios de economia en Santiago, los estudiantes de medicina y de otros estudios de la salud y asistencia social, no veían a lo largo de todos sus estudios, carreras, a los pacientes, enfermos, etc. Todos sus estudios eran completamente teóricos, basados en clases  "magistrales" y en exámenes muy espaciados en el tiempo y basados en los famosos apuntes, completamente al margen de los enfermos, de sus problemas, de todo aquello que pudiese incidir en una mejor formación e investigación interdisciplinaria, cerca de los pacientes, enfermos, en los hospitales, empapados como es debido en todo lo que tiene que ver con la mejor asistencia sanitaria y social, con la mejor formación e investigación en este campo de la salud y asistencia social, tanto preventiva como ejecutivamente y siempre con la debida deontología, honradez, eficiencia, rentabilidad económica, social y ética, muy bien medidas y controladas con relación a todo el personal sanitario y asistencial, a su formación, a la investigación, etc.

En toda España, algo pasa en la asistencia sanitaria y social públicas cuando se disparan los seguros privados en el campo de la salud. Mi experiencia personal y familiar en el paso por bastantes hospitales, etc., pero también la de bastantes amigos y gente próxima, en el campo de la asistencia sanitaria y social públicas, que conozco muy bien y desde hace años, lo que también algo estudie, investigue, etc, y con muchos y muy buenos amigos profesionales médicos, enfermeros, del campo de la salud y asistencia social a los diferentes niveles; mi experiencia es claramente negativa y puedo dar cuenta de ello ante quien quiera que sea y con informaciones, indicadores, datos, denuncias, etc. completamente justos, objetivos, totalmente fundados, ciertos, verdaderos.

Creo que, a todo el personal en el campo de la salud y asistencia social, como el resto del personal de los demás campos y sectores sociales, hay que medirlo, controlarlo, seguirlo, como es debido, con deontología, honradez y el máximo rigor y competencia, su eficiencia, rentabilidad económica, social y ética, para que la asistencia sanitaria y social públicas y privadas funcionen de la mejor manera y con los debidos y pertinentes controles, medidas, datos, etc., medidos con los mejores indicadores, estudios, informes, seguimientos, etc.

En la Universidad de Santiago de Compostela (USC) se disparó su deuda pública hasta alcanzar la cifra de 90 millones euros debido al gasto descontrolado, etc., en la construcción, rehabilitación de nuevos edificios, espacios, en compras, gastos absolutamente innecesarios, en la multiplicación de centros, estudios, másters, etc. De todo lo cual, de esta gran deuda de 90 millones de euros, nunca se dio cuenta pública, como es debido y con la debida transparencia.

Pasa algo así como con la construcción de aeropuertos, donde los tres de Galicia –Santiago, A Coruña y  Vigo– son mucho menos eficientes y rentables que el único aeropuerto portugués de Oporto. Lo mismo sucede con los puertos, universidades, creación de centros, estudios, másters, etc., etc. Y qué decir de la educación, universidad, investigación científico - técnica y otras muy importantes instancias de encarnación y socializacion de valores como la cultura y medios de comunicación y que han dado lugar a que España, la gran nación española, con un mercado, en el mundo, de más de 570 millones de personas que hablan español (de las cuales, hay 60 millones de hispanos en los Estados Unidos y 30 millones de hispanos en Brasil), más de 20 millones que cada año aprenden español, y que en el mundo hay también 250 millones de personas que hablan gallego - portugués- brasileiro cuando el español y portugués son iguales en un 89%; como es posible que con este inmenso potencial de mejora del empleo, crecimiento y del mejor desarrollo deontológico democrático, de juego limpio; como es posible que España, la gran nación española, tenga, en Europa, el mundo occidental, etc, uno de los mayores paros de tipo general, paro juvenil, una mayor precariedad, mayor economía sumergida, una de las mayores corrupciones y juegos sucios (también en el campo de la salud y asistencia social), tenga unos de los salarios y pensiones más bajas, una gran deuda pública que casi, llega, 2018-2019 al 100% del PIB (donde los gastos en salud y asistencia social ocupan un lugar muy importante, al igual que los de educación, universidad), un gran malgasto público cuando no malversación.

Está claro que la educación, formación, el sistema educativo, universitario y de investigación, pero también el sistema cultural, mediatico, etc, algo bastante, tienen que ver en estos indicadores tan negativos y que debemos corregir cuanto antes, individual, familiar, grupal y socialmente, política, pública, privada, eclesialmente, etc., pero siempre de forma deontológica, honrada, con la mayor humildad, con el mayor rigor, competencia, eficiencia, rentabilidad económica, social y ética, con juego limpio a todos los niveles, en todos los campos y sectores sociales. Y, sobre todo, en uno tan importante para la mejor calidad y dignidad ciudadana, social y de vida, como la salud, la asistencia sanitaria y social.

En el campo de la asistencia sanitaria y social, como en el resto de los campos profesionales, en España, lamentablemente todo viene estando dominado por el funcionarismo, corporativismo y a lo que se ha añadidon para empeorar la cosa muchísimo más, la peor demagogia, contaminación, manipulación politiquera, sindicalera, patronalera, el clientelismo, nepotismo-familiarismo, amiguismo, el comisionismo, enchufismo, tajadismo material, inmaterial, sexual, carrerista mandarinil, trepista, tajadista (material, inmaterial, sexual, de figuración, fama, ostentación, etc), una muy grave corrupción y juegos sucios, donde la corrupción política, sindical, patronal, empresarial, profesional, laboral, de parados, jubilados enfermos, sus familias, etc, no es más que la traducción en términos políticos, sindicales patronales, etc de la corrupción sociológica, en el campo social, anónimo. Sin embargo, con relación a la lucha deontológica, honrada y eficiente contra dicha corrupción y juego sucio, la política y los políticos, los representantes políticos, sindicales y patronales, contemplados en nuestra vigente Constitución democrática española, están para luchar deontológica, honrada y eficientemente contra dicha corrupción y juego sucio de acuerdo con el Imperio de la ley y el Estado de derechos y deberes, deontológicos, es decir, de acuerdo con la vigente Constitución democrática española, aplicándola deontológica, honrada y rigurosamente.

Sin embargo, vemos en el campo de la salud y asistencia social, por citar algún caso, que sindicatos que se dicen profesionales, pues, otros se dicen de clase, revolucionarios, de Unidad Popular, etc., permiten, toleran no combaten que el personal sanitario, en lugar de operar, etc., como es su obligación, en sus horarios laborales, traslade dichas operaciones, intervenciones profesionales etc, a los horarios que están primados, incentivados económicamente. Acabamos de ver también como empresas funerarias protagonizan muy graves e indignos, muy escandalosos casos de corrupción y juego sucio, amparándose de las familias muy afectadas por la muerte de sus familiares y que no pueden controlar bien lo que sucede en dichos momentos tan dramáticos para ellos y en los que se juega con su salud, estado psicológico. El ejemplo también de la corrupción de las tarjetas Black, con todo tipo de implicados profesionales, corporativos, sindicales, patronales, políticos, etc., es muy significativo. Es decir, se imponen en el personal laboral, profesional, etc., los peores efectos perversos, los peores juegos sucios.

Es fundamental, esencial defender en el campo de la salud y asistencia social, en el resto de los campos sociales y con medidas concretas, proyectos, acciones, intervenciones ejemplares; es fundamental, esencial, absolutamente prioritario defender la deontología, el juego, competencia y cooperación limpios, la eficiencia, la rentabilidad económica, social y ética, y todo ello debidamente medido, controlado y bien explicado. @mundiario

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