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MUNDIARIO

¿Cuántos libros existen en el mundo?

¿Alguien puede saber con absoluta certeza, que un libro publicado en ediciones mínimas o no editado, producido por alguien que está en Alaska, en Malí o en cualquier otro lugar, puede ser una obra maestra y se puede perder porque no llega a dónde tiene que llegar?

¿Cuántos libros existen en el mundo?
Libros.
Libros.

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Jesús Millán Muñoz

Jesús Millán Muñoz

El autor, JESÚS MILLÁN MUÑOZ, escribe en MUNDIARIO. Es licenciado en Filosofía. Funcionario. Es autor de ‘Cuadernos o Ensayos o Soliloquios o Enciclopedia filosofía’. @mundiario

Según Google a fecha del 2010 existen en el mundo ciento treinta millones de libros diferentes, de todas las lenguas, de todas las materias, de todas las culturas, de todos los tiempos. Por tanto, diríamos que toda la sabiduría y el conocimiento humano acumulado en la forma o manera de libro, existían o se conservan ciento treinta millones de libros diferentes.

Es obvio que no hay que decir, que del Quijote solo se cuenta un libro o como un libro, no las cientos de ediciones que se hayan ido realizando a lo largo de los siglos. Principio aplicable a cualquier otro libro. Sin contar los libros, quizás millones, que publicados, según la época, se hayan perdido y destruido todos los ejemplares editados, sea en las formas preimprenta o postimprenta. Tampoco se incluyen en esa cifra todos los libros, inéditos que se han quedado en los cajones, y que al final, no se han editado o publicado, y el tiempo los ha destruido en los mismos cajones. Y desde luego supongo que en esa cifra no se incluyen, quizás los millones de libros que están editados en Internet o se han hecho públicos en Internet y que en tanto trigo en el granero, pues la inmensa mayoría serán olvidados o nadie recorre sus palabras. Supongo que en esa cifra no se incluyen los libros registrados en los archivos de propiedad intelectual que más o menos existen en el mundo desde hace un siglo, y suponemos se conservan un ejemplar de ellos. Es obvio y evidente que se refieren a todas las materias y disciplinas. Y desde luego, podríamos indicar que toda la sabiduría humana conservada o materializada en forma de libro, desde las primeras tablillas de barro, hasta los papiros, rollos, códices, libros preimprenta y libros después de Gutemberg hasta la actualidad.

Imaginamos y pensamos y creemos que en el futuro todos los libros, esos ciento treinta millones y otros acabarán teniendo una edición en la famosa Biblioteca Digital Universal, The European Library u otros intentos virtuales de bibliotecas digitales que quieren ser universales.

Creemos y pensamos y deseamos que en el futuro en estas bibliotecas virtuales mundiales o territoriales, incluyan en un apartado diferente los miles o cientos de miles de libros que no se publican o editan en papel, ni siquiera en edición electrónica pero que duermen los sueños de los justos, antes en los cajones de las mesas, ahora en los cajones de las memorias de los ordenadores… Creemos que esto facilitaría que no se perdiese una información o documentación o testimonio de cientos de miles de escritores, de todas las materias y actividades y de todos los idiomas para que sus esfuerzos, no se pierdan y no se destruyan… Ahora, la acumulación virtual o las bibliotecas virtuales, sean territoriales o sean mundiales pueden permitir acumular cientos de millones de libros diferentes, de artículos, de todos los formatos y materias… Creemos que hasta ahora la humanidad ha perdido una enorme cantidad de información, ahora estamos en disposición tecnológica y económica, por un precio irrisorio acumular toda la producción cultural mundial. Se puede hacer por bibliotecas virtuales territoriales, es decir, local, provincial, regional, nacional, continental y mundial.

Creemos que los libros que están en  los registros de propiedad intelectual del mundo, si los autores quieren, podrían entrar en esas bibliotecas universales como forma de difusión y promoción.

Creemos y pensamos y deseamos que la realidad virtual se podrían crear bibliotecas virtuales que acumulasen todo tipo de producto cultural, es decir, en forma de fotografía o de texto, cualquier cosa, cientos de millones de imágenes de todos los géneros artísticos, sean fotografías en sí, sean fotografías sobre arquitecturas y planos, sobre pinturas y dibujos y esculturas, sean partituras de música, sea cualquier actividad cultural… sean de obras editadas o inéditas, eso sí, si es posible tengan el registro de la propiedad intelectual…

Hoy los museos además de las obras reales y materiales que están en sus depósitos y en sus exposiciones, podrían acumular millones de obras en fotografía, grabadas en sistemas virtuales que complementarían a las colecciones reales y materiales, y por tanto, disponer de datos de docenas de miles de autores plásticos o de autores según el tipo de museo que sea. Si esto los museos no lo hacen, esta función deberían realizarla las bibliotecas, sean bibliotecas provinciales, regionales, nacionales, etc.

La gran pregunta, siempre es la misma, ¿alguien puede saber con absoluta certeza, que un libro publicado en ediciones mínimas o no editado, producido por alguien que está en Alaska, en Malí o en cualquier otro lugar, puede ser una obra maestra o genial, y se puede perder, porque no llega a dónde tiene que llegar? La siguiente obra genial, no sabemos cómo será y cómo se desarrollará, en la materia o especialidad que sea. Ahora, hoy tenemos la posibilidad de que ninguna producción se pierda. Y dejar al tiempo que revisen las obras del pasado y por tanto, que toda obra que se haya producido pueda, al no destruirse, poderse en un futuro reevaluarse,  aunque sea por los especialistas.