Una ciudad tóxica bajo el hielo resurgirá en el Ártico por el cambio climático

Entrada al Cam Century. / thuleforum.dk
Entrada al Cam Century. / thuleforum.dk

Un estudio alerta que una base militar tóxica, construida por EE UU durante la Guerra Fría, saldrá de las profundidades debido al cambio climático y el derretimiento de los polos.

Una ciudad tóxica bajo el hielo resurgirá en el Ártico por el cambio climático

En 1959 el Ejército de EE UU  se dio a la tarea de construir una enorme base militar bajo el hielo de Groenlandia. Túneles de hasta 4.000  kilómetros componen el Camp Century ubicado a unos 200 kilómetros de la costa. En ese entonces el contexto histórico tenía en desarrollo la Guerra Fría y como consecuencia, el proyecto estadounidense con la ayuda de Dinamarca, tendría un reactor nuclear que abastecía la base de inteligencia con capacidad de 200 personas.  En las instalaciones habían oficinas, laboratorios, gimnasios, bares y, bajo un estricto secreto, habían cabezas nucleares que podían dispararse contra la Unión Soviética desde lanzaderas subterráneas.

Este proyecto único y de gran inteligencia fue documentado en su día por el periodista Walter Cronkite, que recabó información y declaraciones que aseguraban que la base no tenía objetivos militares  a pesar de ser un lugar estratégicamente cerca a la antigua Unión Soviética.

Ahora, un equipo de científicos e instituciones académicas de EE UU y Canadá descubrieron que está mítica ciudad bajo el hielo traerá enormes consecuencias, no solo diplomáticas sino tóxicas, que repercutirán con el paso del tiempo.  Según el trabajo publicado en Geophysical Reserch Letter, a cargo de Willian Colgan de la Universidad de York, Canadá, explica que el material y residuos tóxicos que se encuentran bajo el hielo son incalculables y que de resurgir, gracias al derretimiento del hielo en el norte del planeta, traerá a la ciudad helada a la superficie junto con el  material que causará daños irreversibles en la vida del planeta tierra.

El estudio calcula que los desechos abarcan hasta 55 hectáreas con un contenido de 200.000 litros de combustible diésel. También se incluyen compuestos tóxicos conocidos como bifenilos policroadas que contaminarían alrededor de 240.000 litros de agua con residuos fecales y una cantidad desconocida del refrigerante que utilizaban con el reactor nuclear que fue desmantelado tras el cierre de la base.

Las autoridades del estudio alertan que los responsables de la contaminación deben de estar alerta cuando se derrita la capa de hielo hasta dejar casi expuestos los desechos para que sean limpiados. Por ahora no se puede solicitar la limpieza debido a que  resultaría "muy caro y trabajoso". También afirman que las leyes ambientales internacionales no dejan en claro quién debería hacerse responsable por lo que se prevé un conflicto entre EE UU y Dinamarca, a pesar que Groenlandia tiene su propio Gobierno.

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