Desmantelan el mayor prostíbulo de Madrid: la madame Pitufina y sus cuatro hijas controlaban el negocio

Una parte del sótano en el que dormían las mujeres explotadas y que fueron liberadas en la operación Brescia. / Ministerio del Interior.
Una parte del sótano en el que dormían las mujeres explotadas y que fueron liberadas en la operación Brescia. / Ministerio del Interior.

La Policía Nacional y la Guardia Civil han desmantelado un presunto prostíbulo en Madrid, en el distrito de Salamanca, tras recibir dos denuncias anónimas que alertaban sobre posibles casos de trata de personas.

Desmantelan el mayor prostíbulo de Madrid: la madame Pitufina y sus cuatro hijas controlaban el negocio

En el tranquilo distrito de Salamanca en Madrid, un aparente chalet de lujo escondía un secreto. Dos denuncias anónimas, provenientes del norte de España, llevaron a la Policía Nacional y la Guardia Civil a investigar un presunto caso de trata de personas. Tras tres años de vigilancia discreta, las autoridades lograron desmantelar lo que podría considerarse el mayor local dedicado a la prostitución en la capital española.

En el subsuelo del inmueble, en el sótano, se encontraba un sombrío escenario donde hasta 30 mujeres, en su mayoría provenientes de Latinoamérica y traídas a España en avión, vivían en condiciones inhumanas. Bajo el control de una mujer conocida como ‘Pitufina’ y sus hijas, apodadas ‘las mamis’, las víctimas eran forzadas a someterse y hacer lo que les ordenaban sus captores.

El modus operandi de esta red de trata era cruel y sofisticado. Las mujeres, al llegar a España, firmaban un contrato que las obligaba a permanecer un mínimo de tres semanas en el chalet, donde se les imponían condiciones draconianas. No se necesitaban cadenas ni agresiones físicas; la esclavitud estaba impuesta por el miedo, las deudas ficticias y la adicción a sustancias.

El negocio era gestionado por las hijas de ‘Pitufina’, quienes se turnaban para vigilar y administrar. Además de obligar a las mujeres a realizar servicios sexuales, también las obligaban a transportar drogas utilizando una red de chóferes particulares de la organización. El chalet, supuestamente dedicado a la prostitución, operaba las 24 horas del día, siete días a la semana, sin descanso.

La policía ha llevado a cabo la detención de 12 personas

La red, bien planificada y organizada, controlaba cada aspecto de la vida de estas mujeres, desde sus paseos al exterior hasta la ropa que debían llevar para resultar más apetecibles. Se estima que la organización obtuvo al menos 1,5 millones de euros de los pagos por servicios sexuales, una cifra que podría ser aún mayor si se consideran los pagos en efectivo no rastreables.

La operación policial ha llevado a la detención de 12 personas, incluidas las líderes y colaboradores de la red. El día del desmantelamiento, 21 mujeres fueron encontradas en el chalet, de las cuales 12 aceptaron ser consideradas víctimas y recibir ayuda. La Policía contó con la colaboración de asociaciones destinadas al apoyo a víctimas de trata, como Operation Underground Railroad y Amar Dragoste.

Carolina Sánchez, responsable de Amar Dragoste, describe la situación como "absolutamente terrible" y destaca la importancia de brindar apoyo y asistencia a las mujeres que han vivido esta pesadilla. “Las mujeres no se deberían poder comprar ni vender”, concluye. @mundiario

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