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MUNDIARIO

Según el diccionario de la RAE, 'femenino' es sinónimo de débil y endeble

Personalidades femeninas de todos los ámbitos, filólogas, expertas en igualdad y parlamentarias ya han solicitado a la RAE que corrija esta imagen estereotipada e injusta de la mujer.

Según el diccionario de la RAE, 'femenino' es sinónimo de débil y endeble
Femenino, según la Academia.
Femenino, según la Academia.

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Carla Reyes Uschinsky

Carla Reyes Uschinsky

Comentarista de prensa, radio y televisión. Colabora en MUNDIARIO.

De todos es sabido que las normas y las reglas van muchas veces por detrás de la realidad que se palpa en la calle. También pasa eso con la Real Academia Española. Recientemente varias personalidades femeninas de diferentes ámbitos -filólogas, parlamentarias, expertas en igualdad- han denunciado que el diccionario de referencia de la lengua española utiliza los adjetivos de “endeble” y “débil” para definir el término  “femenino”, mientras a “masculino” se le define con los calificativos de “enérgico” y “varonil”. Todas estas personalidades le han solicitado a la RAE que en la nueva edición, que deberá salir en 2014, corrija esta imagen estereotipada, además de injusta de la mujer.

Debo reconocer que cuando vi la noticia me costaba creerlo y lo primero que hice fue ir al diccionario de la Academia  para cerciorarme.  Me costaba creer que la más alta institución que regula el uso de la lengua castellana en el mundo empleara estos calificativos. Y, efectivamente, al consultar el diccionario pude comprobar que una de sus acepciones al término “femenino”  es “débil y endeble”. Por oposición, en la definición de masculino, los adjetivos que recoge el diccionario son los de “enérgico” y “varonil”.

Pero no todo acaba ahí, el diccionario tampoco recoge el término feminizar pero sí el de masculinizar al que se ilustra con el siguiente ejemplo: «determinadas modas actuales masculinizan a la mujer». Lo llamativo de esto es que esta edición del diccionario de la RAE a la cual hacemos referencia no es de principios de los años 40 o 50 o incluso 60, cuando aún se estaban dando batallas tan básicas como viajar sin pedir la autorización del marido. Esta edición es del año 2011, pleno siglo XXI.

El asunto no es banal y no se limita a una formalidad lingüística. La historia de la desigualdad y de la falta de derechos de la mujer se sustenta en esta concepción según la cual las mujeres somos más débiles y enclenques, no tenemos ni las mismas capacidades físicas ni intelectuales que los hombres. El uso por parte de la RAE de estos calificativos demuestra cuán lejos está de una realidad social que ya ha dejado atrás el lamentable concepto de sexo débil.

La RAE se dice abierta a recibir sugerencias, quejas y solicitudes de modificación para la edición del próximo año, de hecho en su web  hay una ventana que permite utilizar un formulario para enviar esas sugerencias.  He intentado acceder pero el formulario no está operativo por razones organizativas. En cualquier caso creo que la corrección de esta concepción desfasada  del rol de la mujer en nuestro tiempo debería ser corregida desde la propia Academia y no esperar la recepción de un formulario digital.