Ausencia de humanización en la buena comunicación de malas noticias médicas

Los sentimientos de pérdida y temor surgen en el paciente con una mala noticia médica
Los sentimientos de pérdida y temor surgen en el paciente con una mala noticia médica.

Es frecuente que un médico se halle ante la difícil situación de comunicar una mala noticia al paciente o a la familia y la humanización en ese delicado trance es fundamental.

Ausencia de humanización en la buena comunicación de malas noticias médicas

- ¿Sí?

-Dígame.

- Hola, buenos días, mira, soy una médico de familia del Centro de Salud XXXX. Llamaba para ver si están los resultados de una biopsia de mama que le hicisteis a una paciente mía, que estaba muy preocupada… para ver si están ya.

- Sí, hola, muy buenas, yo soy XXXX, oncólogo del servicio. Sí… dame nombre y apellidos a ver si está ya.

- Sí, mira XXX  XXX.

- A ver… Pues mira, ya está, sí… ha colgado justamente la anatomopatóloga el informe esta mañana.

- Es un carcinoma ductal infiltrante. Joder... y tiene 40 años, qué joven. Veo aquí que tiene cita con nosotros pasado mañana. Si quieres que se lo digamos nosotros si te resulta difícil a ti no te preocupes, le dices que todavía no está y que venga a la consulta, que estamos más acostumbrados a dar estas noticias y no te comes tú todo el marrón. O no sé si prefieres hacerlo tú… ¿conoces bien a la paciente?

- Sí. La paciente soy yo....

Con la misma sorpresa y frialdad con la que ahora mismo se encuentran los lectores de este artículo, me encontré hace quince días leyendo este post en un  blog  médico con un toque muy personal. Ello me refrescó un sentimiento de discordia en el abordaje de la comunicación médica de las malas noticias.

Porque durante mucho tiempo la formación de los médicos se ha centrado en los aspectos científico-técnicos y en la práctica clínica porque viven bajo el paradigma de “yo curo enfermedades”, cuando la realidad es que no tratan con enfermedades sino con enfermos, o mejor dicho con pacientes. Saber dar malas noticias médicas es fundamental porque puede generar un sufrimiento innecesario y es por ello que los expertos en Deontología médica apuestan por humanizar el proceso.

Se debería de tener en cuenta al Humanismo como asignatura troncal en los nuevos planes de estudios universitarios de medicina pues es la cualidad primordial en la relación de un médico con su paciente. El médico expresa con palabras, sentimientos y actitudes su humanidad y no hay situación que ponga más a prueba el humanismo en él, que aquella en la que tiene que comunicar una mala noticia a su paciente o a su familia.

En la mayoría de los casos un buen abordaje de esta situación depende de la relación que previamente existiese entre el médico y paciente y de la confianza que éste tenga en su médico. Una mala noticia es siempre una mala noticia, pero de la forma en que se comunique, va a depender notablemente la adaptación del paciente a su situación.

Cuando a un paciente le comunicamos una mala noticia, surge en él dos sentimientos fundamentales  que el médico debe conocer y ser capaz de valorar. Son sentimientos de pérdida y de temor.

Entre las pérdidas, la más importante es la de la propia independencia; independencia para seguir desempeñando su papel en la familia, en su trabajo, en la sociedad, independencia para manejarse por si mismo. Y entre los temores, el miedo a la propia muerte es a veces superado por el miedo al dolor físico, a la soledad además del temor a ser una carga y a que ya no se cuente con él familiar ni socialmente.

El artículo 10 del Código de Ética y Deontología Médica de la Organización Médica Colegial (OMC), de obligado cumplimiento para todos los médicos colegiados, también recoge aspectos sobre la información al paciente, y refiere que:

“Los pacientes tienen derecho a recibir información sobre su enfermedad y el médico debe esforzarse en dársela con delicadeza y de manera que pueda comprenderla. Respetará la decisión del paciente de no ser informado y comunicará entonces los extremos oportunos al familiar o allegado que haya designado para tal fin”.

Con todo lo expuesto no queremos generalizar el entorno deshumanizado en toda la clase médica pero sí reflexionar de que el paciente es el por y el para de nuestra condición médica y siempre debe de estar presente en la brújula que marque el rumbo sanitario de nuestro país.

…Y  si el caso de la introducción de este artículo llegase a ser verdad, un suspenso redondo en Humanidad para aquel médico que facilita de esa manera información tan delicada.

Ausencia de humanización en la buena comunicación de malas noticias médicas
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