El caos se apodera de Río de Janeiro gracias a un temporal que se cobra la vida de seis personas

Lluvias en Río de Janeiro. / RR SS.

Los vientos en la zona alcanzan los 110 kilómetros y la lluvia de verano no da tregua en la región.

Como cada año las lluvias de verano aterrizan en Río de Janeiro y como cada año, son incapaces de prepararse para los fuertes temporales. Este 2019 las lluvias ya se han cobrado la vida de seis personas, una se encuentra desaparecida y más de una zona ha quedado devastada por el temporal que llegó a la ciudad recientemente. Las autoridades declararon estado de crisis y se han decretado tres días de luto. Algunos fallecidos fueron encontrados en uno de los autobuses que fueron arrastrados por un deslizamiento de tierra. En la misma área, donde habitan seis millones de personas, cayó un tramo de la ciclovía Tim Maia.

El temporal, cuyos vientos alcanzan los 110 kilómetros por hora, ha ocasionado que las zonas del estado activen mensajes de alerta pidiendo a los vecinos que abandonen sus viviendas y lleguen a lugares seguros designados. Marcelo Crivella, alcalde de Río, ha pedido a los vecinos evitar salir de sus casas, específicamente en las tardes, cuando la lluvia alcanza su punto más duro. “Tenemos varias zonas de riesgo en la ciudad, el suelo está empapado y puede haber más caídas de árboles. Pido a la gente que evite quedarse en estas áreas y utilicen el transporte colectivo (no en automóviles particulares). Y, si pueden, que eviten salir de casa al final de la tarde”, afirmó Crivella.

Hasta ahora han caído unos 170 árboles, se han registrado inundaciones en 10 puntos y las autoridades han recibido 104 llamadas para la inspección de las viviendas, según el Centro de Operaciones del Ayuntamiento.

La lluvia ha invadido vivienda, destruido muebles y ha arrastrado tanto a personas como objetos. Para agregarle más drama a la situación, más de una localidad se ha quedado sin agua, luz, transporte, ambulatorio y escuela. Varios vehículos de transportes –coches y motos- fueron arrastrados por el diluvio y muchas calles han quedado intransitables. Por ahora, los entes gubernamentales se echan la culpa mutuamente, y no se llega a ninguna solución lo suficientemente óptima como para ayudar a resolver el problema que cada año afecta a Río. @mundiario