Cuerpos sin alma

A concept image of a woman's spirit falling into tthe starry sky as she drifts to sleep.
Viaje astral.

El silencio, la pasividad, la inacción y el abandono de una causa justa, todo eso conforman los cuerpos sin alma. En España y fuera de ella.

 

 

Cuerpos sin alma pululan por doquier. Son seres extraños que fraternizan con el prójimo pero escondiendo sus debilidades. Surgen de repente, se reproducen y pasan a mejor vida en el mejor de los supuestos. En unos casos sin dar apenas señales de vida. En otros, dejando una estela sospechosa. En todos ellos, testigos de los nuevos tiempos en lo que parece que todo vale.

Y no nos estamos refiriendo solo a los cielos falsos que dibujamos en España. Fuera de nuestras fronteras, podríamos enumerar una retahíla de cuerpos sin alma que pasaron como materias estelares en la última semana. En aproximadamente un mes, asistimos a tres cancilleres distintos en Austria después de la dimisión de los dos primeros a raíz de la caída en desgracia del joven Sebastian Kurz, del partido popular austriaco (OVP) tras verse implicado en un presunto caso de corrupción política más conocido como los “papeles de Ibiza”. La moral inmoral también infecta a los herederos más contemporáneos del fenecido imperio austro-húngaro, mientras reparten consejos a vecinos del Este y del Sur con la autoridad de madre superiora.

En un país de fría ejemplaridad como es Suecia, resulta que su actual presidenta, la socialdemócrata Magdalena Andersson, es nombrada dos veces jefa de gobierno en el transcurso de una semana, tras haber aceptado el cargo, dimitido y vuelta a ser elegida. No hay mejor alma que reencarnarse en el mismo cuerpo. Hay otros que mejor que no pugnen por la vida terrenal tras el más allá.

Desde 2014 Ucrania es un país con cuerpo sin alma. Desde la anexión de la península de Crimea por parte de la Rusia de Putin, Ucrania se ve abandonada por Occidente pese a las muestras de adhesión. La movilización de unos 100.000 soldados rusos en la frontera ucraniana añade desestabilización en la zona y pone en riesgo un serio conflicto militar entre la OTAN y Rusia como advierte el Pentágono. Aunque EEUU, Reino Unido, Alemania y resto del G7 salen en defensa de la Ucrania de Volodímir Zelenski, no ha evitado que se sigan acumulando más de 13.000 víctimas humanas y más de 1,5 millones de desplazados como consecuencia de las hostilidades rusas. La verborrea occidental contrasta con la política rusa de hechos consumados, oponiéndose Moscú a que su antigua ex república soviética ingrese en la OTAN y pueda desplegar efectivos militares apuntando a Rusia.

LA SICODELIA DE LA HUELGA DE JUGUETES

Más en nuestra periferia, detectamos cuerpos sin alma al frente de unos cuantos ministerios. Pero no por la funcionalidad de la cartera ministerial, sino sobre todo porque llevando unos cuantos años en el cargo no se la han visto en lo que llevamos de legislatura dando la cara por sus competencias. Actúan de incógnito, pero sin perderse puntualmente la nómina. 

Hay otros compis, que aún dando la cara y a falta de contenidos claros, parecen pitar el silbato para anunciar ocurrencias. Una de las últimas la semana pasada ha sido aquella de la huelga de los juguetes. No me digan que no es sicodélico, procediendo de un político condenado a extinguir su partido refundido. También los tuvimos en época de Rajoy, rodeado de su propia sombra sin alma, salvo las páginas del Marca, el puro y la virtud de dejar correr el tiempo como remedio a los cielos falsos, es decir a los problemas que vestimos de disfraces para intentar camuflarlos.

Ay cuánto estratega tenemos metidos a gestionar la cosa pública. Pero sobre todo a llevar las riendas de este país en las peores épocas de la historia desde el final del aniversario de la Batalla del Ebro. Otra legión de cuerpos sin alma, no me digan vds, es la España vacía. Llevamos generaciones sin dar un duro por ellos, creyendo que la leche viene del tetrabrik y de repente despierta el interés político de formaciones de todo color para sumarse a la estela de Teruel Existe y buscar protagonismo electoral.

Pero no porque vayan a solucionar el abandono del campo, de aldeas y del mundo rural, sino porque es moda hablar de la España vaciada, que bien vacía estaba de políticos inútiles pero que ahora pretenden llenar con políticos de pacotilla en reserva sin arreglar nada. No me digan por otro lado que los enclaves españoles de Ceuta y Melilla no son otro ejemplo del abandono institucional en Madrid. Se suceden “amenazas” por parte de Marruecos e invasiones de migrantes sin un refuerzo de la españolidad de las plazas como respuesta. 

