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MUNDIARIO

Blockchain o cómo las activistas de #MeToo eluden la censura en China

La cadena de bloques se ha convertido en la única herramienta de las jóvenes asiáticas para impulsar el movimiento contra el acoso sexual por encima de las autoridades del país

Blockchain o cómo las activistas de #MeToo eluden la censura en China
Movimiento #MeToo. / RR SS
Movimiento #MeToo. / RR SS

Ibed Méndez

Periodista.

El blockchain es la tecnología del futuro. A esta herramienta –que se ha hecho popular gracias a la fiebre de las criptomonedas- se le ha atribuido el poder de contribuir en las crisis humanitarias, luchar contra la corrupción, e incluso mitigar los efectos del cambio climático y ahora se añade una nueva bondad: funcionar como vehículo para eludir la censura.

Las activistas del movimiento #MeToo han utilizado la cadena de bloques para superar las censuras impuestas por el gobierno chino a un caso de abuso sexual. El detonante de esta jugada ha sido la denuncia de una alumna contra la prestigiosa Universidad de Beijing. Yue Xin decidió levantar la voz para denunciar que se ha intentado acallar sus exigencias de que se divulgue un caso de acoso sexual ocurrido hace más de 20 años.

En esa línea, la joven ha explicado que aunque ella no protagonizó el desafortunado incidente, los funcionarios de la institución trataron de intimidarla y amordazarla. De hecho, la universidad obligó a Yue Xin a borrar la información sobre el caso y les pidió a sus padres que la confinaran en su casa, de acuerdo con el relato de la estudiante universitaria.

Sin embargo, Yue decidió que ni las autoridades lograrían callar su voz y por eso acudió a otra herramienta: la red de Ethereum. Así, la joven se envió a sí misma - según consta en los registros- un valor de 0 ethers, cuyo costo sería de unos 53 centavos de dólares estadounidense, y se aprovechó de los metadatos de la transacción -un espacio reservado para información adicional- para subir su carta abierta sobre lo sucedido.

El hecho ha causado gran revuelo. Por su parte, la Universidad de Pekín ha negado que se violen los derechos de los estudiantes. En una publicación en su sitio web, la institución ha asegurado si contactó a los padres de Yue Xin y a sus compañeros, fue porque estaban preocupados por su seguridad. “La universidad siempre respetó los derechos básicos de cada estudiante y se esfuerza por proteger los derechos e intereses legítimos de cada uno”, aseguró. @mundiario