El Ficcionario desmonta una ilusión: los camellos de los Reyes Magos son dromedarios

Dromedarios y sus sombras en el desierto de Omán. La imagen se ha difundido, no obstante, como la ilusión de los camellos.George Steinmetz
Dromedarios y sus sombras en el desierto de Omán. La imagen se ha difundido, no obstante, como "la ilusión de los camellos". / George Steinmetz

Para no confundir a estos animales, lo primero que conviene saber es que los dromedarios tienen una única joroba, mientras que los camellos tienen dos. Además, por su distinta procedencia, unos soportan mejor el frío y otros el calor.

El Ficcionario desmonta una ilusión: los camellos de los Reyes Magos son dromedarios

El último Ficcionario del año trata asuntos como la razón de representar a Dios en un triángulo, el significado de estar poseídos demoníacamente por el mal olor o el hecho de que los camellos de la ilusión -que todos los niños esperan- se conviertan, por obra y gracia de un fotógrafo con talento, en la ilusión de los camellos.  

temphoral. Dícese del contrato de trabajo cuya duración se limita a una hora.

tenazidad. 1. Perseverancia de la que hicieron gala los nazis en su propósito de exterminar a los judíos. 2. Cualidad propia de las tenazas que mide su aptitud para extraer clavos o cortar alambres.

tenhedor. Persona cuyo cuerpo posee de por sí un olor fuertemente desagradable, imposible de camuflar o disimular. No se trata de un problema de higiene corporal, sino de una enfermedad causada por el mal funcionamiento de las glándulas apocrinas, que a través del sudor segregan una sustancia que al contacto con las bacterias que tenemos en la piel produce amonio y ácido graso, los últimos responsables del mal olor. Tal enfermedad se llama bromhidrosis y, afortunadamente, puesta en manos de un dermatólogo, puede curarse. También se puede optar por una solución filosófica y decir que, en realidad, extramentalmente, el olor no existe, sino que es una construcción olfativa del cerebro del sujeto percipiente a partir de una serie de partículas químicas (en este caso, de amonio y ácido graso) que flotan en el aire. Y allá cada uno con la forma en que construye sus representaciones de la realidad.  

tenología. Conjunto de los conocimientos, instrumentos y procedimientos técnicos aplicados a la elaboración del vino. Para empezar, algo resulta indiscutible: hay que tener buenas uvas.

tentaculo. Cada uno de los apéndices que tienen los pulpos para tocarse el trasero los unos a los otros, como Dios les ha enseñado. De hecho, cuando decimos de alguien que es un pulpo lo que queremos indicar es que es muy sobón, que le gusta mucho manosear a las chicas.

tentazión. Cuando estamos de viaje, deseo o impulso que nos sobreviene de comprar como recuerdo una taza habiendo buenas razones para no hacerlo: todas las que ya acumulamos en casa.

teologuía. Libro o folleto con información práctica, mapas, instrucciones, etc., para, si el viento sopla (no hace falta que sea a favor), encontrar al dios Eolo.

teolojía. Ciencia del ojo divino que, como es sabido, impasible nos mira desde el interior de un triángulo refulgente. Lo hace desde dentro de un triángulo porque esta figura geométrica representa la santísima trinidad. Como símbolo del cristianismo, el Ojo de la providencia u Ojo que todo lo ve significa, pues, la omnipresencia de Dios y su observancia permanente de la creación.

teremoto. 1. Ligero temblor de tierra que a su paso produce la moto de Tere. 2. Fuerte temblor de Tere que a su paso produce una moto.

tergibersar. Interpretar que los camellos tienen una sola giba o joroba y los dromedarios dos. La expresión más popular de esta confusión se da con los animales que montan los Reyes Magos, a los que corrientemente se les llama camellos siendo en realidad dromedarios. Quizá la explicación de por qué se les llame camellos resida en que a los dromedarios vulgarmente se les conoce como "camellos arábigos", por lo que esa designación podría considerarse como una denominación genérica derivada del nombre científico Camelus, género que incluye a ambos. Mas para no confundir, pues, a estos dos animales y seguir tergibersando las cosas, lo primero que conviene saber es que los dromedarios (Camelus dromedarius) tienen una única joroba, mientras que los camellos (Camelus bactrianus) tienen dos. Además, ambos camélidos tienen distintos orígenes: los dromedarios proceden de la Península Arábiga y los camellos de Asia Central, lo cual determina que unos soporten mejor las altas temperaturas y otros el frío (de hecho, frente al pelo corto de los dromedarios, los camellos tienen un pelaje más largo). Siendo ambos domesticables, los camellos son más dóciles, aunque menos apropiados para transportar personas. En cuanto a su capacidad de resistencia, el camello es menos resistente tanto a las largas travesías como a la eventualidad de estar varios días sin comer ni beber. En cambio, es mejor para subir por terrenos montañosos o caminar en los que haya nieve. Y, por último, si hay que jorobarse, mejor el dromedario, a no ser que alguien quiera jorobarse doblemente.

terricola. Habitante de la Tierra que cumple alguna o varias de estas condiciones: tiene cola, bebe un refresco de cola o aguarda paciente una cola.

tetabrik. (angl.). Envase de cartón, con forma de teta de vaca, en el que se comercializa la leche. La leche de vaca, por supuesto, porque para la leche de camella o dromedaria, que por su parecido con la leche humana y sus propiedades antialérgicas tiene fascinados a científicos y celebrities de California como Arianna Huffington y Kim Kardashian, esa teta no vale. @mundiario

El Ficcionario desmonta una ilusión: los camellos de los Reyes Magos son dromedarios
Comentarios