Ni el periodista Gabo contaba ni el escritor Gabriel García Márquez informaba

Gabriel García Márquez.
Gabriel García Márquez.

Leo a Leila Guerriero. Recuerda a García Márquez y cuenta cómo el padre de Leila le leía pasajes de libros, uno de ellos el final sin final de El coronel no tiene quien le escriba.

Ni el periodista Gabo contaba ni el escritor Gabriel García Márquez informaba

Digo que Guerriero cuenta, y digo mal, porque los periodistas, y Leila es una gran periodista y escritora argentina, nos limitamos a informar.

Eso fue exactamente lo que hizo Gabo durante muchos años: informaba como redactor y, además, narraba como fabuloso escritor.

Una distinción esencial perdida en la avidez de los literatos metidos a periodistas mediante el viejo truco de firmar largos artículos en  “los papeles.”

Informar, insisto, no es ni narrar ni contar, por mucho que se empeñen, paradójicamente, en perpetrarlo la mayoría de nuestros compañeros de la tele. “Para mas INRI”, en la “pequeña pantalla”. Pero ¿no dicen que una imagen vale por 1.000 palabras?

De tarde en tarde, milagrosamente, alguien escribe reportajes que, sin dejar de ser nunca reportajes, elevan el género específico del oficio a la categoría de periodismo literario, aquel que, un día, se llamó “nuevo periodismo”, por desgracia aún tan nuevo tan nuevo, que no resulta fácil localizarlo.

Una de esas raras revistas es El Gatopardo, publicada en México y editada, figura que no existe en Espeña,precisamente por Leila Guerriero.

“Cuando despertó, el diario seguía al pie de la cama.”

Ni el periodista Gabo contaba ni el escritor Gabriel García Márquez informaba
Comentarios