De cómo los cruceros se han convertido en el Caballo de Troya del coronavirus

Diamond Princess. RR SS.
Diamond Princess. / RR SS.

En un giro controversial, Japón permitirá que los 3.000 pasajeros de un crucero anclado en sus costas desciendan.

De cómo los cruceros se han convertido en el Caballo de Troya del coronavirus

El coronavirus de Wuhan sigue siendo un tema que preocupa a varios países a nivel mundial. Cada nación ha ido adoptando medidas para protegerse, incluso contra los cruceros. De manera inesperada estos barcos turísticos se han terminado convirtiendo en una suere de Caballo de Troya para el Covid-19.

Este miércoles ha comenzado el desembarco del Diamond Princess, el crucero anclado en el puerto japonés de Yokohama desde el 3 de febrero. El barco permanecía en cuarente desde que se descubriera que el pasado 1 de febrero un pasajero que viajaba en el crucero diera positivo poco después de desembarcar en Hong Kong. Entonces, las autoridades japonesas permitieron que el Diamond anclara en sus costas con la condición de que sus 3.000 pasajeros se sometieran a la cuarentena y pasaran por diversas pruebas.

Desde entonces, 621 personas abordo han dado positivo en la prueba del coronavirus, 79 de los casos este mismo miércoles. El operativo de desembarco demorará hasta tres días, iniciando con un grupo de 500 personas y mientras trasladan a todos los enfermos a hospitales. En primera instancia serán evacuadas las personas que han dado negativo en la prueba, mientras que los enfermos y los que compartieron camarote con ellos deberán esperar a nuevos avisos.

Pero no todo es color de rosa para los que abandonan el barco. 2666 pasajeros provienen de 56 países y territorios a los que prevén regresar, pero no sin pasar por los controles a los que sus propios países les someterá. La mayoría de los países con ciudadanos a bordo, como Hong Kong o EE UU, ya han anunciado que someterán a sus nacionales a nuevas pruebas antes de darles libertad dentro de sus fronteras.

Otro crucero que se vio en una situación mucho más compleja fue el Westerdam, que terminó anclado en el puerto camboyano de Sihanoukville, luego de que varíos países le negaran la entrada por sospecha de un brote del coronavirua en el crucero. 233 pasajeros y 747 tripulantes quedaron retenidos luego de que una pasajera estadounidense diera positivo el pasado sábado en Malasia. La retención de los pasajeros ocurrió luego de que Camboya permitiera el desembarco de 1.200 personas que ya habían dejado el país, por lo que la empresa encargada del crucero primetió contactar con los pasajeros para abvertirles.

El Covid-19, la enfermedad provocada por el nuevo coronavirus, se ha cobrado la vida de 2.008 personas, mientras que hay unos 74.280 casos de infectados. @mundiario

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