La borrasca Nuria pone en jaque a Canarias con alerta máxima por vientos huracanados

Mapa de la Aemet donde se ven reflejadas las zonas en amarillo, naranja y rojo. / @AEMET_Esp.
Las islas se preparan para el impacto del temporal, que traerá rachas de más de 130 km/h y lluvias intensas. La Península también sufrirá sus efectos, aunque con menor intensidad.

El archipiélago canario se encuentra en estado de máxima alerta ante la llegada de la borrasca Nuria, un potente fenómeno meteorológico que amenaza con vientos huracanados y lluvias intensas. La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha emitido un aviso rojo, el nivel más alto de su sistema de alertas, para el este de La Palma, donde se prevén ráfagas de viento que superarán los 130 kilómetros por hora durante la jornada del jueves. Este tipo de fenómenos, comparables a un huracán de categoría 1, son poco frecuentes en la región, lo que ha llevado a las autoridades a tomar medidas preventivas extremas.

La borrasca Nuria no solo afectará a La Palma, sino que todas las islas del archipiélago experimentarán un notable deterioro de las condiciones meteorológicas. Tenerife, Gran Canaria, La Gomera y El Hierro estarán bajo aviso naranja por vientos de hasta 100 km/h, mientras que Lanzarote y Fuerteventura quedarán en nivel amarillo, con rachas que podrían alcanzar los 70 km/h. Además, el mal estado de la mar será otro de los peligros a tener en cuenta, con olas que podrían superar los cinco metros en algunas zonas costeras.

Ante este escenario, la Dirección General de Emergencias de Canarias ha decretado la alerta máxima en La Palma y Tenerife, mientras que en el resto del archipiélago se mantiene un estado de alerta generalizada. Entre las medidas adoptadas destacan la suspensión de la actividad escolar presencial en varias islas y la recomendación de evitar desplazamientos innecesarios, asegurar mobiliario urbano y estar atentos a las actualizaciones meteorológicas.

Efectos en la Península: lluvias y vientos intensos

Aunque el impacto más severo se concentrará en Canarias, la Península también sufrirá los efectos de Nuria. A partir del jueves, el temporal traerá lluvias persistentes en comunidades como Castilla y León, Castilla-La Mancha y Madrid, con avisos meteorológicos de nivel amarillo. En el norte, regiones como Aragón, Navarra y el País Vasco experimentarán fuertes vientos, mientras que en Baleares y la Comunidad Valenciana la preocupación se centra en el oleaje.

Las temperaturas también se verán afectadas por la llegada de la borrasca. Se espera un descenso térmico en el interior peninsular, aunque en la franja mediterránea y la cornisa cantábrica los termómetros podrían registrar valores más elevados de lo habitual. En las zonas de montaña, la cota de nieve se situará en torno a los 1.500 metros el jueves, subiendo progresivamente a los 2.000 metros el viernes.

La borrasca Nuria es la decimocuarta de gran impacto en lo que va de temporada y la quinta en menos de un mes, lo que refleja un invierno especialmente activo en términos de temporales. Sin embargo, su intensidad la hace destacar sobre las anteriores, ya que es la primera en generar un aviso rojo desde principios de marzo.

El jueves será la jornada más crítica, con vientos huracanados y precipitaciones intensas en Canarias, mientras que en la Península los efectos serán más moderados, pero igualmente significativos en términos de lluvia y viento. Para el viernes, aunque el temporal seguirá dejando precipitaciones y rachas de viento en el tercio norte, la tendencia general será de una progresiva estabilización.

Las autoridades insisten en la importancia de seguir las recomendaciones de seguridad y mantenerse informados a través de los canales oficiales. La experiencia demuestra que, ante fenómenos meteorológicos extremos, la prevención y la prudencia son claves para minimizar los daños y evitar riesgos innecesarios. @mundiario