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MUNDIARIO

Demoledor informe en contra de la farmacia del presidente de los médicos

Juan José Rodríguez Sendín, médico de primaria, tacha de "monopolio artificial" la farmacia española y hace sus cuentas de ahorro para el sistema sanitario si las farmacias desapareciesen.

 

 
Demoledor informe en contra de la farmacia del presidente de los médicos

Juan José Rodríguez Sendín, médico de primaria, tacha de "monopolio artificial" la farmacia española y hace sus cuentas de ahorro para el sistema sanitario si las farmacias desapareciesen.

Devastador informe de la organización médica colegial OMC contra el modelo actual de farmacia en España y duras palabras contra el desarrollo de la atención farmacéutica, cuyo fin es mejorar la salud de los pacientes con la toma correcta de su medicación y la detección de problemas relacionados con los medicamentos para evitar, por ejemplo ingresos hospitalarios por choques entre fármacos.

Juan José Rodríguez Sendín, presidente de dicha organización y médico de primaria, tacha de "monopolio artificial" la farmacia española y hace sus cuentas de ahorro para el sistema sanitario si las farmacias desapareciesen. La OMC en contra de la atención farmacéutica, es decir, en contra del seguimiento farmacoterapéutico de los pacientes para mejorar su salud, realizado por los profesionales acreditados para este fin, los farmacéuticos.

La pregunta es: ¿por qué causa ese miedo en determinados sectores de la profesión médica -no en todos- esa atención farmacéutica al paciente?. La OMC considera innecesario nuestro aporte por argumentar un coste adicional al sistema.

Es cuando menos extraño comprobar como un colegio profesional aborda cuestiones que no son de su ámbito como el modelo de farmacia. Esto es algo que afecta más a la sociedad y por tanto a las administraciones y a las organizaciones sociales. Aunque sean bienvenidas todas las reflexiones siempre y cuando dichas reflexiones no afecten a la salud de los pacientes.

Sin embargo, en lo que más afecta a la profesión médica como es el trabajar mejor con los pacientes, las reflexiones y propuestas de la OMC no valoran a la profesión farmacéutica. Y eso,  además de erróneo es injusto, ya que repercute negativamente en los pacientes.

Si un profesional de la farmacia detecta una reacción adversa de un medicamento en un paciente, bien por un mal uso del medicamento en cuestión, bien por un efecto secundario o una discontinuidad en la toma, etc, ¿qué hace?, ¿no intervenir?, ¿taparse los ojos y la boca?, ¿no ejercer su profesión según los códigos deontológicos porque para la OMC podría ser esto un gasto adicional al sistema de salud?.

La intervención adecuada del farmacéutico es hacer un informe y comunicar al médico ese posible problema con la medicación,  para que lo valore y eventualmente tome la decisión adecuada, como hacen muchos compañeros del doctor Sendín que colaboran estrechamente con la oficina de farmacia. Esto es la atención farmacéutica y el seguimiento farmacoterapéutico hacia los pacientes. 

Por eso, sería más acertado que la OMC profundizara sobre las vías de mejorar la cooperación profesional para beneficio del paciente y no hiciese reflexiones sobre el modelo de farmacia..

La farmacia española pese a este demoledor informe de alguna parte de la profesión médica,  seguirá como siempre trabajando por mejorar la salud de los pacientes , seguirá comprometida con programas de divulgación de educación sanitaria, promoción de vacunas, detección precoz de enfermedades, hábitos saludables, etc.

Desconocimiento de la realidad
Una reflexión personal es que este informe refleja un desconocimiento absoluto por parte del doctor Sendín, presidente de la OMC, de lo que es y en qué consiste la atención farmacéutica, con lo que deduzco que no colabora con la farmacia en la detección de problemas relacionados con medicamentos que se detectan desde ellas. ¿A qué intereses obedece un informe alineado con quienes solicitan la liberalización del sector farmacéutico?
La buena relación entre médicos y farmacéuticos que repercute directamente en la salud de los pacientes no debe resquebrajarse por un informe ideológico y carente de una firme argumentación.