Volviendo a la península, lo mismo podría decirse de los comunistas sin alma, ateos acérrimos, que buscan repentinamente audiencia con el Papa en el Vaticano para su minuto de gloria en los telediarios de la prensa del Movimiento. Lo de menos es el mensaje. Lo de más es el medio. Por eso, no hay nada como hacerse la foto con estrellas del rock, aunque sean misóginos, machistas, pedófilos o narcodictadores. Y es que en España, reina el dicho de Bertold Brecht: “primero la comilona y luego si eso, la moral”.

La polémica en torno al niño de Canet, esa población de la comarca del Maresme barcelonés cuya familia exige que se cumpla la ley y la enseñanza de la cuota del 25% en español en la comunidad catalana, no tiene nombre. Tanto la Generalitat como la alcaldesa de Barcelona, son los que se pasan por el Arco de Triunfo sentencias de los altos tribunales (españoles y catalanes). 

Ya lo hizo en al menos siete ocasiones el fugado honorable ex president Carles Puigdemont antes de dar el golpe de estado, y lo sigue haciendo la actual administración catalana. La alcaldesa Ada Colau pasará a la historia por haber afirmado que quien quiera aprender español en Cataluña que se pague la escuela privada. A estos cabezas sin alma les pagamos el salario. 

El niño de Canet está siendo objeto de escarnio y escrache emocional por parte de la administración catalana y políticos independentistas, pero también de la inacción del gobierno central. Al propio Defensor del Pueblo, Ángel Gabilondo, dice que le faltan datos para actuar. Para que luego todos estos presuman de conciencia social y sensibilidad hacia los más vulnerables. Pero no cuando se trata de imponer a toda costa un idioma que reniega de convivir con el oficial. 

Y decían de Franco. Pero es la única baza que tienen los separatistas de mantener con vida el alma del independentismo cada vez más desencantado. Lo peor de ese cuerpo sin alma es que reconocemos el atropello contra nuestros derechos pero nos mantenemos en silencio. Aquí no hay Marca ni puro que valgan. El tiempo al contrario lo empeora. Ante hechos consumados nada peor que la cobardía a la que ya nos tuvieron acostumbrados desde tiempo atrás.

LA FILOSOFíA ANTES QUE LA VIDA

Asistimos a la filosofía antes que a la vida. Cualquier cosa por estrambótica que sea sirve para hostigar al enemigo, sea estado, el tribunal constitucional, un partido o incluso un menor de edad.

Y si no que se lo digan a la constitución española. Menudo cuerpo sin alma. Cada vez más vilipendiada. Unos por no saber defenderla con rigor de las reiteradas ofensas por parte de antisistemas, comunistas, nacionalistas y ex batasunos. Otros porque sostienen no haberla votado y no representarle a estas alturas. Menos mal que no son de nacionalidad norteamericana, porque su constitución de 1787 difícilmente la habrían podido votar.

Y cómo no el virus de la COVID. Todos lo percibimos pero sin verlo. Nos rodea, nos acecha, nos contagia, enferma y hasta nos manda según las defensas de donde venimos. Sin embargo, cada cual tiene su versión de cómo atajarlo. Los negacionistas presumen de ser los más listos. También niegan la existencia de Dios pero no dejan de aclamar ante la más mínima: “Por Dios”.

En el mundo de las corporaciones, se echa en cara el imperio del fundador de Inditex levantado con una virtud poco católica como es el esfuerzo, sacrificio y la dedicación que traspasa a una nueva generación, pero se hace la vista gorda a los problemas de reputación corporativa que arrastran algunas compañías cotizadas desde hace meses por su presunta implicación en distintas tramas de espionaje y trapicheos con el hampa.

Aún no se ha visto que la junta de accionistas ni las comisiones interinas de buen gobierno de todas ellas hayan puesto el grito en el cielo en defensa del accionista por las reiteradas prácticas desveladas contra toda ética. Eso sí, editan y distribuyen unas memorias espléndidas sobre el gobierno corporativo que se encargan de pulir desde Investor-Relations en sus RoadShows (giras ante la comunidad inversora).

Pero quien más impacta como cuerpo sin alma esta semana ha sido nuestro emérito Juan Carlos I. Anda torrándose en Abu Dabi cuando sueña con fijar su residencia si pudiera en un clima suave como Sanxenxo. Los presuntos millones sin declarar al fisco del ilustre monarca, ¿habrían condicionado los convolutos de Iñaki Urdangarín y por los que ha pagado con creces, tanto en prisión como con el rechazo social? @mundiario