La autora más leída del mes de mayo en MUNDIARIO fue María Fidalgo Casares

María Fidalgo Casares. / Karim de La Calle
María Fidalgo Casares. / Karim de La Calle

La autora ferrolana, doctora en Historia por la Universidad de Sevilla, vuelve a alcanzar el éxito de la mano de la reina Letizia.

La autora más leída del mes de mayo en MUNDIARIO fue María Fidalgo Casares

La exitosa colaboradora de MUNDIARIO, vuelve a convertirse en la autora más leída con un texto sobre la reina Letizia. La autora ferrolana, doctora en Historia por la Universidad de Sevilla, y autocalificada como "letizióloga", no deja a nadie indiferente.

— ¿La Monarquía tiene que ser de derechas o de izquierdas?

— La Monarquía debe permanecer al margen de los partidos como garante del estado constitucional. Lógicamente, tendrán sus simpatías… pero no deben percibirse. En el caso de Juan Carlos por ejemplo, era obvio su empatía con los socialistas y su frialdad con los líderes de la derecha, que aún siendo supuestamente más proclives a la Monarquía, eran más rigurosos con su comportamiento.

— En su artículo dice que la Reina hace poco por el mantenimiento de la Monarquía. A su juicio ¿qué debería hacer que no haga ya?

— Dado los grandes privilegios que conlleva su status… que son extensibles a toda su familia, lo que debería hacer es ejercer de reina de verdad, comprometida con su pueblo, sin horario, ateniéndose a las obligaciones de su cargo y no imponer su voluntad contra el protocolo que articula las relaciones institucionales e internacionales. Lamentablemente para algunos estos comportamientos de ser reina de lunes a viernes, su imagen más de it girl o vedette que de reina representante de un país, debilitan la figura del rey por consentirlo. Físicamente la Letizia del “déjame terminar” no se parece nada a la actual. Esta carrera desenfrenada de cambios estéticos sin necesitarlo en absoluto - ya que ella era una mujer atractiva- dan de ella una imagen de frivolidad que está muy lejos de esa imagen fresca de “futura princesa del pueblo” que nos vendían en el compromiso. Si a esto sumamos esa exhibición obsesiva de su delgadez estando advertida que le hace un flaco favor a ciertas enfermedades que hacen estragos en la juventud… su papel queda muy en entredicho.

— Toda una paradoja la de Letizia, que siendo republicana por tradición familiar, según su relato, se enamoró del Príncipe de Asturias y acabó siendo Reina. ¿El amor lo puede todo?

— Hombre, si me dices que se hubiera enamorado de un enfermo terminal o crónico, de un indigente, de un hombre con problemas legales y siguió adelante, diría que desde luego el amor lo puede todo… Ahora bien, si el problema es que no cree en un sistema de gobierno, y resulta que el guapo representante de ese sistema, se quiere casar con ella y eso lleva aparejado ingentes beneficios de todo tipo para ella y su entorno… esa decisión - y más en ella que por su afán arribista se le tildó de Trepizia- , no es que fuera una difícil decisión… es que le tocaron todos los Premios de la Lotería juntos.

— ¿Qué le parece la elección de Pedro Sánchez como nuevo secretario general del PSOE?

— Puff, me parecen varias cosas… Me asombra que alardeen en estas primarias del talante democrático del PSOE, cuando en su larga vida, las han hecho sólo dos veces más… de infausto recuerdo porque los vencedores salieron escaldados -véase Borrell-. También me molesta que vendan esa historia de un PSOE con tantos años de honradez, cuando tienen capítulos más que siniestros en la Segunda República - con checas incluídas, apoyo al golpismo contra la república legal en el 34, líderes con comportamientos claramente antidemocráticos…- pero, claro, para eso no tienen memoria histórica. También tienen capítulos bastante oscuros en su etapa democrática. Pedro Sánchez para atraerse al grupo más radical del PSOE y en su propio arribismo, antepone el odio al PP a políticas estabilizadoras para el país. Ya se vio en el problema de la investidura y en los pactos con partidos anti-sistema. Y ahora, ante la cuestión independentista catalana, algo crucial para todos los españoles, y donde los partidos deberían hacer una política conjunta, solidaria y sin fisuras, el PP no se está atreviendo a tomar las medidas contundentes que debería, porque sabe que este PSOE no solo no le va a apoyar, sino que cualquier necesaria acción que ejerza -incluso con medidas absolutamente legítimas - va a ser utilizada en su contra. Ni siquiera en esta cuestión de vertebración nacional. El odio al PP se impone a la Constitución, al principio de solidaridad, y hasta  a los postulados del propio socialismo. Esto, con un PSOE pre-Zapatero que sí tenía sentido de Estado, jamás hubiera pasado.

La autora más leída del mes de mayo en MUNDIARIO fue María Fidalgo Casares
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