La crisis de los opiáceos obliga a declarar una emergencia de salud pública en EE UU

Drogas. alleastafrica.com
Drogas. / alleastafrica.com

El presidente norteamericano, Donald Trump, ha lanzado una alerta que busca intensificar la luchar contra una epidemia que termina con la vida de al menos 100 ciudadanos cada día.

La crisis de los opiáceos obliga a declarar una emergencia de salud pública en EE UU

Donald Trump ha declarado una emergencia sanitaria pública en Estados Unidos debido a la crisis de adicción a los opiáceos. El mandatario norteamericano ha lanzado una alerta que busca intensificar la luchar contra una epidemia que, según cifras oficiales, termina con la vida de al menos 100 ciudadanos americanos cada día.

En un evento celebrado en la Casa Blanca, frente a un grupo de exadictos, familiares de víctimas de sobredosis y especialistas en el tema, el mandatario republicano ha firmado un memorándum que permitirá destinar fondos ya existentes a nivel estatal y federal a la cruzada contra la adicción de analgésicos con receta como el OxyContin o Vicodin. En el acto, Trump, pidió a todas las agencias del Gobierno que prioricen la lucha contra los opiáceos.

 

La medida representa un avance en materia de adicciones, aunque echa abajo la promesa de Trump de declarar una "emergencia nacional", con la que se hubiese permitido hacer frente a este grave problema disponiendo del dinero del Fondo Federal de Ayuda en Casos de Desastre, el mismo que se usa para crisis relacionadas con tornados o huracanes.

En lugar de ello, el magnate neoyorquino ha decidido apostar a una "emergencia de salud pública", que si bien no destina nuevos fondos a la lucha contra los opiáceos, elimina algunas barreras burocráticas para dar a los estados mayor flexibilidad en el uso del dinero, y además potencia el empleo de tratamientos de telemedicina y permite priorizar recursos.

La crisis de consumo de drogas, especialmente la heroína, no es un fenómeno nuevo para Estados Unidos. Esta dramática epidemia se ha recrudecido en la nación norteamericana desde 2012, y ha encendido todas las alertas de la plana política. Según datos expuesto por el Centro de Control y Prevención de Enfermedades, el abuso de estupefacientes apagó la vida de 64.000 estadounidenses el año pasado, sin hacer distinciones entre zonas rurales y urbanas o entre clases sociales. “EE UU es de lejos el mayor consumidor de estas drogas, usando más pastillas por persona que cualquier otro país del mundo", detalló Trump, al tiempo que subrayó que la actual crisis es "la peor de la historia" de la nación y de "la historia de la humanidad".

De hecho, en el país no se llevaba a cabo una medida de emergencia de salud pública desde 2009, cuando se produjo el brote de gripe H1N1, lo cual deja ver la gravedad del panorama actual. La reciente declaración está prevista para un periodo de 90 días, aunque puede ser renovada de manera indefinida. @mundiario

 

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