'Caso Asunta': Hay reglas que jamás deberían vulnerarse desde los medios
Las conjeturas y las especulaciones, por muy asentadas que parezcan, no se pueden convertir en una verdad periodística que adelante el resultado que fuera del procedimiento judicial.
Quizá sea una tarea inútil insistir en la necesidad de que desde la prensa se sea respetuoso con los procedimientos y garantías judiciales. Cuando estamos ante un crimen de tanta repercusión mediática como el sucedido en Santiago hay, sin embargo, ciertas reglas que jamás deberían vulnerarse desde los medios de comunicación.
No se trata ya de la tan denostada presunción de inocencia, sino que desde el papel algunos se irroguen las funciones de instructor, tribunal sentenciador y fiscal. ¿Cómo es posible que un medio (La Voz de Galicia) haya osado así, en gran titular, hablar de "Los hechos probados"? ¿Qué hechos probados de un informador se pueden hacen llegar a la opinión pública cuando estamos ante los preliminares de la instrucción judicial?
Pocos jueces habrán defendido que el derecho de información no puede quedar suspendido hasta que exista una sentencia definitiva. Yo lo he hecho y sigo convencido del valor de la información veraz en todo momento a lo largo del proceso judicial. Pero las conjeturas y las especulaciones, por muy asentadas que parezcan, no se pueden convertir en una especie de verdad periodística que adelante el resultado que fuera del procedimiento judicial.
El Estado de derecho es ese principio de justicia en virtud del cual los ciudadanos permutamos la venganza privada entre individuos o grupos por un uso tasado y mínimo de la coacción estatal acordada por agentes independientes: los jueces. Y, siguiendo un procedimiento objetivo, neutral y general al servicio de la paz social y política.