Buscar

MUNDIARIO

Una contaminación afecta a los parques nacionales de Honduras

Según una investigación del portal Mongabay, la producción de palma aceitera ha provocado consecuencias en los principales parques nacionales Jeanette Kawas, Punta Izopo y Cuero y Salado.

Una contaminación afecta a los parques nacionales de Honduras
El Parque Nacional Jeanette Kawas de Honduras - Twitter
El Parque Nacional Jeanette Kawas de Honduras - Twitter

Firma

Rodrigo Chillitupa Tantas

Rodrigo Chillitupa Tantas

El autor, RODRIGO CHILLITUPA TANTAS, escribe en MUNDIARIO. Es periodista peruano de la Universidad Jaime Bausate y Meza. Trabajó como redactor en los periódicos Todo Sport, Nuevo Sol y el Grupo La República. Fue corresponsal en Lima de Segundo Enfoque de Argentina. Actualmente colabora con la revista CARETAS. @mundiario

Una situación alarmante se vive en los parques nacionales de Honduras. La producción de palma aceitera ha provocado que el Parque Nacional Jeanette Kawas, situado en la costa norte de Honduras, haya perdido aproximadamente 40 kilómetros cuadrados frente a las plantaciones de palma aceitera. Cerca de allí, el Parque Nacional Punta Izopo y el Parque Nacional Cuero y Salado perdieron más del 8 y el 4 por ciento de su cubierta forestal respectivamente entre 2001 y 2017.

Según el portal Mongabay que recoge estos datos, a mediados de marzo de este año se habían registrado unas 1900 alertas de deforestación, según el laboratorio de Análisis y Descubrimiento Global de Tierras de la Universidad de Maryland (UMD), que utiliza satélites para detectar la pérdida de cubierta forestal. Calculando la media mensual, esa cifra representa un salto de 2018 números.

El Instituto Nacional de Conservación, Desarrollo Forestal, Áreas Protegidas y Vida Silvestre (ICF) cuenta estas áreas entre las más biodiversas de Honduras, así que a hay mucho en juego con cada árbol caído. El Parque Nacional Jeanette Kawas rodea la costa caribeña hasta una península delgada y rocosa rodeada de arrecifes de coral y zonas de cría de tortugas. Los manatíes viven en pequeñas calas. Cuatro especies de árboles de manglar llevan hasta la laguna Los Micos, hogar de 48 especies de peces, según los informes municipales de gestión del parque. Más adentro, es habitual ver monos aulladores (Alouatta palliata) y capuchinos panameños de cara blanca (Cebus imitator), menciona Mongabay.

El mencionado portal indica que para solucionar esta situación, las organizaciones como ICF y PROLANSATE han empezado lo que esperan que sean conversaciones continuadas con fiscales y jueces sobre cómo acelerar el proceso jurídico —o encontrar una forma de llevarlo a cabo— antes de que la situación sea incluso menos sostenible. @mundiario