Las bacanales de Mario Vargas Llosa no tienen ni la ética ni la estética de su obra literaria

Mario Vargas Llosa
Mario Vargas Llosa

El escritor de origen peruano acaba de cumplir 80 años, para cuya efeméride decidió celebrar con una fiesta de besos y lujo, de nada menos que tres días completos, cuyos invitados llegaron a las 400.

Las bacanales de Mario Vargas Llosa no tienen ni la ética ni la estética de su obra literaria

Hecho público el divorcio de Mario Vargas Llosa y de su entonces todavía esposa Patricia, la noticia saltó por sorpresa a los medios de comunicación. Para poco después enterarnos de que el motivo obedecía a su emparejamiento con Isabel Preysler.

Los divorcios están a la orden del día, cada día son más habitual entre parejas. Y diría más: se dan más cuando se trata de personas muy conocidas en la vida social. Pero ya digo: esto son asuntos muy personales.

Dicho esto, mucho tiempo atrás ya conocimos el porqué de la petición al gobierno español de la solicitud de la doble nacionalidad del escritor. Concesión que Vargas Llosa agradeció a Felipe González, a la vista de las presiones que existían en su país para despojarlo de su nacionalidad y “corría el peligro de convertirme en un paria”.

Antes de lo comentado, el autor de La ciudad y los perros había recibido el Nobel de Literatura en 2010, el Premio Cervantes en 1994, así como el Príncipe de Asturias, el Planeta, el Biblioteca Breve, el Rómulo Gallego, etcétera. Tampoco es escaso el número de sus novelas: La casa verde, Conversaciones en la catedral, Pantaleón y las visitadoras, La fiesta del chivo… Ensayos, teatro... Y recientemente Cinco esquinas: novela con la que nos ha sorprendido el nobel, especialmente por su temática, tan alejada en forma y contenido de cuantas había publicado hasta ahora.

Dicho lo cual, sin perder la línea argumental de la síntesis apresurada de tantos años, tantos libros, tantos premios y de hechos interesantes acaecidos en la vida del gran novelista, solo recordar que como todos ustedes saben, Mario Vargas Llosa acaba de cumplir 80 años, para cuya efeméride, el escrito decidió celebrarlo con una fiesta de besos y lujo, de nada menos que tres días completos. Cuyos invitados llegaron a las 400 personalidades del mundo de la cultura y la política, aunque aquí solo nombraremos algunos: seis ex presidentes de Gobierno, cuatro ministros, Iñaki Gabilondo, Luis María Ansón, Federico Jiménez Losantos, Armas Marcelo, Esperanza Aguirre, etcétera.

Y finalmente, destacar mi impresión general. Las magníficas cualidades y el incansable trabajo del escritor de Vargas Llosa. Pero el acto del que hemos hablado, aunque no es comparable a las famosas bacanales, creo que ha sido escasamente equilibrado e impropio de un escritor de su talla. Yo al menos no conozco ni un solo caso parecido.

Es verdad que cada uno puede hacer a su antojo fiestas de este tipo. Pero ¿cuántos compañeros de las letras habrán hecho un gesto negativo? D. Mario Vargas Llosa ha ocupado tres días para la celebración de sus 80 años. Que la haya disfrutado. Solo que yo creo no era necesario. Y que a su persona y a su obra, este acto desproporcionado resta más que suma. En esta ocasión, creo que ética y estética ha ido cada una por un camino.

Las bacanales de Mario Vargas Llosa no tienen ni la ética ni la estética de su obra literaria
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