El cine, el séptimo arte, no solo es entretenimiento, es también cultura (I)

La Hoguera de las vanidades.
La hoguera de las vanidades.

La industria del entretenimiento (show business) radica mayoritariamente en Hollywood. Cine, TV, videojuegos... se apoyan en la literatura (novelas) y la música (conciertos) para hacernos disfrutar del ocio.

El cine, el séptimo arte, no solo es entretenimiento, es también cultura (I)

La industria del entretenimiento (show business) radica mayoritariamente en Hollywood. Cine, TV, videojuegos... se apoyan en la literatura (novelas) y la música (conciertos) para hacernos disfrutar del ocio.

En la antigua Grecia eran conocidas seis artes. Cuando se desarrolló el cine con mayúsculas, pasó a ser el 7º arte. Adquirió su mayoría de edad en  el año 1903 en Hollywood. Los niños de hoy en día descubren a muy tierna edad el cine. Son llevados por sus padres a ver las películas de dibujos animados, como Bambi, La Sirenita, 101 Dálmatas, Toy Story etc. Antes era distinto; los de mi generación recordamos las películas de Joselito, luego ya los “péplum” (cine histórico de aventuras) de romanos, griegos, vikingos, bárbaros, las películas históricas y las de vaqueros.

Muchas veces acudíamos a las doble sesiones los domingos a las 3.30 horas, donde visionaban dos películas antiguas. Luego se empieza a asistir al cine Forum, al cine de Arte y Ensayo, al cine prohibido. Recuerdo ver en un piso particular “El Acorazado Potenkin” de Sergei Eisenstein, una película muda del año 1925, y prohibida en España por el régimen franquista.

Entonces se descubre “el cine de autor”, el cine de los directores. Empezamos a fijarnos en quien dirigía las películas. El cine ya no era solo diversión como al principio; ahora es mucho más. Es arte. Digamos que una buena película debe tener:

> Un buen guión que puede ser original o adaptado de una novela, como los de Rafael Azcona, un riojano que ganó 7 premios Goya en 97 películas. Trabajó para los directores Marco Ferreri, Berlanga, Fernando Trueba, Carlos Saura, o José Luis Cuerda, para quien firmó el guión de “La lengua de las mariposas”, relato corto del escritor coruñés Manuel Rivas.

> Una buena dirección  artística como el famoso Hal Pereira.

> Una buena fotografía (elegir adecuadamente los exteriores, los entornos).

> Buenos actores, técnicos, productor, etc.

> Pero todo ello gana mucho peso con un buen director, el “alma máter” del proyecto.

Cuando vamos adentrándonos en el “mundo del cine”, nos gusta un viaje para ver la meca del cine: Hollywood, un distrito de la ciudad de Los Ángeles, California. Una ciudad fundada por los españoles y una misión en “El Camino Real”, que va de misión en misión desde el sur (San Diego) al norte (San Francisco). Ciudad donde más de la mitad de la población “habla español”.

Hay canales de TV y periódicos también en castellano, lugar desde donde podemos observar el Océano Pacífico, el Queen Mary, las playas de Santa Mónica y Venice, Pasadena, Disney World, Rodeo Drive etc.

Pero sobre todo está Hollywood con el Teatro Chino. En el suelo de su entrada están las huellas de las manos de actrices y actores que han significado todo en el cine. El teatro está situado en la calle Paseo de la Fama, con las estrellas de actrices y actores en la larga acera. Se va andando sobre ella y los ojos se bajan para mirar los nombres, buscando los favoritos. Allí están todos.

En Hollywood además están las grandes mansiones de actores y directores y donde radican las oficinas de los grandes estudios de siempre: Paramount, Metro-Goldwyn-Mayer,  Fox, Columbia Pictures, Warner Bros, United Artists etc. Se pueden visitar los Estudios Universal Pictures y los Estudios Walt Disney.

Al salir de Los Ángeles se puede hacer una parada en Las Vegas, el mundo del juego, pero también del espectáculo. En los años 70 se inauguró una sala IMAX para proyectar películas de 70 mm.  Las normales son de 35 mm. La sala era un enorme graderío curvo con una gran pantalla de casi 180º y para ver la pantalla entera había que girar la cabeza de derecha a izquierda y viceversa, o sólo se veía el centro de la misma. Una sala de las que solo existían 10 en todo el mundo.

La película que se visionó fue la subida al Everest en 1996 de la española Araceli Segarra. Espectaculares los paisajes de la montaña más alta del mundo. Primero pasaron dos trailers sobre el incendio de los pozos de petróleo en Irak por las tropas de Sadam Hussein y otro sobre los mares del sur: un nativo nadaba entre medusas sin que le picaran; globos en la cristalina agua del Pacífico, colores llamativos y todo en una enorme pantalla.

Las salas grandes son más adecuadas para disfrutar del cine. Recuerdo las de A Coruña: Rosalía, Colón, Riazor... Ahora las salas son pequeñas, como las de cine X.  Parece que uno va al cine de “tapadillo”, casi escondido.

Resumiendo. El cine del futuro debe proyectarse en salas IMAX, tal vez con tres pantallas. En la central se visiona el plano amplio, general, mientras que en las dos pequeñas laterales se pueden ver los primeros planos. Unas salas donde además podríamos ver las mejores orquestas del mundo, las grandes representaciones de ópera, teatro etc. Todo transmitido desde cualquier lugar del planeta.

(Continuará)

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