Arissa: fotografía sin complejos en el Centro Galego de Arte Contemporáneo

Obra de Antoni Arissa.
Obra de Antoni Arissa.

Tras el golpe de Estado franquista, Antoni Arissa abandonó la fotografía. Un ejemplo más de lo que supuso la etapa franquista en la creación intelectual, truncando carreras prometedoras.

Arissa: fotografía sin complejos en el Centro Galego de Arte Contemporáneo

Tras el golpe de Estado franquista, Antoni Arissa abandonó la fotografía. Un ejemplo más de lo que supuso la etapa franquista en la creación intelectual, truncando carreras prometedoras.

El Centro Galego de Arte Contemporáneo (CGAC) de Santiago de Compostela estrena programación, dirigida ya por su nuevo director, Santiago Olmo. Llega la exposición Arissa. A sombra e o fotógrafo 1922-1936, producida por Fundacion Telefónica y el Institut de Estudis Fotografics de Catalunya. Destaca esta actitud de Olmo que programa fotografía sin complejos. Fotografía que se reivindica a sí misma. 

Estamos acostumbrados a ver fotografía que se intenta ocultar tras grandes y pretenciosas denominaciones. Pronosticamos, seguro, tendrá una buena respuesta de público, como en su momento la tuvo la exposición de Cristina García Rodero, en el mismo CGAC, o la muestra de Virxilio Viéitez en el MARCO de Vigo.

Novedad es que este centro programe fotografía clásica, histórica de mediados del siglo XX. Fotografía de corte fotodocumental y de las vanguardias de los 30.

Obra de Antoni Arissa.
Obra de Antoni Arissa.

 

Antoni Arissa comienza haciendo fotos de carácter más costumbrista, convencional y pictoralista, en la década de los 20. Y  en los años 30, la etapa de la II República, entronca con el movimiento alemán de la Nueva Visión. Esta etapa, más interesante, lo sitúa en las vanguardias artísticas. Una visión moderna de la fotografía, como medio de expresión y creación.

Arissa elude la idealización de la realidad como en el pasado y  retrata objetos cotidianos de manera original, los juegos de luces y sombras inspiran su creatividad, recorre las calles de Barcelona buscando encuadres singulares, y retratando con una mirada más próxima. 

Obra de Antoni Arissa.
Obra de Antoni Arissa.

 

Es Barcelona, sus gentes y calles, un pretexto que utiliza Arissa para poner en juego su mirada contemporánea de componer, picados, contrapicados, formas cercanas a la abstracción y geométricas.

Después del golpe de Estado franquista, Antoni Arissa abandona la fotografía y es recuperado en la década de los 90 del siglo XX. Un ejemplo más de lo que supuso la etapa franquista en la creación intelectual, truncando carreras prometedoras  y generando 40 años de vida en gris.

Arissa: fotografía sin complejos en el Centro Galego de Arte Contemporáneo
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