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MUNDIARIO

Buscando mermelada online

En estos tiempos tecnológicos en que vivimos, hay un website para todo y una aplicación para todo lo demás. O al menos eso asegura mi amigo Obdulio.  

Buscando mermelada online
Cada uno es feliz a su forma / runt-of-the-web.com
Cada uno es feliz a su forma / runt-of-the-web.com

Mario Barros

Escritor humorístico.

Son las nueve de la noche y el Obdu no ha venido a verme. “¿Estará enfermo?”, me pregunto. Y enseguida me respondo, “No, porque me hubiera llamado, o texteado. Quizás Mayeya lo ha puesto a hacer las labores propias de su sexo. ¡Como que ella es la que lleva los pantalones…!” Por esos vericuetos mentales ando, cuando de pronto tocan a la puerta. Es el Obdu, que enseguida se disculpa por la tardanza.

-Es que tuve que limpiar la casa de arriba abajo. Y luego bañar a la perra.

Exactamente lo que yo pensaba. De pronto mi amigo saca su iPhone y me dispara:

-Mira lo que te tengo.

Obdulio se refiere a un website llamado Seeking Arrangement, que en español quiere decir algo así como Buscando Ligue. El objetivo del sitio es vincular a Sugar Daddies con Sugar Babies. O, en otras palabras, conectar a hombres ricos con muchachas sabrosas que les hagan compañía. Los ricos se encargan de pagarles todo y las chicas están con ellos… por puro amor al arte. Porque las Sugar Babies son unas artistas en hacerles creer a los Sugar Daddies que se divierten de lo lindo con ellos.  

El website asegura que los miembros encuentran sus ligues en cinco días como promedio. O sea, que una chica agraciada y sin ánimo de compromiso, en una semana puede encontrarse el millonario que la complazca en todos sus gustos y deseos. Aunque sea un viejo verde, feo y barrigón. Lo de verde por los billetes, claro.

-¿Te vas a convertir en Sugar Daddy, Obdu? ¿O es que estás pensando en Mayeya como Sugar Mama?

Obdulio me lanza una mirada de fuego y me contesta:

-Te lo traje porque como tú tienes tanta plata y las mujeres encuentran a los calvos atractivos…

Tuvo que interrumpir la frase al verme caer al piso, revolcado de la risa.

Es que eso de “tener plata” está bastante alejado de mi realidad. Ni tampoco soy calvo; calvísimo más bien.  Y en cuanto a lo de atractivo, habría que preguntarle a mi abuelita. En resumen, que no estoy como para repartir mermelada online.  

Y el Obdu muchísimo menos. @mundiario