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La comunidad LGTB se anota un gran triunfo en Ciudad de México

Una modificación del Código Penal de ahora en adelante prohíbe cualquier tipo de terapia que intente "curar" la homosexualidad.
La comunidad LGTB se anota un gran triunfo en Ciudad de México
Una concentración a favor de los derechos de la comunidad LGTB en Ciudad de México en 2018. / Instagram
Una concentración a favor de los derechos de la comunidad LGTB en Ciudad de México en 2018. / Instagram

Las autoridades de Ciudad de México tienen en la mira a todos aquellos que prometan una "cura" contra la homosexualidad. Por esta situación se encuentran en el ojo del huracán asociaciones religiosas, médicas y de psicología de acuerdo a El País.

Miembros de la comunidad LGTB han denunciado durante mucho tiempo este tipo de prácticas, porque además de carecer de base científicas, también atentan contra la dignidad humana al tratarse de tratamientos violentos que no curan nada porque sencillamente "la homosexualidad no es una enfermedad" como lo menciona Temístocles Villanueva, diputado LGTB de Morena y autor de la propuesta que fue contatado por el diario español.

Gracias a esta iniciativa, que reforma artículos del Código Penal de la capital mexicana, las autoridades tendrán a su alcance las herramientas jurídicas para poder sancionar con penas de privación de libertad de dos a cinco años y  entre 50 y 100 horas de trabajo comunitario.

Esta enmienda ha contado con el impulso del Partido de Revolución Democrática que lidera el actual presidente de la nación, Andrés Manuel López Obrador, que permitió que la iniciativa fuese aprobada por 49 votos a favor, 9 en contra y 5 abstenciones.

De esta forma el Congreso da luz verde para tipificar como delito las Terapia de Conversión que atenten contra el libre desarrollo de la personalidad e identidad sexual, tal y como lo informan desde su perfil en la red social Twitter.

Una gran noticia para el colectivo LGTB

Antes de la histórica votación los espacios públicos alrededor del Congreso fueron los escenarios de diversas manifestaciones en apoyo a esta iniciativa para penalizar prácticas como los Ecosig, que de acuerdo a los activistas presentes históricamente han sido promovidos por la iglesia católica y algunos grupos evangélicos, no obstante a pesar de reconocer que en la capital no existía una cultura arraigada de este tipo, en los últimos años son cada vez más comunes actividades y discursos de odio con claras inclinaciones homofóbicas, tránsfobas y misóginas.

De acuerdo a la doctora Siobhan Guerrero, activista de los derechos trans, todo esto ha crecido paulatinamente porque son métodos de acción importados especialmente desde los Estados Unidos, lugar donde ella realizó una de sus estancias de investigación para su tesis de doctorado que analiza la homosexualidad y la relación de los mecanismos bilógicos, la subjetividad y el poder. @mundiario